(COMO) EMPEZANDO DE NUEVO

"Si la libertad significa algo será,sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oir" George Orwell

domingo, 1 de diciembre de 2019

Hay que ponerle fin a la epidemia de violencia transfóbica


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Amy Goodman y Denis Moynihan
El 20 de noviembre de cada año se celebra el Día Internacional de la Memoria Trans. Gwendolyn Ann Smith inició la conmemoración en 1999 para recordar a Rita Hester, asesinada un año antes, y a Chanelle Pickett, asesinada tres años antes de eso. Diez años después de la primera conmemoración, Smith relató: “Hablaba con la gente y nadie sabía quién era Chanelle Pickett. Entonces me pareció evidente que estábamos olvidando nuestro pasado y, parafraseando a George Santayana, estábamos condenados a repetirlo”. Smith creó el Día de la Memoria Transgénero para que las víctimas de la violencia transfóbica no sean olvidadas, así como para generar conciencia sobre estos crímenes de odio.
Además de llorar a quienes fueron asesinados, los grupos de activistas trans y sus aliados organizaron la “Semana de la Conciencia Trans”, previa al Día de la Memoria. Tal como lo describe la organización GLAAD, la semana tiene la intención de impulsar “la acción… al educar a la población sobre quiénes son las personas transgénero, compartiendo historias y experiencias, y promoviendo la defensa de los derechos en torno a las problemáticas de prejuicio, discriminación y violencia que afectan a la comunidad transgénero”.
La violencia es extrema. La organización Transrespeto versus Transfobia en el Mundo lleva un registro de ataques contra personas transgénero. En coincidencia con el Día de la Memoria, publica todos los años su informe anual de monitoreo de asesinatos trans. Desde el 1º de octubre de 2018 hasta el 30 de septiembre de 2019 se documentaron 331 asesinatos de personas trans y no binarias en todo el mundo. Según el informe, los países con la mayor cantidad de asesinatos fueron Brasil, con 130; México, con 63 y Estados Unidos, con 30. En total, desde 2008 –cuando comenzó la documentación regular de estos asesinatos– ha habido 3.314 asesinatos de personas transgénero y de género diverso en todo el mundo. Según el informe “Una epidemia nacional: violencia letal contra personas transgénero en Estados Unidos en 2019”, que acaba de publicar esta semana la organización LGTB Campaña de Derechos Humanos, de las 22 víctimas registradas este año en Estados Unidos, el 91% eran mujeres afroestadounidenses, el 81% eran menores de 30 años y el 68% se encontraba en la región sur del país.
Layleen Cubilette-Polanco, una mujer transgénero, murió en junio en la tristemente célebre cárcel Rikers de la ciudad de Nueva York tras ser arrestada por delitos menores y luego encarcelada por no poder pagar una fianza de 500 dólares. La pusieron en confinamiento solitario y murió por una epilepsia que, según su familia, se vio exacerbada por la negligencia de los funcionarios carcelarios. Chynal Lindsey fue asesinada en junio y arrojada al lago White Rock, en Dallas, un mes después de que Muhlaysia Booker fuera asesinada en la misma ciudad. El asesinato de Booker se produjo un mes después de que se volviera viral un video en el que se ve cómo una turba la apalea. Ambas víctimas eran mujeres trans afroestadounidenses y, en ambos casos, los sospechosos del asesinato han sido arrestados. El principal agresor de Booker en el video del ataque de abril también fue arrestado, declarado culpable y condenado a 300 días de cárcel.
Una mujer salvadoreña transgénero de 25 años de edad llamada Johana Medina Leon murió cuatro días después de ser liberada, tras pasar casi dos meses bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, período en el que sufrió constantes problemas de salud. Su muerte es un ejemplo de la cantidad de prejuicios interseccionales y complejos desafíos que las personas transgénero de color enfrentan a diario.
En una entrevista para “Democracy Now!”, Lala B Zannell, activista con una gran trayectoria de lucha por los derechos trans, declaró: “Cada vez que muere una mujer trans, particularmente una mujer trans de color, es como si siempre padecieras de ansiedad, siempre estás viviendo una realidad en la que podrías ser la próxima”. Al describir el Día de la Memoria de este año, señaló: “Muchas personas trans se están apropiando de este espacio y de este momento, porque hemos tenido un año muy difícil con este gobierno [del presidente Donald Trump]. Realmente estamos tratando de programar eventos que sean de sanación, que no sean traumáticos para las personas trans”.
Un objetivo clave del Día de la Memoria Transgénero y de la semana de concientización previa es involucrar a los aliados del movimiento para acabar con la discriminación y la violencia. Lala B explicó: “La mejor manera de combatir [la transfobia] es demostrarle apoyo al colectivo trans, denunciar la transfobia cuando ocurra en tu vecindario, no confundir el género de las personas trans, honrar y proteger a las que están en tu vecindario, ir a tu escuela y decir que no te incomoda que acudan personas trans y que necesitan espacios seguros para ir al baño, que se les permita participar de los deportes y asistir al baile de graduación de la forma en que se sienten auténticas. Puedes decir en tu trabajo: ‘En este espacio vamos a contratar personas trans. No vamos a permitir la transfobia. No vamos a discriminar a las personas’. Y cuando veas actos de violencia no te limites a sacar tu teléfono y grabar. No seas un mero espectador, ponle fin a la violencia contra las mujeres trans de color”.
El último llamado a la acción de Lala B Zannell, el de intervenir ante un ataque en curso, requiere un gran coraje. Pero este es el compromiso que se necesita para poner fin al creciente flagelo de la violencia contra personas transgénero y de género no binario.

© 2019 Amy Goodman
Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.
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lunes, 17 de junio de 2019

Corte de luz. Nota del NYT

'Fallo masivo' en Power Grid causa apagón en Argentina y Uruguay

Los trenes estaban paralizados en una estación de tren en Buenos Aires el domingo.CréditoThomas Lovelock para Ois, a través de EPA, a través de Shutterstock
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Los trenes estaban paralizados en una estación de tren en Buenos Aires el domingo. CréditoCréditoThomas Lovelock para Ois, a través de EPA, a través de Shutterstock
BUENOS AIRES - Un apagón despojó a toda la Argentina continental y Uruguay del poder el domingo temprano, afectando a decenas de millones de personas en una falla eléctrica que los funcionarios consideraron sin precedentes en su alcance.
La causa seguía bajo investigación a fines del domingo, cuando el poder se había restaurado en gran parte en ambos países. Gran parte de la Argentina se vio afectada por fuertes lluvias durante el fin de semana, y la empresa estatal de servicios públicos de Uruguay, UTE, dijo que la lluvia reciente había dañado algunos sistemas y que aún era necesario repararlos.
"Esta es la primera vez que algo así sucede en todo el país", dijo Alejandra Martínez, portavoz de Edesur, una compañía de electricidad en Argentina que presta servicios a partes de Buenos Aires y sus suburbios. Ella lo llamó "un completo apagón en Argentina".
El apagón puede haber afectado a una población mayor que la de California, en una región cuatro veces más grande que Texas: Argentina tiene más de 44 millones de personas y Uruguay, aproximadamente 3.5 millones.

domingo, 19 de mayo de 2019

GITANOS: De Auschwitz a la gran deportación ordenada por Sarkozy

El 16 de mayo es el Día de la Resistencia Romaní, en recuerdo al día que en 1944, seis mil  gitanos prisioneros en Auschwitz enfrentaron a las SS. El holocausto perpetrado por los nazis acabó con la vida de 800.000 personas del pueblo romaní. Pero no fue el primero ni el más extenso: el organizado por España en 1749, duró 14 años  y era continuación del iniciado por los Reyes Católicos dos siglos atrás. Tampoco han cesado las persecuciones en el siglo XXI: en 2010, el presidente francés Sarkozy  ordenó la que ya se conoce como La Gran Deportación, una expulsión sistemática y expeditiva de gitanos, que superó a la de 2009 que ya había afectado a unas 9000 personas de etnia romaní. Protestó la ONU, el Parlamento Europeo, el Papa Francisco, Amnistia Internacional y los partidos de izquierda. Hubo manifestaciones contra las expulsiones en las principales ciudades europeas, pero la popularidad de Sarkozy subió y el 79% de los franceses estaba de acuerdo con la medida. Los activistas señalan que el racismo actual contra los gitanos consiste en presentarlos como un «exogrupo», como un colectivo cuyas diferencias son consideradas como «déficits culturales», lo que conduce a la deshumanización de todo un pueblo. Apuntan también hacia la responsabilidad de los medios, las redes y el periodismo en la difusión de una imagen negativa de los gitanos. M. Mestre

Antigitanismo: memoria histórica y reparación


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El 16 de mayo, Día de la Resistencia Romaní, se recuerda la noche de 1944 en la que las gitanas y gitanos confinados en la sección romaní de Auschwitz-Birkenau se enfrentaron a las SS para evitar ser gaseados. Pero el holocausto gitano de la Segunda Guerra Mundial no es el primer genocidio que diezma a este pueblo. Activistas apuntan a recuperar la memoria histórica del exterminio y la persecución para avanzar hacia la reparación.
SARAH BABIKER / elsalto.com
Cuando el 16 de mayo de 1944 los 6.000 gitanos encerrados en el Zigeunerlager —la sección donde retenían a los prisioneros de esta etnia— del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau supieron que aquella noche serían gaseados, tomaron una determinación: evitarían a toda costa su exterminio. A tal fin se pertrecharon de todo lo que encontraron para preparar su levantamiento contra las SS y así, insurgiendo, lograron escapar.
No fue por mucho tiempo. Aunque menos conocido que el genocidio judío, el holocausto del pueblo gitano —al que se ha llamado Samudaripen o Porraimos— supuso la aniquilación de hasta 800.000 romaníes. De hecho, pocos meses después de aquel 16 de mayo, la noche del 2 de agosto de 1944, 4.000 gitanos murieron en las cámaras de gas del mismo Auschwitz-Birkenau por orden del comandante en jefe de las SS Heinrich Himmler. Aquella matanza se recuerda como “La noche de los gitanos”.

«La gran redada»: el plan de exterminio de los gitanos en España

La persecución al pueblo gitano no es monopolio de los nazis. “El primer genocidio gitano que ocurre en la historia no es el de la segunda guerra mundial”, remarca Celia Montoya integrante de las organizaciones Rromani Pativ y Ververipén. Esta activista recuerda cómo casi dos siglos atrás, el 30 de julio de 1749, miles de gitanas y gitanos fueron capturados en la península, en un episodio que ha quedado registrado como “La gran redada” o “La prisión general de gitanos” y que supuso un salto adelante en un proceso iniciado dos siglos y medio atrás, cuando en 1499, bajo el reinado de los Reyes Católicos, se decretaron las primeras leyes contra el pueblo Roma. Así, aquel 30 de julio de 1749, relata Montoya, “decidieron que nos querían exterminar físicamente y borrarnos del mapa”.
El Marqués de la Ensenada fue quien ordenó La gran redada, “un dirigente al que se estudia hoy en día en los libros de texto como el gran modernizador del estado español”, denuncia por su parte Cayetano Fernández de la organización Kale Amenge. “Separaron a los niños mayores de siete años de sus madres, a quienes apresaron y aislaron con el fin de impedir la reproducción de nuestro pueblo. Mientras, los hombres fueron encadenados y forzados a trabajar levantando los puertos de Ferrol, Cartagena y la Carraca”, describe.
Como los gitanos retenidos en Auschwitz-Birkenau, en aquella ocasión las mujeres se resistieron a los planes de exterminio, cuenta Montoya: “En Zaragoza, en el Palacio Pignatelli —que ahora curiosamente es la sede de la diputación— metieron presas a las mujeres y a los niños gitanos. Ellas hicieron una resistencia brutal con lo único que tenían que eran sus cuerpos y sus manos, se desnudaban para llevar al infierno a esos monjes que las tenían prisioneras”.
El plan de exterminio del Marqués de la Ensenada continuó durante 14 años más, hasta que en 1763 se dictaminara la puesta en libertad de las gitanas y los gitanos presos. Fue la resistencia la que permitió que el pueblo gitano sobreviviera. Siglos después, los descendientes de aquellas personas cazadas y apresadas durante años aún pueden leer el nombre de quien planeó su extinción en las placas de las calles: “Imagínate la violencia simbólica: la sede del Consejo General del Poder Judicial está en la calle Marqués de la Ensenada”, denuncia Iñaki Vázquez, también de Rromani Pativ y Ververipén, “cada vez que se nos cita ahí porque tenemos interlocución para aclarar temas judiciales se nos revuelve el estómago”.
Han pasado 75 años desde aquel 16 de mayo de 1944, 270 desde La gran redada y el antigitanismo sigue manifestándose en Europa y en España. Siguen frescas en la memoria propuestas como la del censo de gitanos de Salvini, o la gran deportación que Sarkozy puso en marcha en el 2010. Mientras, en los países del este, se escuchan discursos explícitamente antigitanos, como los que provienen del gobierno del Jobbik en Hungría, liderado por el actual presidente Viktor Orban.

Medios y redes propagan el racismo contra el pueblo gitano

“Somos quienes ponemos el dedo en la llaga del sistema”, declaró la abogada Pastora Filigrana en la presentación del Informe sobre el Antigitanismo Informativo 2018 , publicado por Rromani Pativ, plataforma que desde hace dos años hace un seguimiento de los medios de comunicación y las redes sociales facilitando las denuncias cuando sus contenidos denigran al pueblo gitano. La activista apuntaba así a lo que considera la razón última por la que las personas gitanas se han visto perseguidas y estigmatizadas: porque nunca se han adaptado a las exigencias que impone el capitalismo.
El racismo ya no es como antes, es más sutil. Se trata de asignar algunas características a un grupo social y a partir de ahí excluirlo «porque no se puede integrar”.
Joan Oleaque, periodista y profesor universitario, es otra de las voces que se sumó a la presentación del informe «Informe sobre antigitanismo informativo 2018» Desde las redacciones lleva muchos años dando la pelea por una representación más justa del pueblo gitano, al que pertenece. De hecho, centró en este tema su tesis doctoral.
El estereotipo del gitano es muy concreto, señala Oleaque, y aparece asociado a la criminalidad, a la violencia, a la amenaza, entre otras características negativas.
Cuando una gitana o gitano se sale de ese estrecho margen, deja de ser considerado como tal, afirma. El periodista identifica un desarrollo preocupante “en los años 80, al menos, los medios también se ocupaban del pueblo gitano en relación con lo cultural, con el folklore, ahora hasta esa aproximación está en retroceso”.
En el informe de la asociación Rromani Pativ se muestran malas prácticas muy concretas. “‘Me cargo a todos los de blanco’: Pánico en el hospital tras la muerte de un bebé gitano”, reza uno de los titulares denunciados de  El Confidencial. Otro de ABC: “Los policías heridos por una familia gitana: ‘se lanzaron como perros de presa, casi nos matan’”. Pese a que el código deontológico de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) indica en su artículo 7 que el periodista debe abstenerse de citar etnia u origen “salvo que guarden relación directa con la información publicada”, estas prácticas se dan con regularidad.
Otro fenómeno común es el uso de ‘marcas’, términos que remiten directamente a una imagen negativa del pueblo gitano sin necesidad de mencionarlo, entre ellas ‘reyerta’, ‘clan’, ‘patriarca’. De las comunicaciones de Rromani Pativ a medios de comunicación sobre coberturas consideradas incorrectas, el 40% fueron contestada pero sólo el 10% de los medios se avino a modificar contenidos.
Prácticas periodísticas como las mencionadas sustentarían lo que Oleaque llama “nuevo racismo”. “Los gitanos han sufrido todo tipo de racismo, el nuevo, el antiguo y el más antiguo”, ironiza el periodista, “pero el actual parte de que no hay diferentes razas humanas. Se basa en diferencias culturales que acaban siendo presentadas como déficits sociales”. De hecho, denuncia, las y los gitanos siempre son representados como “exogrupos” y, a partir de ahí, como una “etnia maldita, condenada” o como gente que acelera su propia desgracia. En definitiva, argumenta Oleaque, “no se habla de raza pero se usa etnia como si hablaran de raza”.
Este racismo conlleva la deshumanización de todo un pueblo, la idea profundamente asentada de que no es igual de humano un gitano que un “nosotros” definido como normal, concluye Oleaque. Para ello se alude a “diferencias culturales insalvables”, poniendo como ejemplo que  «el pueblo romaní lleva  600 años entre nosotros y no han sabido integrarse”.
El periodista por último subraya que estas ideas se construyen desde arriba: “Las élites blancas son las que impulsan y modulan el racismo que se reproduce abajo”.
En su tesis comprobó cómo había correlación entre la importancia que le otorgaban los gobiernos a la lucha contra el racismo, y el modo en el que se manifestaba en la sociedad: “Es que no es lo mismo hacer un comentario racista y quedar mal, a que no pase nada, que esto se acabe naturalizando”.

Una identidad para la emancipación

“En muchos debates nos acusan a las personas gitanas de que luchamos por el reconocimiento, de que estamos luchando por lo simbólico, para que en  las noticias nos traten bien, y se nos olvida lo material. Pero lo simbólico y lo material van unidos”, defendió vehemente la activista Pastora Filigrana, para quien “el racismo es un mecanismo de distribución de la riqueza en el mundo”. Así, continuó diciendo, el maltrato simbólico del pueblo gitano forma parte de una lógica cuya función es justificar el sistema socioeconómico, discursos que “dicen que hay gente de primera y gente de segunda, gente que es pobre por su propia idiosincrasia”. “No es posible conseguir mayores derechos en vivienda, en sanidad, en educación para las personas gitanas si a la vez no estamos desmontamos el imaginario que dice que son peores y que merecen sus condiciones”, insistía.
Para la abogada hay algunos debates urgentes que han de afrontarse. El primero, el de las alianzas para enfrentar el sistema capitalista y la ultraderecha que avanza. Por un lado estarían los grupos que “desde la lógica de la decolonialidad, mantienen que tenemos que hacerlo desde nosotras y para nosotras” hasta encontrar un nivel de representación importante para desde allí poder ya hablar sobre con quién aliarse. “Yo soy de la opinión de que necesitamos esas alianzas”, defendió Filigrana apuntando a las personas racializadas y a las feministas como colectivos que se enfrentan al mismo “monstruo”. También aludió a la experiencia de las personas presentes en materia de alianzas. La Red Antidiscriminatoria Gitana, suma de hecho a 38 ciberactivistas, 20 comunicadores, 8 medios y 17 organizaciones.
Otro debate sería el de la identidad. Frente a los discursos desde la izquierda “que exigen que nos desprendamos de la identidad para aliarnos, yo reivindico nuestra identidad como una identidad emancipatoria”, afirmó la activista. “El mundo que tenemos que construir no tiene que ser de competitividad sino de cooperación, colaboración, solidaridad y horizontalidad. Y esto es lo que han sido históricamente los gitanos y ahí siguen resistiendo», afirmaba Filigrana. “Hay que ser gitano para poder cambiar este mundo”, concluyó.

sábado, 20 de abril de 2019

El argentino, condenado a pena capital, está en el “pasillo de la muerte” hace 24 años

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Víctor Saldaño, el cordobés a quien la justicia norteamericana condenó a la pena de muerte y que hace 24 años está alojado en el “pasillo de la muerte” de una cárcel de Texas, podría ser ejecutado en noviembre de este año, luego de agotadas las instancias de apelación. Así lo confirmó su madre, Lidia Guerrero, luego de visitar a su hijo en el penal de Houston donde está desde hace más de dos décadas. La única esperanza para el argentino, recordó su madre, es que la justicia norteamericana responda favorablemente a la indicación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en 2016 consideró nulos los dos juicios a los que fue sometido Saldaño, porque en ambos hubo “plurales violaciones de las garantías judiciales de defensa”. La CIDH advirtió además, que había “responsabilidad” de Estados Unidos en esas violaciones a las garantías. La primera sentencia contra Saldaño, inclusive, había sido considerada racista por la propia Corte Suprema norteamericana, que ordenó realizar un segundo proceso; el resultado fue idéntico al primer fallo.

“Víctor me dijo que es posible que lo ejecuten en noviembre”, dijo Guerrero a un canal de televisión de Córdoba, con el que habló a su regreso de Estados Unidos. La mujer viajó a ver a su hijo luego de que Jonathan Miller, un abogado norteamericano que antes trabajaba en la defensa del cordobés junto con el argentino Juan Carlos Vega, visitara a Saldaño y le anunciara que la segunda apelación sería rechazada. El abogado Vega anunció que no apelarán la decisión de la ejecución. “No pediremos clemencia por la simple razón de que sería reconocer que Estados Unidos hizo un juicio justo. Éste es el único caso de la historia del sistema interamericano de derechos humanos en el que se va a ejecutar a un inocente”, dijo a Cadena3.
Saldaño fue condenado en 1996, acusado de haber matado, en noviembre del año anterior, a Paul Ray King, un ciudadano norteamericano a quien había robado junto con un amigo mexicano. El episodio ocurrió durante la noche de Acción de gracias en Collin, una localidad de Texas, uno de los estados de Norteamérica donde rige la pena de muerte. Cuando el cuerpo de King fue hallado, un testigo dijo a la policía que Saldaño había estado involucrado en el crimen. Cuando lo encontraron, el cordobés tenía en su poder el reloj de King y el arma con la que le habían disparado.
El presunto cómplice de Saldaño fue ejecutado meses después del episodio, pero la condena de Saldaño comenzó un proceso de apelaciones que demoró la aplicación de la pena capital. En 2004, luego de que la Corte Suprema norteamericana revisara el proceso judicial y admitiera que había racismo en la condena (durante ese juicio, un psicólogo convocado como experto por la fiscalía había asegurado que Saldaño, por ser latino, tenía más probabilidades de reincidir o cometer otro crimen), el cordobés fue sometido a un nuevo proceso.
Pero para cuando comenzó el segundo juicio Saldaño llevaba ya ocho años alojado en el “pasillo de la muerte”, como se conoce a la zona de la cárcel reservada a los condenados a la pena capital. Esos años de reclusión allí deterioraron su salud mental. Durante las audiencias, como consta en el acta del juicio, Saldaño se comportó de manera errática: se masturbaba, se hamacaba en la silla, se reía sin motivos, leía revistas; durante un receso, llegó a asegurar a uno de los custodios que lo vigilaban que había cometido más homicidios, aunque de esos crímenes no hubiera ninguna prueba. Nuevamente, el jurado consideró que Saldaño debía ser ejecutado en función de su “peligrosidad futura”.
fuente: Pag 12

domingo, 24 de marzo de 2019

Argentina marcha por Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia

La multitudinaria movilización por los DD.HH. en Argentina han venido siendo en los últimos años un escenario para denunciar también las injusticias del actual Gobierno derechista.

A 43 años del golpe de estado en Argentina, que dio inicio a la última dictadura cívico militar, este domingo 24 de marzo, movimientos sociales, organizaciones de derechos humanos, y militantes políticos, convocan a una multitudinariamarcha para conmemorar el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia.
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En Buenos Aires, capital de Argentina, los puntos de concentración serán en la Avenida de Mayo y la avenida 9 de julio, para comenzar a las 14H00 (hora local) la movilización hacia la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, sede de Gobierno.
Familiares de los asesinados y de los 30.000 desaparecidos, extendieron el llamado a toda la población para salir a las plazas de las distintas localidades y ciudades argentinas y unirse al llamado: ¡Nunca más y memoria, verdad y justicia!.
Una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, de 89 años, envió un mensaje a la juventud: “quisiera invitar a los jóvenes a que vengan. Estamos todos en la calle, todos luchando”.
Como cada 24 de marzo, la Marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, alza su voz contra la impunidad; expresiones populares que se extienden también a las demandas sociales de la actualidad, latentes en las políticas neoliberales del Gobierno argentino de Mauricio Macri; escenario que se ha vivido en los últimos tres años durante esta histórica movilización. 
Los organismos de Derechos Humanos han rechazado el discurso del mandatario argentino, quien se ha referido a la dictadura cívico-militar del genocida Jorge Rafael Videla (comprendida desde 1976 hasta 1983), como una guerra sucia entre las organizaciones políticas armadas y la dictadura militar.