sábado, 4 de diciembre de 2021

(Como) empezando de nuevo, 'Querida Prudencia'

 

 El título (Como) Empezando de nuevo, pertenece a una canción del último álbum que grabó como solista John Lennon. También era el nombre de un programa de radio que tuvimos hace tiempo. Ambas estaban dentro de las órbitas de Los Beatles, en la información general y la música. John fue el primero en comenzar a cantar en sus canciones con la actualidad de los diarios.
.
Los Beatles Siempre están regresando, ya sea por que se encuentra nuevo material, o porque se remasterizan discos, o cuando se cumplen 50 años de algún álbum.
Ahora se volvió con la película. Lo que fue Let it be, con nuevos archivos de cintas filmadas en 1969 y un nuevo director, sale Get Back, en tres partes por una plataforma y con mucha publicidad.

Este blog será una manera de ir contando historias referidas a ellos.  Ya Lennon no está, fue asesinado en 1980 (existe un documental, donde analiza que luego de la pesecución de Nixón en Estados Unidos, siguió vigilado por la CIA, el que lo mata había sido un marine) y George murió en una casa de Los Angeles, cuando el cáncer se le extendió por el cerebro en 2001. En muchos de los faceb se les ha hecho homenajes y tributos. Este no es uno más, nos interesa contar lo que creemos que fue sus orígenes, su evolución, litigios y tratar de explicar porque son universales. 

Existe una revista en español que se llama 'Glass onion' (Cebolla de vidrio), un tema del 'Album Blanco' (uno de mis preferidos), de allí sale esta idea de hacer una revista digital 'Querida prudencia', es un tema que John compuso en la India, cuando estuvieron con el Gurú Maharashi. Creo que eran tiempos de meditación y de arreglar asuntos pendientes, tal vez como este tiempo.

Carlos Liendro
www.pulsacion.org

p/d: que nadie se asuste si ve noticias que cree que no tienen nada que ver con el mundo. En el tiempo de Los Beatles, de sus giras (beatlemanía) tenían prohibido hablar sobre la guerra de Vietnam y de lo que estaba sucediendo allá. Entonces Lennon solo habló de Jesucristo (dijo que la fama los estaba igualando, pero no como creencia). En los Estados del sur de EEUU, se quemaron sus discos, posters, hubo protestas y tuvieron que suspender algunos shows. Hasta el Ku Klux Klan intervino. Por eso quedan algunas noticias de '(Como) empezando de nuevo', el blog anterior que continúa en otros espacios de noticias internacionales: El inocente Internacional.

martes, 15 de agosto de 2017

Miles de personas marchan en todo Estados Unidos en condena de la violencia neonazi en Charlottesville, Virginia

H1 march
Miles de personas se congregaron el domingo en ciudades de todo Estados Unidos para protestar contra la violencia letal de una multitud de miembros de Ku Klux Klan y neonazis durante un acto político en Charlottesville, Virginia, que tuvo lugar el sábado. Un simpatizante nazi de 20 años de edad mató a un activista antirracista e hirió a más de diez personas más al dirigir intencionalmente su coche hacia una multitud que protestaba contra el Ku Klux Klan y los neonazis, que a su vez se estaban manifestando en oposición al plan de Charlottesville de retirar de un parque público céntrico el monumento del general confederado Robert E. Lee. El domingo, miles de personas salieron a las calles de Seattle, Denver, Baltimore, Sacramento, San Francisco, Los Ángeles, San Diego, Dallas, Washington DC, Miami y Charlottesville, Virginia, para protestar contra la violencia supremacista blanca y llorar la muerte de Heather Heyer, de 32 años de edad, quien murió en el ataque. Este es David Bodemer, quien habló sobre Donald Trump en una manifestación en la ciudad de Nueva York.
David Bodemer declaró: “Es muy interesante que en su campaña [el presidente Donald Trump] hiciera énfasis en mencionar al terrorismo islámico radical. También hizo gran alharaca al denunciar a la Mara Salvatrucha, pero no puede salir a denunciar a los supremacistas blancos. Es indignante”.
Al menos tres personas fueron arrestadas durante la protesta en la ciudad de Nueva York. En todo el país, muchos de los manifestantes también condenaron al gobierno del presidente Donald Trump por sus vínculos con figuras de la extrema derecha y la supremacía blanca, así como por la negativa de Trump a denunciar explícitamente a neonazis y miembros del Ku Klux Klan por los actos de violencia letal cometidos. Este es Nino Brown, quien habló en un acto político organizado por la agrupación Boston Feminists for Liberation.
Nino Brown expresó: “El partido de las Panteras Negras, eliminado. Martin Luther King, eliminado. Fred Hampton, eliminado. ¿El Ku Klux Klan? En la maldita presidencia. En la Casa Blanca. Así se marcan las líneas y esto lleva a la pregunta: ‘¿de qué lado estás?’. Es una vieja canción sindical: ‘¿De qué lado estás?’.
En Seattle, al menos tres personas fueron arrestadas mientras cientos participaban en una manifestación que tuvo lugar el domingo para denunciar la violencia en Charlottesville y para oponerse a una manifestación local organizada por The Patriot Prayer, un grupo de extrema derecha pro Trump.

Más Titulares de14 de agosto de 2017

Supremacistas blancos matan a una persona y hieren a decenas durante acto político del Ku Klux Klan en Charlottesville, Virginia

14 AGO. 2017
H2 car
La violencia de la supremacía blanca en Charlottesville comenzó el viernes por la noche, cuando miles de neonazis, miembros del Ku Klux Klan y otros nacionalistas blancos se trasladaron a la ciudad de Charlottesville para participar en un acto político bajo la consigna “Unite the Right” (“Unir a la derecha”, en español). Cientos de hombres y mujeres blancos que portaban antorchas marcharon en el campus de la Universidad de Virginia y rodearon la estatua de Thomas Jefferson el viernes por la noche, coreando “no nos reemplazarán” y “las vidas blancas importan”.
Miles de contramanifestantes también salieron a las calles de Charlottesville durante el fin de semana, entre ellos miembros del clero, estudiantes, activistas de la organización Black Lives Matter (“Las vidas afroestadounidenses importan”, en español) y manifestantes del movimiento antifascista conocido como “antifa”.
El sábado por la mañana, más de mil supremacistas blancos marcharon hacia el parque público recientemente renombrado Parque de la Emancipación, que contiene la estatua del general confederado Robert E. Lee. Muchos portaban banderas nazis y otros objetos relacionados con la supremacía blanca, lucían protecciones corporales y portaban rifles de asalto y pistolas. En el lugar fueron recibidos por miles de contramanifestantes antirracistas.
Los testigos informan que la policía no hizo mucho para intervenir, incluso cuando estallaron peleas.
Cerca de la 1:45 p.m., un hombre llamado James Alex Fields, que había participado en la manifestación con los supremacistas blancos ese mismo día más temprano, dirigió su vehículo Dodge Charger contra una multitud de contramanifestantes y luego se alejó, en lo que muchos califican de acto de terrorismo.
Una funcionaria paralegal local llamada Heather Heyer murió en el ataque, y al menos otras 19 personas resultaron heridas. Heyer había defendido en varias ocasiones los derechos civiles en las redes sociales. Su portada de Facebook indica: “Si no estás indignado, no estás prestando atención”. La madre de Heather Heyer, Susan Bro, habló para NBC News.
Susan Bro declaró: “Y eso es lo que estaba haciendo ayer… cuando la mataron. Estaba haciendo eso con la gente: ‘dime por qué estás aquí’. Eso es lo que me dijeron sus amigos. De eso se trataba la vida de Heather: pasión por la equidad, por la igualdad, por la justicia”.
Uno de los docentes de la escuela secundaria a la que asistió el atacante afirma que estaba obsesionado con Adolf Hitler y la historia militar nazi, y que mostraba claramente simpatía hacia el nazismo, ideología de la cual el docente intentó alejarlo sin éxito. Fields ha sido imputado con un cargo de asesinato en segundo grado y hoy está previsto que sea encausado.
Dos policías estatales, los pilotos H. Jay Cullen y Berke M.M. Bates, también murieron el sábado, cuando su helicóptero se estrelló camino al lugar donde se habían producido estos hechos violentos.
Las fotografías y los videos también muestran a los supremacistas blancos golpeando a otros manifestantes, entre ellos a un joven manifestante afroestadounidense llamado De’Andre Harris, quien declaró: “Estaban tratando de matarme ahí. La policía no intervino y yo estaba siendo golpeado violentamente”.
El gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, condenó la violencia.
Terry McAuliffe expresó: “Y tengo un mensaje a todos los supremacistas blancos y a los nazis que vinieron hoy a Charlottesville. Nuestro mensaje es simple y claro. Váyanse a sus casas. No los queremos en esta gran mancomunidad. Deberían avergonzarse. Se hacen los patriotas, pero no tienen nada que ver con un patriota”.

Trump se niega a condenar de forma explícita la violencia de la supremacía blanca

14 AGO. 2017
H3 trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sin embargo, se negó a señalar la violencia de la supremacía blanca.
El presidente Donald Trump enunció: “Condenamos en los términos más enérgicos este flagrante despliegue de odio, intolerancia y violencia, en muchas partes; en muchas partes. Se ha estado produciendo por mucho tiempo en nuestro país; no [bajo] Donald Trump, no [bajo] Barack Obama. Se ha estado produciendo por mucho, mucho tiempo. Esto no tiene lugar en Estados Unidos. Lo que es vital ahora es una rápida restauración de la ley y el orden, y la protección de vidas inocentes”.
Los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desataron la indignación generalizada. Una nueva declaración de la Casa Blanca el domingo denunció de forma explícita a los grupos neonazis y el Ku Klux Klan, pero fue atribuida a un portavoz anónimo y no al propio presidente. Otros miembros del gobierno condenaron la violencia de forma más explícita. El consejero de seguridad nacional de Trump, HR McMaster, dijo que el ataque constituía terrorismo.
Por otra parte, Jim Gray, alcalde de Lexington, Kentucky, afirmó que la ciudad retirará dos monumentos confederados de la antigua sala de justicia tras la violencia de la supremacía blanca en Virginia. Visite democracynow.org/es para ver nuestra cobertura desde Charlottesville, Virginia, donde entrevistamos a personas que estuvieron presentes el sábado; entre ellas, testigos del ataque letal, personal de enfermería que atendió a los manifestantes heridos y líderes religiosos.

sábado, 4 de febrero de 2017

ANGELA DAVIS


Resultado de imagen para angela davis


Discurso completo de la Marcha de las Mujeres (incluye Vídeo)
“¡Aquellos que todavía defienden la supremacía masculina blanca heteropatriarcal: Tengan cuidado!”

Tercera Información


Fue la oradora más clara y contundente en el acto de la Marcha de las Mujeres en Washington, EEUU. En su discurso anticapitalista, anti heteropatriarcal y anticolonial realizó un pantallazo de gran parte de los conflictos que padece y produce Estados Unidos. A su vez, incitó a la población a resistir y a luchar organizados durante los próximos años del gobierno de Donald Trump. Angela Davis arengó: “¡Aquellos que todavía defienden la supremacía masculina blanca hetero-patriarcal: Tengan cuidado!”.
“En un momento difícil de nuestra historia, recordemos que los cientos de miles, las millones de mujeres, las personas trans, los hombres y los jóvenes que estamos aquí en la Marcha de las Mujeres, representamos a las poderosas fuerzas del cambio que están determinadas para evitar que las culturas moribundas del racismo y el hetero-patriarcado se levante de nuevo.
Reconocemos que somos agentes colectivos de la historia y que la historia no se puede borrar como las páginas web. Sabemos que nos reunimos esta tarde en tierras indígenas y seguimos el camino de lucha de los primeros pueblos que, a pesar de la masiva violencia genocida, nunca han renunciado a la lucha por la tierra, el agua, la cultura y su pueblo. Un especial saludo hoy a los ¡Siux de Standing Rock!.
Las luchas por la libertad del pueblo negro, que ha moldeado la naturaleza misma de la historia de este país, no pueden ser borradas con la mano. No podemos olvidar que las vidas de lxs negrxs importan. Este es un país anclado en la esclavitud y el colonialismo. Esto significa que para bien o para mal, la historia misma de los Estados Unidos es una historia de inmigración y esclavitud. La propagación de la xenofobia, acusar de asesinato, de violación, y construir muros, no borrará la historia. ¡Ningún ser humano es ilegal!.
La lucha por salvar el planeta, detener el cambio climático, garantizar la accesibilidad del agua de las tierras de los Sioux de Standing Rock, en Flint, Michigan, en Cisjordania y en Gaza; la lucha por salvar la flora y la fauna y por salvar la atmósfera, son el punto cero de la lucha por la justicia social.
Esta es una marcha de mujeres que representa la promesa del feminismo en contra de los poderes perniciosos de la violencia estatal. Un feminismo inclusivo e interseccional que invita a todos a unirnos a la resistencia al racismo, a la islamofobia, al antisemitismo, a la misoginia y a la explotación capitalista. Sí. saludamos a “Fight for $15” (campaña por un mínimo salarial de $15 la hora).
Nos dedicamos a la resistencia colectiva. Resistencia a los multimillonarios,a los especuladores hipotecarios y gentrificadores. Resistencia a los corsarios de la salud. Resistencia a los ataques contra musulmanes e inmigrantes. Resistencia a los ataques contra las personas con discapacidad. Resistencia a la violencia estatal perpetrada por la policía y por la compleja industria penitenciaria. Resistencia a la violencia institucional e íntima de género, especialmente hacia las mujeres trans de color.
Los derechos de las mujeres son derechos humanos en todo el planeta. Es por eso que decimos ¡libertad y justicia para Palestina! Celebramos la inminente liberación de Chelsea Manning y Oscar López Rivera, pero también decimos ¡libertad para Leonard Peltier! ¡Libertad para Mumia Abu-Jamal! ¡Libertad para Assata Shakur!
En los próximos meses y años seremos llamados para intensificar nuestras demandas de justicia social, para que seamos más militantes en nuestra defensa hacia las poblaciones vulnerables. Aquellos que todavía defienden la supremacía masculina blanca hetero-patriarcal: ¡Tengan cuidado!
“Los siguientes 1.459 días de la administración del Trump serán 1.459 días de resistencia: ¡Resistencia en las calles! ¡Resistencia en las aulas! ¡Resistencia en el trabajo! ¡Resistencia en nuestro arte y en nuestra música!
¡Esto es solo el comienzo! y tomando las palabras de la inimitable Ella Baker: Nosotros, que creemos en la libertad, no podemos descansar hasta que llegue.
Gracias.”

domingo, 22 de enero de 2017

Protesta mundial

La convocatoria fue acogida en al menos otros 13 países. "No sólo estamos preocupados por las mujeres", declaró una de las organizadores de la marcha en Australia, Mindy Freiband, donde también se concentraron miles. "Pensamos que muchas personas están amenazadas por este tipo de medidas", añadió, en alusión a algunos de los proyectos de Trump.

La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: AP
La Marcha de las Mujeres convoca a miles de personas contra Donald Trump en Washington. Foto: AP
Foto 1 de 21
También hubo réplicas en Nueva ZelandaCorea del SurJapón y distintos puntos deEuropa. "Hoy Londres se une al mundo para mostrar lo mucho que valoramos los derechos que cada mujer debería tener", dijo el alcalde de la capital británica, Sadiq Khan, que se unió a la marcha en las calles de la ciudad.
En la capital alemana, Berlín, cientos de personas se manifestaron frente a la embajada estadounidense, en respuesta al llamado de la rama del Partido Demócrata para los estadounidenses expatriados (Democrats Abroad).
"Si no hay justicia, no hay paz" o "Soy feminista" fueron algunas de las consignas pronunciadas en la céntrica Plaza de París. En SueciaNoruegaDinamarcaFinlandia,Francia y España también protestaron contra Trump.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Noam Chomsky y Harry Belafonte conversan sobre Trump, Sanders, el KKK y los corazones rebeldes, entre otras cosas

S4 noam harry split



El lunes, más de dos mil personas colmaron la iglesia Riverside de Manhattan para celebrar el veinte aniversario de Democracy Now! Fue una ocasión histórica, en parte porque fue la primera vez que Noam Chomsky y Harry Belafonte estuvieron juntos conversando sobre un escenario. Ambos son luchadores de larga trayectoria por la justicia social. Chomsky es un reconocido disidente político, lingüista y escritor en todo el mundo, que se hizo muy conocido en la década de 1960 por sus críticas a la guerra en Vietnam y el imperialismo estadounidense. Es profesor emérito de Massachusetts Institute of Technology, donde ha enseñado durante más de cincuenta años. Harry Belafonte es un activista por los derechos civiles de larga trayectoria, además de un cantante y un actor inmensamente popular. Fue uno de los confidentes más cercanos de Martin Luther King y participó de la organización de la marcha a Washington en el año 1963.
Para saber más de este tema, puede ver la conversación entre Chomsky y Belafonte.

martes, 15 de noviembre de 2016

“En Estados Unidos la Guerra Civil aún no terminó”

Resultado de imagen para noam chomsky
“Si no lo resolvemos no habrá futuro para la humanidad (…) el Partido Republicano es la organización más peligrosa que ha existido en toda la historia. Literalmente. Porque sus políticas conducirán a la destrucción de la especie”.
Inteligencia artificial: “No hay nada remotamente cercano a la inteligencia humana. Los sistemas artificiales de reconocimiento visual son muy primitivos. Los automóviles autónomos no distinguen bien entre peatones y objetos. Nos habremos extinguido a causa del cambio climático o tras una guerra nuclear mucho antes de cualquier rebelión de las máquinas.”

Resultado de imagen para noam chomsky

En su doble faceta de lingüista y crítico del poder, Noam Chomsky analiza a fondo el ascenso de Donald Trump, las características de la sociedad y el sistema político estadounidenses y las amenazas que asoman detrás de la creciente conectividad. 


oam Chomsky está solo. Sin guardaespaldas, asistentes, secretarias o una estela de estudiantes y admiradores que lo acompañen, el lingüista de 87 años abre la puerta con timidez y mira a ambos lados en busca de una cara conocida. Uno de los intelectuales más importantes del siglo XX y de lo que va del XXI ingresa en la oficina E19-623 del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) en Cambridge. Con un jean gastado y un sweater gris oscuro, luce cansado. Se sienta, cruza las manos y, flanqueado por un té, aguarda con calma.
No sonríe. Chomsky está preocupado. Sabe que el sorprendente ascenso de Donald Trump abrió heridas en un país tan complejo y contradictorio como Estados Unidos.
—¿Cómo explica lo sucedido en los últimos meses en el campo político norteamericano?
—Trump es muy hábil a la hora de incitar el miedo. Si uno observa a los que apoyan a Trump, son en su mayoría blancos de medios o bajos ingresos, poco educados. Curiosamente, entre estos grupos las tasas de mortalidad son altas. Muchos sienten que no hay nada para ellos. Hasta la irrupción de Trump en la escena política habían perdido toda esperanza. Son personas que piensan que se les ha quitado todo. Creen que les han arrebatado su país y que pronto los blancos serán minoría. No hay nada como el movimiento de supremacía blanca en otros países. Creen que el movimiento feminista les ha quitado su rol en las familias patriarcales. De ahí creo que viene tanto fanatismo por las armas. Tienen que tener armas para mostrar que son hombres reales. Además, el aumento de la atomización de la sociedad que deja a las personas solas y aisladas hace que se sientan impotentes frente a fuerzas que los aplastan. En ese clima no es difícil estimular miedos e incitar la bronca y el odio hacia los inmigrantes, hacia otras minorías y hacia el gobierno, como lo ha hecho el candidato republicano.
—¿A qué se debe esta actitud de muchos de los seguidores de Trump?
—Hay una diferencia entre lo que los ciudadanos reciben del gobierno y lo que creen que reciben. Gran parte de lo que reciben no lo ven. En estados como Mississippi hay actitudes anti-gobierno, pero viven en su mayoría con subsidios. Estados como Nueva York y Massachusetts están subsidiando a personas que viven en estados como Arkansas. Allí el gobierno es presentado como un ente que les roba. Se ha instalado muy fuerte la idea del “hard working american” (el trabajador estadounidense), víctima de un gobierno que no tiene clemencia. Candidatos como Ted Cruz y Donald Trump han construido sus campañas alrededor de esta figura. La gente termina cayendo en esas trampas.
—¿Qué le llamó la atención en las campañas presidenciales en términos de retórica o de lingüística?
—No tanto en retórica. Me sorprendió la irrelevancia de los hechos. Ya no importan cuáles son ciertos y cuáles son falsos. La verdad es irrelevante. Trump es un maestro en eso. Fue sorprendente ver cómo no importaba cuán locas eran las cosas que decía. Repitió una y otra vez que los musulmanes festejaron los atentados contra las Torres Gemelas. O que el gobierno mexicano organizaba criminales y violadores para mandarlos a través de la frontera. Decía lo que se le antojaba y no importaba. Las cosas que la gente cree son muy extrañas. Los evangelistas creen que Trump es uno de ellos. Hace unos años, una buena parte de la comunidad afroamericana creía que Bill Clinton fue el primer presidente negro. Y fue devastador para esa comunidad.

El problema más urgente

Hay muchos Noam Chomsky. Está el Chomsky científico que revolucionó la lingüística moderna con el desarrollo del concepto de gramática transformacional y generativa según la cual el lenguaje se adquiere porque los seres humanos estamos biológicamente programados para ello. Y está el Chomsky activista político, el crítico del poder, uno de los referentes de la intelectualidad de la izquierda mundial que no deja pasar una oportunidad para denunciar las deficiencias democráticas de la sociedad estadounidense o de su política exterior o la manipulación de los medios de comunicación por parte de las corporaciones. Esas dos caras confluyen en este hombre nacido en 1928 en Filadelfia, profesor emérito del MIT, y al que se lo puede ver a diario recorriendo con tranquilidad los pasillos de una de las universidades más influyentes del planeta.
—¿Qué temas le sorprendió que no se hayan tocado en los debates presidenciales o en la campaña en general?
—Durante las elecciones primarias me llamó la atención que no se discutieran temas económicos. Sólo se hablaba de levantar muros o de bombardear Medio Oriente. El que se destacaba era Bernie Sanders que sí hablaba de temas serios. Eso forzó a Hillary Clinton a moverse hacia esa dirección. Tampoco se discutió sobre el cambio climático.
—¿Por qué pasó eso?
—En las grandes democracias las decisiones están siendo tomadas por una pequeña elite económica. Su interés no es salvar a la especie. Su interés es la maximización de sus beneficios. Por eso los candidatos del Partido Republicano, que es esencialmente el partido de los ricos y privilegiados, negaron y niegan sistemáticamente el calentamiento global. El Acuerdo de París fue un paso muy importante para la reducción de los gases que provocan el cambio climático. Pero en Estados Unidos no fue reconocido por el Partido Republicano que controla el Congreso. En febrero de este año, la Corte Suprema suspendió el programa Clean Power Plan (Proyecto para una Energía Limpia) con el que Barack Obama buscaba limitar las emisiones contaminantes de las centrales térmicas. Fue un mensaje para el mundo.
—Pero en septiembre finalmente Obama ratificó junto a China el Acuerdo de París por decreto sin pasar por el Senado. ¿Qué cree que se puede hacer contra esta permanente negación por parte del Partido Republicano?
—Nadie lo quiere poner en palabras, pero de hecho el Partido Republicano es la organización más peligrosa que ha existido en toda la historia humana. Literalmente. Sus políticas conducirán a la destrucción de la especie. La población quiere que se haga algo contra el cambio climático pero su voluntad no influye en las decisiones. Una iniciativa llamada Yale Project on Climate Change Communication mostró que sólo uno de cada cuatro estadounidenses no cree en el cambio climático a pesar del consenso científico internacional.
—Donald Trump y Marco Rubio llegaron a cuestionar la idea de que la acción humana sea la responsable del cambio climático. Ted Cruz declaró que todo lo relacionado con el calentamiento global es un engaño. ¿Cuán peligrosas pueden llegar a ser estas actitudes?
—El cambio climático es un problema urgente. Es el problema más importante que ha enfrentado la especie humana. Si no lo resolvemos, no habrá futuro para la humanidad.

Nuevas caras, viejos fantasmas

El 9 de julio de 1955, Albert Einstein y el filósofo Bertrand Russell redactaron un manifiesto en el que alertaban sobre los peligros de la proliferación del armamento nuclear y exigían a los líderes mundiales buscar soluciones pacíficas a los conflictos internacionales. “Recordad vuestra humanidad y olvidad el resto”, escribían estos dos intelectuales en el momento más crudo de la Guerra Fría.
Este año Chomsky, el italiano Toni Negri y el fundador de la New Left Review, Tariq Ali, continuaron aquella tradición precautoria y encabezaron un manifiesto por los derechos y libertades civiles en el Viejo Continente. “Europa marcha hacia su decadencia
–afirmaron–. El continente que pretendió emerger de la posguerra como garante de las libertades y derechos civiles se está hundiendo en la naturalización de la barbarie y en el vacío de una forma de gobierno crecientemente autoritaria. Enfrentada a la crisis más severa de su historia reciente ha elegido el peor de los caminos emprendiendo políticas que creíamos erradicadas”.
—¿Cuáles cree que serán las consecuencias de esta crisis en Europa?
—Desgraciadamente lo que ocurre ahora es una reminiscencia de lo que sucedió en 1930. El ascenso de Trump recuerda al ascenso del fascismo en Alemania. Entonces en Europa el centro colapsó. Los principales partidos decayeron, y la izquierda y la derecha se hicieron más extremas. Todos saben lo que pasó después.
—¿Y en el resto del mundo?
—Las desigualdades han aumentado en todos lados. Es uno de los efectos del neoliberalismo. Pero han aumentado más en los países anglosajones y en especial en Estados Unidos. En 2014, la organización internacional Oxfam calculó, en su reporte anual, que 90 individuos tenían la mitad de la riqueza del mundo. En 2015, eran 62 individuos en China, Arabia Saudita, Rusia y Estados Unidos. Bernie Sanders fue el único que lo hizo visible en su campaña.
—¿Cómo llegó el Partido Republicano a su situación actual?
—Hasta hace unas décadas era el partido del progreso y también el partido anti-esclavitud. Todo cambió con el tiempo, pero en especial en la década de 1960. El Movimiento por los Derechos Civiles tuvo un efecto polarizador. Los presidentes racistas –Nixon, Reagan, entre otros– se dieron cuenta de que podían usar el antagonismo y el racismo en el Sur a su favor. A muchos no les gusta hablar del tema, pero basta con mirar la campaña de Reagan. Fue el último líder mundial que apoyó el apartheiden Sudáfrica. Se negaba siquiera a admitir que existía tal cosa. Decía que era sólo un conflicto tribal.Reagan vetó sanciones contra el país africano aprobadas por el Congreso. Su guerra contra la droga fue organizada a partir de argumentos racistas. Aumentó la encarcelación de hombres negros. El Partido Republicano continuó la tradición racista del Sur. Si uno mira las elecciones presidenciales de 2012 y ve los estados rojos y los estados azules, o sea republicanos y demócratas, observa un mapa de la Guerra Civil.
—En los estados del Sur muchas personas no hablan de Guerra Civil sino de la “Guerra de la Independencia sureña”. ¿Está diciendo que en términos políticos aún se sigue peleando la Guerra Civil?
—Estados Unidos nunca desarrolló un sistema político basado en clases. Es un sistema político geográfico y se remite a los tiempos de la Guerra Civil. Que nunca terminó. Nixon explotó estos viejos rencores y miedos. Los grupos racistas y extremistas se alienaron en el Sur. En los últimos años, tanto el Partido Demócrata como el Republicano han girado hacia la derecha. Y el Partido Republicano salió del espectro. Sus políticas están orientadas a los más ricos y al poder corporativo. Si tuviéramos una sociedad democrática los impuestos a los ricos serían mucho más altos. En Estados Unidos los impuestos son bajos si se los compara con otros países, por eso muchas infraestructuras están colapsando y ciertos servicios son malos.
—¿Qué rol juega la religión en la política estadounidense?
—La gran base del Partido Republicano son evangelistas y fundamentalistas cristianos. Ese es un aspecto muy llamativo y curioso de Estados Unidos: es una sociedad extremadamente religiosa. No hay nada parecido entre otros países desarrollados. No se encuentran otras sociedades en las que un tercio de la población piense que el mundo fue creado hace algunos miles de años. Dos tercios de la población están esperando la “Segunda Venida” del Mesías. Es un fenómeno único de Estados Unidos y ha sido movilizado por el Partido Republicano porque necesita una base. En las elecciones primarias cada candidato se peleaba por mostrarse más religioso que el resto de sus contrincantes. No es algo nuevo. Esto se profundizó en los 80 cuando los tres candidatos –Carter, Reagan y Anderson– comenzaron la tradición de destacar su religiosidad para captar el voto creyente. Desde entonces, todos los candidatos a presidente se muestran religiosos. Y los que no lo son, como Bill Clinton o incluso Donald Trump, aparentan.
—Usted siempre ha sido muy crítico con el financiamiento de las campañas políticas. ¿Por qué?
—En Estados Unidos, los políticos siempre están en campaña y buscando recaudar fondos. Esto ha sido siempre un factor importante que socava la democracia representativa. El politólogo Thomas Ferguson estudió el tema en su libro Golden Rule: The Investment Theory of Party Competition en el que muestra que la financiación es un factor fundamental a tener en cuenta para predecir futuras políticas. Restringir esto sería importante.

Más conectados y más espiados

—Su libro Manufacturing Consent: The Political Economy of the Mass Media fue escrito en 1988. Desde entonces el ecosistema mediático ha cambiado. ¿Tiene nuevas hipótesis acerca de cómo afectan las redes sociales en la conformación de la opinión pública?
Hay gente que usa internet para tener acceso a más información. Pero creo que ese es un porcentaje muy bajo. Los estudios muestran que la gente va hacia aquello que ya cree, a sitios con los que uno ya está de acuerdo. Las redes sociales son una cámara de eco. Uno de los efectos más sorprendentes es la dispersión de teorías conspirativas. Es como si los hechos ya no importaran. Las redes sociales en lugar de conectar, aíslan. Cada joven tiene un celular y habla con alguien que cree que es un amigo. Pero lo que tiene son contactos muy superficiales. Lo veo en mis nietos. Ellos creen que tienen muchos amigos. Pero no son amigos. El efecto que esto tiene es que los aísla mucho más de lo que ya estaban. Es un ambiente muy superficial. Recibo muchas cartas y mails de personas que me dicen que cada vez les cuesta más leer. No leen. Ojean. Rastrillan algo con la mirada durante tres segundos y saltan a otra cosa. No veo que tengamos una población cada vez más educada. Al contrario. Y eso tiene consecuencias políticas.
—En 2015, usted dijo que Estados Unidos debería recibir como un héroe a Edward Snowden, refugiado en Rusia tras revelar secretos de Estado, y juzgar a quienes autorizaron la vigilancia de la población que Snowden denunció. ¿Considera que sus revelaciones tuvieron algún efecto en la defensa de la privacidad?
—Me hubiera gustado que así fuera. Pero la vigilancia de los ciudadanos sigue en alza. Y cuando al fin llegue la llamada “internet de las cosas”, la interconexión de todos los objetos, creo que será monstruoso. Cualquier cosa que mires va a estar mandando información privada a la Agencia de Seguridad Nacional.
—Junto a figuras como Elon Musk y Stephen Hawking, usted también alertó recientemente sobre los peligros de usar la inteligencia artificial para el desarrollo de armas. ¿Cree que a largo plazo estos avances pueden tener consecuencias sociales?
—Hay que tener cuidado. Pero al mismo tiempo hay que señalar que hay un gran despliegue publicitario o hype (bombo) alrededor de la inteligencia artificial. Está muy lejos de los logros que se le atribuyen. Hay que ser cautelosos. Sí, se han hecho grandes avances, los automóviles autónomos son muy lindos, pero no hay nada remotamente cercano a la inteligencia humana. Los sistemas artificiales de reconocimiento visual son muy primitivos. Los automóviles autónomos no distinguen bien entre peatones y objetos. Nos habremos extinguido a causa del cambio climático o tras una guerra nuclear mucho antes de cualquier rebelión de las máquinas. Otro tema a tener en cuenta es todo lo que refiere a investigaciones de ingeniería genética. Aún hay mucho que no sabemos sobre el genoma. Por eso las consecuencias de modificar un solo gen podrían ser impredecibles.
—A comienzos de 2016, el FBI llevó a Apple a los juzgados por negarse a desbloquear el iPhone de uno de los terroristas del atentado en San Bernardino. ¿Cómo ve los choques entre gobierno y corporaciones por el tema de la privacidad?
—Es un conflicto interesante. Personalmente espero que Apple gane a largo plazo. Básicamente hay un conflicto entre dos centros de poder en este asunto. No se trata de la primera batalla. El gobierno está dominado por el poder corporativo, pero aún así hay conflictos. Otro caso sucede en Irán. Las corporaciones estadounidenses se mueren por entrar al mercado iraní pero el gobierno no las deja. Lo mismo en Cuba. Durante décadas distintas empresas estuvieron a favor de la normalización de las relaciones: farmacéuticas y corporaciones de energía quieren entrar al mercado cubano. Pero el gobierno las bloquea.

Los orígenes del lenguaje

A diferencia de otros investigadores que no salen de su campo de estudio y deslizan bajo la alfombra de la privacidad sus opiniones políticas, Chomsky no traza límites. Sabe que su especialidad –la lingüística– y aquella facultad que lo desvela –el lenguaje– no están aisladas de la sociedad y de los conflictos de poder que la atraviesan, moldean y definen. Por eso, no le cuesta saltar de un tema a otro como si prendiera y apagara un interruptor.
—Junto al especialista en ciencias de la computación Robert C. Berwick escribió el reciente libro Why Only Us: Language and Evolution en el que exploran los grandes enigmas del lenguaje humano, cómo los seres humanos adquirimos esta capacidad distintiva. ¿Qué es lo que la hace única?
—El lenguaje humano es totalmente distinto a cualquier otro fenómeno del mundo animal. No hay análogo alguno. Ninguna otra forma de comunicación en la naturaleza está al nivel del lenguaje humano. Lo que descubrimos en las últimas décadas es que el lenguaje es como cualquier otro sistema biológico. Todos tenemos básicamente el mismo sistema visual, pero las primeras experiencias a las pocas semanas de vida son cruciales para su desarrollo. En el caso del lenguaje, hablamos distintos idiomas y hay evidencia que demuestra que las diferencias se limitan a la exteriorización, aquella que permitió la interacción social y llevó a la emergencia de estructuras sociales más complejas. La internalización, en cambio, parece ser uniforme. Las capacidades cognitivas y lingüísticas son las mismas en todos los humanos. Las diferencias son superficiales. Existen muy pocas evidencias de la llamada hipótesis de Sapir-Whorf, según la cual el lenguaje determina la manera en que pensamos.
—O sea, el lenguaje nos cambió por fuera y por dentro.
—Ese rasgo es único en el lenguaje: es un sistema internalizado. La visión sólo responde al ambiente. Nada es creado por la visión per se. No hay una generación de “oraciones visuales” ni representaciones. El lenguaje es único porque es un sistema interno y generativo. Por eso, que sepamos, los humanos tenemos un tipo de pensamientos que el resto de los animales no tienen. Eso es llamativo. Los humanos somos radicalmente diferentes de cualquier otra cosa en el mundo biológico. Los Homo sapiens somos recientes: tenemos 200 mil años. Eso es nada en términos evolutivos. Y parece que el lenguaje emergió casi inmediatamente.
—¿Cómo lo saben?
—Todos venimos de África. Pero hay evidencias genéticas de que un grupo, los San (los llamados bosquimanos. N. del E.), se habría aislado del resto hace aproximadamente 120 mil años. Y esta tribu también tiene lenguaje. Eso da a pensar que el lenguaje se originó entre 200 y 120 mil años atrás. El lenguaje es genético y hay fuertes evidencias de que no evolucionó desde que el humano salió de África.

La imposibilidad de debatir en el ring

En 1971, Noam Chomsky tuvo un recordado debate con el francés Michel Foucault sobre la naturaleza humana. Fue en la Universidad de Amsterdam dentro del International Philosophers Project. Las pocas grabaciones que quedaron de aquel encuentro muestran a estos dos gigantes del pensamiento del siglo XX serios, serenos, como dos boxeadores midiéndose sobre un ring.
—¿Por qué cree que esos debates entre intelectuales ya no tienen el peso que tenían en otra época?
—Ese debate fue en Holanda. No están dadas las condiciones para que se pueda repetir algo así en Estados Unidos. En muchos países europeos, e incluso en América Latina –como en Argentina–, se dan discusiones en los medios de comunicación que no existen en Estados Unidos. Una vez me invitaron a La Habana para discutir la situación de los negocios en Cuba y hablamos con total normalidad. Cada vez que estoy en la televisión iraní o rusa puedo hacer duras críticas al gobierno norteamericano. Pero no puedo hacerlo en la propia televisión de Estados Unidos. Además, si estás en la televisión de Estados Unidos sólo te dan 30 segundos… Se perdió el pensamiento crítico.
—Más allá de eso, ¿en qué sí es optimista?
—No se puede negar que hubo cambios significativos en las últimas generaciones. En ciertos aspectos, Estados Unidos es un país más libre. Cuando llegué al MIT en 1955 estaba dominado por hombres blancos, obedientes, que hacían sus tareas. Ahora es totalmente diferente. Y ocurre en todo el país. Lamentablemente no hay activismo. La campaña de Bernie Sanders fue interesante por esa razón: despertó ese activismo dormido en cierto sector de la sociedad estadounidense. Estaba ahí. Sólo había que espabilarlo.
Por Federico Kukso* / Le Monde Diplomatique nº 209 – Noviembre de 2016