(COMO) EMPEZANDO DE NUEVO

"Si la libertad significa algo será,sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oir" George Orwell

jueves, 9 de febrero de 2017

Los tatuajes y los indocumentados

Marcos Melgar Cruz pasó días sin dormir, con los nervios de punta porque no sabía si los tatuajes que tiene por todo el cuerpo fueran a influir para que le negaran el perdón provisional en Ciudad Juárez, México.
“Estaba todo nervioso. El doctor me examinó uno a uno cada tatuaje. Me preguntó a qué se debían. A mí me preocupaba uno que tengo de la muerte”, dice.
Melgar Cruz tiene 10 tatuajes. Muchos de ellos con el nombre de sus hijos, pero también algunos otros que no tienen relación con su familia y que atrajeron la atención de los agentes de Migración. A través de los tatuajes, ellos detectan si el solicitante del perdón tiene nexos con la actividad criminal, indican los abogados.
02/02/17/ LOS ANGELES/Marcos Melgar Cruz, with his wife Lorena and children, Isabella, 4, Anthony, 2, and Emanuel, 3 weeks old, discusses his immigration status during their visit to their attorneys office, Alex Galvez. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Los tatuajes que Marcos Melgar Cruz tiene por todo el cuerpo le causaron mucho estrés a la hora de su entrevista. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
Yo la verdad no le recomendaría a nadie que esté indocumentado hacerse tatuajes hasta después de que arregle su residencia porque en Ciudad Juarez, si al oficial de migración se le hace sospechoso, te niegan el perdón y ya no te dejan regresar al país”, observa.
Melgar Cruz tiene 24 años. Trabaja dos empleos como cocinero. Está casado y es padre de tres menores: Isabella de 4 años, Anthony de 2 años y Emanuel de tres semanas de nacido.

Perdón provisional

Fue a través del matrimonio con Lorena, la madre de sus hijos y una ciudadana estadounidense, que solicitó la residencia legal en los Estados Unidos.
Pero para que se la otorgaran, necesitaban obtener el perdón provisional por haber entrado de manera indocumentada al país a los 14 años cuando su familia lo trajo de Oaxaca a Los Ángeles. “Me cruzaron por la frontera en la cajuela de un carro”, recuerda.
Aparentemente no tendría ningún problema para lograrlo ya que no tiene historial criminal, y nunca ha sido arrestado. “Solo una vez me multaron por manejar sin licencia”, menciona.
Pero cuando le confesó a su abogado de migración, Alex Gálvez, que tenía varios tatuajes, le entró la preocupación.
02/02/17/ LOS ANGELES/Marcos Melgar Cruz, with his wife Lorena and children, Isabella, 4, Anthony, 2, and Emanuel, 3 weeks old, discusses his immigration status during their visit to their attorneys office, Alex Galvez. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
La familia de Marcos Melgar Cruz quedó muy agradecida con el abogado en migración Alex Gálvez. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
“Lo que sucede es que los agentes de Migración en Ciudad Juárez asocian algunos tatuajes con pandillas, el crimen y el narcotráfico”, explica el abogado Gálvez.
“Aún cuando se borren los tatuajes, muchas veces los pasan a un cuarto oscuro con luces ultravioletas que los detecta, y si el agente piensa que ese tatuaje tiene relación con cholos, pandillas o narcos, les niegan el perdón”, amplía el litigante.
Precisa que su deber como abogado, y el de todo abogado de migración, es hablar al cliente del riesgo que existe de un castigo para no regresar a Estados Unidos. “Muchos abogados por no perder negocio, no les hablan de esa posibilidad a causa de los tatuajes”, sostiene.
A Gálvez le preocupaba uno de los tatuajes de Melgar. “Hace cuatro, cinco años me hice un tatuaje de una calavera. Nomás porque me gusta”, comenta el muchacho.
02/02/17/ LOS ANGELES/Marcos Melgar Cruz, with his wife Lorena and children, Isabella, 4, Anthony, 2, and Emanuel, 3 weeks old, discusses his immigration status during their visit to their attorneys office, Alex Galvez. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Marcos Melgar Cruz nunca imaginó que los tatuajes fueran a causarle tanta preocupación a la hora de solicitar su residencia permanente. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Cita migratoria en Ciudad Juárez

Advertido del peligro que corría con sus tatuajes, Melgar decidió acudir a la cita que tenía en Ciudad Juárez el 2 de enero.
“La pensé mucho. No podía dormir. Decía, si me castigan, me van a separar de mis hijos. Mi esposa estaba a semanas de dar a luz a nuestro tercer hijo. Tenía mucho miedo. Yo soy el único que trabaja en la casa. Si no me dejaban regresar, mi esposa no tenía medios de ganarse la vida”, recuerda.
“Pero si no iba a la cita, siempre nos quedaríamos pensando y qué tal si se le hubieran dado el perdón”, dice su esposa Lorena.
El inmigrante mexicano se presentó a la cita en Ciudad Juárez haciendo su mejor esfuerzo por controlar sus temores. El médico de Migración le hizo preguntas por cada uno de los tatuajes.
“Al que yo le tenía más miedo, el tatuaje de la muerte no le hizo caso. Pero sí mostró mucha curiosidad por el tatuaje de un arete azteca y una estrella junto al nombre de mi esposa. Me preguntó dónde me los había hecho y cuánto me habían costado”, dice.
Con los resultados del reporte médico, otro oficial de Migración lo entrevistó de nuevo.
Él fue quien me dijo después de preguntarme si estaba nervioso, y que le respondiera que sí, que estaba aprobado. Me puse feliz y me fui al hotel de Juárez a avisarle a mi esposa. Para mi familia fue una gran noticia porque todos son indocumentados”, detalla.
02/02/17/ LOS ANGELES/Marcos Melgar Cruz, with his wife Lorena and children, Isabella, 4, Anthony, 2, and Emanuel, 3 weeks old, discusses his immigration status during their visit to their attorneys office, Alex Galvez. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Su residencia le permitirá estar con su esposa Lorena y sus tres hijos Anthony, Isabella y Emanuel. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
Gálvez dice que las autoridades de migración tienen un libro con el significado de los tatuajes en diferentes culturas.
“Es importante aclarar que los tatuajes solo importan para Migración cuando solicitas el perdón provisional en Ciudad Juárez, pero cuando pides la residencia dentro de Estados Unidos, no son tomados en cuenta”, indica.
El perdón se solicita basado en el sufrimiento extremo que la separación puede causar en la familia, en este caso de la esposa y sus hijos.
Melgar regresó a Los Ángeles con el sello de residente estadounidense en su pasaporte mexicano justo a tiempo para estar presente en el nacimiento de su tercer hijo el 12 de enero. A los días, le llegó su tarjeta de residencia.
“Mi recomendación es que si eres indocumentado, no te hagas tatuajes. Nunca sabes si se te presentará la posibilidad de arreglar al casarse con un ciudadano o ciudadana, y si solicitas el perdón, el no hacerte tatuajes, te quita un peso de encima”, recalca el nuevo residente.
02/02/17/ LOS ANGELES/Marcos Melgar Cruz, with his wife Lorena and children, Isabella, 4, Anthony, 2, and Emanuel, 3 weeks old, discusses his immigration status during their visit to their attorneys office, Alex Galvez. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
El niño Anthony Melgar, de 2 años, muestra la tarjeta de residencia de su padre. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
El abogado Gálvez recomienda a los inmigrantes que van a Ciudad Juárez a buscar un perdón provisional que no se les olvide que el médico que los entrevista y revisa los tatuajes es un agente de Migración.
“Normalmente al médico le decimos todo. Con los médicos de Migración hay que tener cuidado porque con tan solo comentarle que una vez fumaste o probaste tal droga, te pueden dar un castigo de por vida para no regresar a Estados Unidos. Es mejor tener mucho cuidado con lo que hablas. Asesórate con un abogado”, enfatiza.
Agrega que aunque la historia de Melgar tuvo un final feliz, no siempre sucede así cuando se tienen tatuajes. “La verdad es el primer caso de una persona con tatuajes que conozco que lo han perdonado”, asegura.
Melgar podrá solicitar la ciudadanía en base al matrimonio con su esposa ciudadana en tres años, revela Gálvez.

sábado, 4 de febrero de 2017

ANGELA DAVIS


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Discurso completo de la Marcha de las Mujeres (incluye Vídeo)
“¡Aquellos que todavía defienden la supremacía masculina blanca heteropatriarcal: Tengan cuidado!”

Tercera Información


Fue la oradora más clara y contundente en el acto de la Marcha de las Mujeres en Washington, EEUU. En su discurso anticapitalista, anti heteropatriarcal y anticolonial realizó un pantallazo de gran parte de los conflictos que padece y produce Estados Unidos. A su vez, incitó a la población a resistir y a luchar organizados durante los próximos años del gobierno de Donald Trump. Angela Davis arengó: “¡Aquellos que todavía defienden la supremacía masculina blanca hetero-patriarcal: Tengan cuidado!”.
“En un momento difícil de nuestra historia, recordemos que los cientos de miles, las millones de mujeres, las personas trans, los hombres y los jóvenes que estamos aquí en la Marcha de las Mujeres, representamos a las poderosas fuerzas del cambio que están determinadas para evitar que las culturas moribundas del racismo y el hetero-patriarcado se levante de nuevo.
Reconocemos que somos agentes colectivos de la historia y que la historia no se puede borrar como las páginas web. Sabemos que nos reunimos esta tarde en tierras indígenas y seguimos el camino de lucha de los primeros pueblos que, a pesar de la masiva violencia genocida, nunca han renunciado a la lucha por la tierra, el agua, la cultura y su pueblo. Un especial saludo hoy a los ¡Siux de Standing Rock!.
Las luchas por la libertad del pueblo negro, que ha moldeado la naturaleza misma de la historia de este país, no pueden ser borradas con la mano. No podemos olvidar que las vidas de lxs negrxs importan. Este es un país anclado en la esclavitud y el colonialismo. Esto significa que para bien o para mal, la historia misma de los Estados Unidos es una historia de inmigración y esclavitud. La propagación de la xenofobia, acusar de asesinato, de violación, y construir muros, no borrará la historia. ¡Ningún ser humano es ilegal!.
La lucha por salvar el planeta, detener el cambio climático, garantizar la accesibilidad del agua de las tierras de los Sioux de Standing Rock, en Flint, Michigan, en Cisjordania y en Gaza; la lucha por salvar la flora y la fauna y por salvar la atmósfera, son el punto cero de la lucha por la justicia social.
Esta es una marcha de mujeres que representa la promesa del feminismo en contra de los poderes perniciosos de la violencia estatal. Un feminismo inclusivo e interseccional que invita a todos a unirnos a la resistencia al racismo, a la islamofobia, al antisemitismo, a la misoginia y a la explotación capitalista. Sí. saludamos a “Fight for $15” (campaña por un mínimo salarial de $15 la hora).
Nos dedicamos a la resistencia colectiva. Resistencia a los multimillonarios,a los especuladores hipotecarios y gentrificadores. Resistencia a los corsarios de la salud. Resistencia a los ataques contra musulmanes e inmigrantes. Resistencia a los ataques contra las personas con discapacidad. Resistencia a la violencia estatal perpetrada por la policía y por la compleja industria penitenciaria. Resistencia a la violencia institucional e íntima de género, especialmente hacia las mujeres trans de color.
Los derechos de las mujeres son derechos humanos en todo el planeta. Es por eso que decimos ¡libertad y justicia para Palestina! Celebramos la inminente liberación de Chelsea Manning y Oscar López Rivera, pero también decimos ¡libertad para Leonard Peltier! ¡Libertad para Mumia Abu-Jamal! ¡Libertad para Assata Shakur!
En los próximos meses y años seremos llamados para intensificar nuestras demandas de justicia social, para que seamos más militantes en nuestra defensa hacia las poblaciones vulnerables. Aquellos que todavía defienden la supremacía masculina blanca hetero-patriarcal: ¡Tengan cuidado!
“Los siguientes 1.459 días de la administración del Trump serán 1.459 días de resistencia: ¡Resistencia en las calles! ¡Resistencia en las aulas! ¡Resistencia en el trabajo! ¡Resistencia en nuestro arte y en nuestra música!
¡Esto es solo el comienzo! y tomando las palabras de la inimitable Ella Baker: Nosotros, que creemos en la libertad, no podemos descansar hasta que llegue.
Gracias.”

miércoles, 1 de febrero de 2017

Paul Krugman: El muro de la ignorancia



La valla fronteriza en El Paso, Texas
Apenas ha pasado una semana del régimen de Trump y Putin, y ya nos está costando trabajo llevar la cuenta de los desastres. ¿Recuerdan el berrinche de Trump sobre la multitud vergonzosamente escasa de su toma de protesta? Ya lo vemos como una cosa del pasado.
Pero me gustaría hacer una pausa, solo por un minuto, en la historia que acaparó las noticias el jueves, antes de ser superada, a lo Trump, por el escándalo en torno a prohibir a los refugiados la entrada al país. Como tal vez recuerden —o tal vez no, con tanta cosa descabellada sucediendo tan rápido— la Casa Blanca primero pareció decir que impondría aranceles del 20 por ciento a las importaciones de México, pero tal vez estaba hablando de un plan fiscal propuesto por los republicanos del congreso que no implica un arancel a productos mexicanos; después dijeron que era solo una idea para luego olvidarse del tema, al menos por ahora.
Por su crueldad, las habladurías sobre los aranceles no se comparan con cerrarle la puerta a los refugiados, nada más y nada menos que en el Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto. No obstante, la historia de los aranceles es un epítome del patrón que estamos viendo en este gobierno caótico: un patrón de disfunción, ignorancia, incompetencia y traición de la confianza.
La historia, como mucho de lo que ha sucedido últimamente, parece haber iniciado con el ego inseguro del presidente Trump: la gente se mofa de él porque México no pagará el muro inútil a lo largo de la frontera, tal como él prometió durante la campaña. Y así fue como su vocero, Sean Spicer, apareció ante los medios y declaró que el impuesto fronterizo a los productos mexicanos, de hecho, financiaría el muro. ¡Ahí tienen!
Sin embargo, como se apresuraron a señalar los economistas, el exportador no es quien paga los aranceles. Con algunas reservas menores, en esencia, son los compradores quienes los pagan, es decir, un arancel impuesto a los productos mexicanos sería un impuesto a los consumidores estadounidenses. Por ende, quien acabaría pagando el muro sería Estados Unidos, y no México.
Ups. No obstante, ese no era el único problema. Estados Unidos forma parte de un sistema de acuerdos —un sistema que construimos nosotros— que establece reglas para las políticas comerciales y una de las reglas clave es que los aranceles que se había acordado disminuir en las negociaciones previas no se pueden elevar unilateralmente.
Si a Estados Unidos se le ocurriera romper esta regla, las consecuencias serían graves. El riesgo no tendría tanto que ver con las represalias, aunque también está eso, sino con la imitación: si despreciamos las reglas, los demás harán lo mismo. El sistema de comercio en su totalidad podría comenzar a desbaratarse, con efectos tremendamente perturbadores en todos lados, incluyendo, en gran medida, la manufactura estadounidense.
¿De verdad la Casa Blanca planea tomar ese camino? Al concentrarse en las importaciones de México, Spicer dio esa impresión; sin embargo, también dijo que estaba hablando sobre “una reforma fiscal integral cuya finalidad era cobrar impuestos a las importaciones de países con los que tenemos un déficit comercial”. Esta pareció ser una referencia a un ajuste propuesto a los impuestos corporativos, que incluiría “impuestos fronterizos ajustables”.
La cosa es que ese ajuste no tendría para nada los efectos que él sugirió. No estaría dirigido a los países con los que tenemos déficits, y no hablo solo de México; también aplicaría a todo el comercio. Y no se trataría en realidad de un impuesto a las importaciones.
Para ser honestos, este es un punto ampliamente malinterpretado. Muchas personas que deberían saber mejor lo que hacen creen que los impuestos al valor agregado, que imponen muchos países, desalientan las importaciones y subsidian las exportaciones. Spicer hizo eco de esa malinterpretación.
Sin embargo, los impuestos al valor agregado son, en esencia, impuestos nacionales sobre las ventas, que no desalientan ni fomentan las importaciones (sí, las importaciones acaban pagando ese impuesto, al igual que los productos locales).
El cambio propuesto a los impuestos corporativos, aunque en cierto sentido difiere del impuesto al valor agregado, tendría, de igual modo, un efecto neutral en el comercio. Esto quiere decir en específico que, si algo no lograría, es hacer que México pague el muro.
Lo que menciono aquí es un tanto técnico; consulten mi blog para mayor información. Pero ¿no se supone que el gobierno estadounidense entendería bien las cosas antes de lanzar lo que suena como una declaración de guerra comercial?
En resumen: el secretario de Prensa de la Casa Blanca dio lugar a una crisis diplomática al intentar proteger al presidente de hacer el ridículo en cuanto a su fanfarronería, hecha tan a la ligera. En el proceso, demostró que nadie con autoridad sabe de economía básica. Después trató de recular en todo lo que dijo.
Todo esto debería interpretarse en el más amplio contexto de la credibilidad en picada de Estados Unidos.
Nuestro gobierno no siempre ha hecho lo correcto, pero sí había cumplido sus promesas, tanto a las naciones como a las personas. Ahora todo eso está en duda.
Todo el mundo, desde las naciones pequeñas que creían estar protegidas de la agresión rusa hasta los empresarios mexicanos que pensaron que tenían acceso garantizado a nuestros mercados, así como los intérpretes iraquíes que pensaron que el servicio que prestan a Estados Unidos significaba una garantía de asilo, ahora tienen que preguntarse si se les tratará como a los engañados proveedores de un hotel de Trump.
Esta es una gran pérdida. Y, muy probablemente, irreversible.