(COMO) EMPEZANDO DE NUEVO

"Si la libertad significa algo será,sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oir" George Orwell

jueves, 29 de noviembre de 2007

El gran poeta argentino, que acaba de editar un nuevo poemario, Mundar , recibió el prestigioso premio español

El gran poeta argentino, que acaba de editar un nuevo poemario, Mundar , recibió el prestigioso premio español


MADRID (Reuters) - El poeta argentino Juan Gelman ganó el Premio Cervantes 2007, el máximo galardón a las letras hispanoamericanas, informó el jueves el Ministerio de Cultura español.Gelman, que nació en Buenos Aires en 1930 pero que reside actualmente en México, fue elegido por un jurado presidido por el director de la Real Academia Española de la Lengua, Víctor García de la Concha.El premio, otorgado por primera vez en 1976 a Jorge Guillén, lo entrega el rey Juan Carlos cada año el 23 de abril en una ceremonia en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, localidad de las afueras de Madrid donde nació Miguel de Cervantes.Entre los ganadores del Cervantes se encuentran el mexicano Sergio Pitol, el colombiano Alvaro Mutis, el chileno Jorge Edwards, el cubano Guillermo Cabrera Infante, el peruano Mario Vargas Llosa, y los españoles Francisco Umbral, José Hierro, Camilo José Cela, Francisco Ayala y Miguel Delibes.

El Premio Cervantes no puede ser dividido ni declarado desierto o concedido a título póstumo, según las normas que se establecieron después de que en 1979 el jurado decidiera otorgarlo "ex aequo" al español Gerardo Diego y al argentino Jorge Luis Borges.

El galardón ha distinguido hasta ahora a diecisiete escritores españoles y quince latinoamericanos, de los que sólo dos han sido mujeres, la española María Zambrano y la cubana Dulce María Loynaz.

Los primeros galardonados con el premio han sido: Jorge Guillén (1976), Alejo Carpentier (1977), Dámaso Alonso (1978), Gerardo Diego y Jorge Luis Borges (1979), Juan Carlos Onetti (1980), Octavio Paz (1981), Luis Rosales (1982), Rafael Alberti (1983), Ernesto Sábato (1984) y Gonzalo Torrente Ballester (1985).

También recayó en Antonio Buero Vallejo (1986), Carlos Fuentes (1987), María Zambrano (1988), Augusto Roa Bastos (1989), Adolfo Bioy Casares (1990), Francisco Ayala (1991), Dulce María Loynaz (1992), Miguel Delibes (1993) y Mario Vargas Llosa (1994).

Más recientemente, lo han obtenido Camilo José Cela (1995), José García Nieto (1996), Guillermo Cabrera Infante (1997), José Hierro (1998), Jorge Edwards (1999), Francisco Umbral (2000), Álvaro Mutis (2001), José Jiménez Lozano (2002), Gonzalo Rojas (2003), Rafael Sánchez Ferlosio (2004), Sergio Pitol (2005) y Antonio Gamoneda (2006).

Este premio es entregado por el rey Juan Carlos de España en una solemne ceremonia que se celebra en la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) el 23 de abril, fecha de la muerte del escritor que le da nombre.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Informe de las Naciones Unidas: el impacto del aumento de la temperatura en el planeta

Informe de las Naciones Unidas: el impacto del aumento de la temperatura en el planeta

Advierten que sólo quedan 10 años para evitar catástrofes por el cambio climático
El organismo mundial alertó sobre los riesgos para el desarrollo humano; instó a tomar medidas urgentes
Miércoles 28 de noviembre de 2007 |




Tormentas intensas, olas de calor, inundaciones y, al mismo tiempo, sequías en la pampa húmeda son algunos de los fenómenos previstos para la Argentina en caso de no adoptarse medidas urgentes contra el cambio climático en el nivel internacional.

Sólo diez años. Ese es el tiempo del que dispone el mundo para cambiar el rumbo y revertir el proceso, cuyas consecuencias serían "catastróficas", según se advirtió en el Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2007-2008, denominado "La lucha contra el cambio climático", del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), difundido ayer, en Brasil.

El trabajo, que replantea algunos de los compromisos asumidos en el Protocolo de Kyoto, sostiene que incluso adoptándose todas las medidas de precaución podría apenas mantenerse en 2°C el umbral de incremento de la temperatura mundial en lo que resta del siglo. Pero el trabajo advierte que superar ese guarismo significaría un aumento preocupante de los riesgos de catástrofes mundiales como tsunamis, tornados, inundaciones y la progresiva desaparición de las reservas de agua, entre otras consecuencias. Y a este ritmo, agrega el trabajo del PNUD, resulta muy difícil alinear todos los procesos industriales mundiales -principales responsables del calentamiento global- para lograr una fuerte reducción de hasta un 50% en la emisión de gases de aquí a 2050.

Una realidad

Hace tiempo que el "cambio climático" dejó de considerarse un enunciado subjetivo al cual se le pueden adjudicar todo tipo de acontecimientos climáticos. El informe del PNUD indica que el calentamiento global "ya es un hecho" y que está afectando al mundo, porque la emisión de gases provoca un efecto invernadero que se siente cada vez más sobre la corteza de la tierra. Sólo el 15% de la población mundial es responsable del 50% de esas emisiones, con lo cual el trabajo apunta concientizar a los países desarrollados.

"La Argentina está obligada, según los protocolos a los que adhirió, a reducir la emisión de gases y mejorar la eficiencia del uso de la energía", expresó ayer a LA NACION Daniel Tomasini, coordinador del área de Ambiente y Desarrollo Sustentable para la Argentina del PNUD.

El especialista explicó, de todos modos, que el país sólo descarta 300.000 toneladas de carbono al ambiente, cuando en el mundo se emiten 30 billones de toneladas al año. "Es muy poco dentro del contexto mundial y no mueve el amperímetro, pero de todas maneras estamos obligados a adoptar las herramientas de mitigación", dijo Tomasini.

En nuestro país

El informe del PNUD detalla algunos efectos específicos sobre la degradación del clima en la Argentina.

Por ejemplo, de continuar este proceso en el modelo analizado para 2080 habría un aumento de la temperatura en la región pampeana acompañado de incrementos en las precipitaciones; en Cuyo surgirían largas sequías y disminuiría el caudal de los ríos entre un 15 y un 30%. Para el Norte se prevén también sequías y calor sofocante, mientras que en el Litoral se incrementaría la evaporación de los ríos. En la Patagonia podría manifestarse en un menor nivel de agua y en un incremento de la desertificación. En los grandes centros urbanos, como Buenos Aires, señala el informe, podrían agudizarse los "eventos climáticos extremos".

"Hay tecnologías para bajar las emisiones y, al mismo tiempo, hacer más eficiente el uso de la energía: ése es el desafío, porque significaría ganar por ambos lados", señaló Tomasini.

Consultado acerca de los inquietantes cambios que podrían sobrevenir en el clima del país, el especialista aclaró: "Para América del Sur no es tan dramático, y menos aún para la Argentina, porque es muy chica en su nivel de emisión industrial. Igual se prevén sequías y tormentas focalizadas en algunas zonas puntuales y, por eso, no se puede decir que toda la producción agropecuaria corra riesgo".

En este sentido, Tomasini consideró que si bien el panorama para el país resulta menos aciago que el de las naciones industrializadas, las herramientas para enfrentar una "catástrofe" son menores.

El informe significa una advertencia, pero plantea algunas posibles soluciones relacionadas con premios y castigos impositivos de acuerdo con la emisión de carbono. Cada país, ahora, debe analizar si las adopta o no.

Por Franco Varise
De la Redacción de LA NACION

Impactos en el país



Región de Cuyo: menor disponibilidad de agua en verano por la disminución de entre 15 y 30% del caudal de los ríos.



Región pampeana: habría una parcial incidencia en el corto y mediano plazo, pero se espera un aumento de la temperatura y la agudización de eventos extremos en los centros urbanos.



Patagonia y Comahue: incremento de la temperatura media y disminución de los ríos (30%). Riesgo de desertificación en la meseta y alto riesgo de incendios forestales.



Región norte: aumentos intensos de la temperatura y probables sequías. Esto provocaría "estrés hídrico" en los cultivos y los desmontes podrían disparar un proceso de desertificación.



Región litoral: el incremento de las temperaturas podría alentar una mayor evaporación del agua de los ríos. En la cuenca del Plata el 70% de las precipitaciones se evaporan y sólo el 30 por ciento llega a los ríos. Un incremento de 4° llevaría el nivel de evaporación al 85%.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Woody Allen: "Hago el cine que quiero y vivo en un mundo irreal"

Woody Allen: "Hago el cine que quiero y vivo en un mundo irreal"

Critica sus películas con su filosa ironía y dice que no le interesa dejar un legado
Domingo 25 de noviembre de 2007 |



WASHINGTON.– A punto de cumplir 72 años, Woody Allen no piensa en su legado. Al menos, eso es lo que dice él. “Soy un firme creyente de que cuando estás muerto, nombrar una calle en tu honor no ayuda a tu metabolismo”, ironiza. Pero tres libros que en estos meses salieron a la venta en Estados Unidos sobre él y su obra insisten en contradecirlo.

Mera anarquía compila los ensayos cargados de ironía, cinismo y humor con los que Allen retornó a las páginas de la revista The New Yorker después de 25 años. Aún destila gags de primera, como cuando parodia los relatos al estilo A sangre fría, y concluye: “Si la pena de muerte actúa como un disuasivo sigue siendo cuestionable, aunque estudios muestran que las probabilidades de que los criminales cometan otro delito caen casi a la mitad después de ser ejecutados”.

A esta compilación se suma otra, The Insanity Defense, que reúne toda su prosa. Pero es Conversaciones con Woody Allen el más atractivo de los tres libros. Abarca los diálogos que mantuvo desde 1971 con Eric Lax, quien escribió su biografía semioficial hace 16 años. De allí surge que El ciudadano, de Orson Welles, es la mejor película hecha en Estados Unidos según el portador de las gafas legendarias. Y que, de las suyas, las que más le gustaron fueron La rosa púrpura del Cairo y Maridos y esposas , con Memorias de una estrella y Zelig un escalón por debajo. ¿Y qué prefiere olvidar? La maldición del escorpión de jade es, admite, "quizá la peor que he hecho". A continuación, algunos extractos de Conversaciones , de la editorial Alfred A. Knopf.

-¿Qué filósofos siente que le hablan cuando los lee?

-Los más interesantes pueden ser los filósofos alemanes, aunque es bastante interesante cuando se lee a Platón por primera vez. Desde un punto de vista artístico, es divertido. Lo mismo con Nietzsche. Es divertido. Encuentro a Hegel aburrido y uno avanza trabajosamente con él. Pero lo que te mata está muy profundo; los que tienen más sentido para mí resultaron ser los filósofos racionalistas y pragmáticos que básicamente son más grises, pero con los que es más difícil discutir. Al final, mucho de Bertrand Russell tiene más sentido y resuena mucho más profundamente conmigo, aunque él no es ni de cerca tan divertido o interesante como, digamos, Camus, Jean Paul Sartre o Nietzsche, que son más dramáticos y se preocupan más por asuntos de vida y muerte y hablan sobre esos temas de maneras muy escabrosas.

-¿Alguna vez se ríe de su propios chistes cuando los escribe?

-Sí, todo el tiempo. Y a menudo [se ríe] no coincide con aquello con lo que la gente se ríe. Escucho un chiste por primera vez cuando lo escribo o cuando lo digo. Estoy en una habitación y escribo el chiste o lo digo en voz en alta a medida que sale de mi inconsciente, así que lo escucho y me río como si lo contara un extraño.



* * *


-Mucho del trabajo de un escritor es arduo. Incluso mis hijos pequeños, que tienen cinco y seis años, dicen [simula una voz infantil] «Papi, se está metiendo adentro para pensar». Y yo digo: "Cuando vos vas al circo, ¿qué voy a hacer yo?". [Otra vez con una voz infantil]: «Vas a pensar». Y ahí estoy yo, en la cama, de este modo [simula acostarse de lado y mira al infinito], y estoy allí pensando. Y me voy a almorzar y sigo pensando. Y luego vuelvo y sigo.

-¿Sin lápiz o papel?

-No, sin lápiz ni papel.

-¿Qué piensa Soon-Yi sobre esto? ¿Aprendió rápido a adaptarse?

-Ella simplemente piensa que es uno de los misterios de cómo trabajo, que mucho de mi esfuerzo va en pensar. Ella siempre se ha sorprendido porque piensa que soy un escritor veloz. Pero comete el mismo error que la mayoría de la gente. Piensan que la escritura es escribir. Como señaló Marshall Brickman, el pensar es la escritura [ ] La parte difícil es tener las ideas que funcionen y ordenarlas. [En cuanto a Soon-Yi, la hija adoptiva de su anterior pareja, Mia Farrow, Allen cuenta poco más: "Es irónico que mi matrimonio con ella, que ha sido visto por muchos como irracional, es para mí la única relación que ha funcionado en mi vida"].

-¿Quién tuvo la mayor influencia sobre usted?

-Adoré mucho a Bergman cuando comencé a hacer películas y aún pienso que es el mejor realizador que jamás he visto. Cuando piensas sobre mí en ese entonces, ¿qué era yo realmente? Un cómico de la noche, un escritor de gags de Broadway. No era un intelectual, no era una persona melancólica y sombría. Iba a los juegos de béisbol y a comer a Elaine s. Jamás había visto una cámara por dentro, no sabía lo que estaba haciendo, pero mi mayor influencia es Bergman. Es algo tan incongruente y tonto, la disparidad entre las personas que me influyeron: Bob Hope e Ingmar Bergman [se empieza a reír]. Así que por supuesto vas a tener un extraño híbrido de película que está llena de ocurrencias como las de George S. Kaufman o Bob Hope y una cierta dramática estilizada que caracteriza a los filmes suecos más pesados por parte de un cómico inculto de club nocturno abordando un asunto que es bastante serio y profundo. Así sale esa extraña mezcolanza [se ríe]. Pero para bien o para mal, para la gente, las películas eran sorprendentes y diferentes, yo no estaba haciendo una cosa convencional. Era, como cualquiera que comienza, un producto de mis influencias. Y mis influencias eran tan antitéticas.


* * *


-A medida que te vas poniendo viejo, aparece la palabra "legado". Personalmente, no tengo interés alguno por un legado, porque soy un firme creyente de que cuando estás muerto, nombrar una calle en tu honor no ayuda a tu metabolismo. He visto lo que pasó con Rembrandt y Platón y toda esa linda gente. Simplemente están enterrados. Quizá deje un pequeño legado financiero para mis chicos, no la gran cosa, pero cuando esté muerto no me preocupa ni por un segundo si toman todas mis películas y negativos y simplemente las tiran por la alcantarilla. El gran Shakespeare no está mejor que un vago sin talento que escribió obras en la Inglaterra de Isabel y no logró que se las produjeran y cuando lo logró vos te marchaste del teatro. No es que crea que carezco totalmente de talento, pero no tengo el suficiente para lograr que mi sangre siga circulando cuando me llegue el rigor mortis . Así que el legado no me importa en absoluto. Lo expliqué mejor con un chiste: "Más que vivir en los corazones de mis hermanos, preferiría vivir en mi departamento".

-¿Y qué pasa con la audiencia que disfrutará de su trabajo cuando usted se haya ido?

-Bien por ellos y si por alguna razón, alguna de mis películas da placer a la gente después de que me haya ido, fantástico; no me opongo a eso. Pero no podría importarme menos lo que pasará con mi obra cuando esté muerto. Cuando sos más joven pensás en términos de gloria, adulación, inmortalidad, pero cuando levantas la mirada y ves adónde te llevan tus senderos de gloria por eso me pregunto cuando hablan del legado de los presidentes. ¿De qué se preocupan tanto esos políticos sobre sus bibliotecas y sus audios, o sus rostros grabados en estampillas y monedas? Es difícil parecer presidencial cuando estás en una urna.

-Deme una evaluación de su carrera hasta ahora.

-Mi sensación objetiva es que no he alcanzado nada significativo en términos artísticos. No lo digo con pesar, sólo describo lo que siento. Siento que no he hecho una verdadera contribución al cine. Comparado a contemporáneos como Scorsese o Coppola o Spielberg, no he influido a nadie, no de manera significativa. Stanley Kubrick sería un ejemplo de primera. Yo no he tenido ningún tipo de influencia. Por eso me resulta tan extraño que me hayan prestado tanta atención a través de los años. Y no estoy siendo una persona exageradamente modesta. Cuando soy bueno, sé apreciarme. No estoy triste ni soy confesionalmente masoquista, pero soy lo suficientemente astuto para saber que maximicé mis limitados talentos, hice buen dinero comparado con mi padre y, más importante, hasta ahora he tenido buena salud.

Cuando era chico, solía irme al cine para escaparme, 12 o 14 películas por semana, a veces. Y como adulto, he sido capaz de vivir mi vida de una manera autoindulgente. Logro hacer las películas que quiero y así logro vivir en ese mundo irreal de mujeres bellas, hombres ingeniosos y situaciones dramáticas, y manipular la realidad. Sin mencionar la música maravillosa y los lugares a los que me ha llevado [carcajadas]. Oh, y a veces logré salir con algunas de las actrices. ¿Qué podría ser mejor? Me he escapado hacia una vida en el cine, del otro lado de la cámara, más que del lado de la audiencia [pausa]. Es irónico que haga películas escapistas, pero no es que la audiencia escape, soy yo.

Por Hugo Alconada Mon
Corresponsal en EE.UU.

Un sitio contra la violencia mundial

Un sitio contra la violencia mundial

A contramano de las cadenas de noticias estadounidenses, el portal de videos concientiza por los derechos humanos.


The Hub expone los atropellos de Estados Unidos en Irak.

El gobierno estadounidense prohibió hace meses a sus soldados en territorios ocupados la actualización de sus blogs, fotologs y el acceso a sitios de videos on line como YouTube, del cual consiguió quitar todo registro de su actividad militar en Afganistán e Irak. Sin embargo, estas medidas no alcanzan para ocultar la violencia ejercida por sus tropas. Los activistas por los derechos humanos están aprovechando los recursos de la era digital, que la administración Bush pretende censurar, para continuar su batalla. Uno de esos medios es el naciente portal de videos The Hub (http://hub.witness.org/), montado por la ONG Witness (Testigo), del reconocido músico y ex integrante de Genesis Peter Gabriel, con el respaldo de grandes organizaciones de derechos humanos como Amnesty International, Breakthrough y Human Rights Watch.

La organización Witness entrena desde hace trece años a militantes en setenta países, para usar filmadoras como herramienta política y de concientización sobre violaciones a los derechos humanos. Hasta hace poco, su tarea se limitaba a acercar los materiales y el conocimiento técnico. Ahora, con The Hub (literalmente, El Cubo, aunque en Internet se llaman hubs a los grupos de usuarios para intercambio de material) también facilitará su difusión. Por el momento el portal es una versión beta: su diseño aún no está terminado y quedan errores de programación por corregir, pero funciona con bastante solidez y ya cuenta con interfases en español, inglés y francés, aunque no está totalmente traducida.

En la página pueden encontrarse videos y documentales de discriminación, apremios a la prensa, crímenes de guerra, derechos de la mujer y explotación laboral infantil, entre otras informaciones. El estilo es tan dispar como los temas: hay entrevistas directas a víctimas de tortura, filmaciones de disparos contra la población civil en Irak, destrucciones de hogares y humillaciones a palestinos, audios sobre los juicios a los represores argentinos (subidos por la Comisión de Derechos Humanos de la provincia de Corrientes), documentales sobre hambrunas y desarraigo en Africa, y escenas de las recientes represiones en Birmania.

Justamente el conflicto interno de ese país se lleva en este momento buena parte de la atención del sitio. Es que la crisis política y humanitaria en Birmania puso en primer plano a los medios alternativos que surgen con la potencia de Internet y las nuevas tecnologías. En plena represión a monjes y opositores en ese estado del sudeste asiático, las grandes cadenas periodísticas tenían vedado el ingreso al país, y la prensa internacional sólo pudo acceder a las imágenes del conflicto gracias al aporte de fotografías y videos tomados por organizaciones de la sociedad civil birmana. Como en el caso de las fotografías de los campos de concentración alemanes en la Segunda Guerra Mundial, otra vez la imagen fue un elemento fundamental para que la opinión pública tomara conciencia de la dimensión del desastre.

Desde esta perspectiva y con la firme creencia de que con la popularización de las herramientas audiovisuales, hoy encarnadas en las cámaras digitales baratas, los teléfonos celulares con filmadora incorporada y el software multimedia para las computadoras hogareñas, es posible la masificación de los videoactivistas, The Hub se propone como una plataforma independiente para llamar la atención sobre problemas en distintas regiones del mapa y convocar a la acción. Por eso la interfase no se limita a poder subir videos y mandar mensajes a otros usuarios, sino que incluye “pestañas” con otros recursos que pueden complementar o ampliar la información, y acciones concretas u ONG que enfrentan el problema. “Ya lo viste, ahora actuá”, es el lema de The Hub, en la misma línea que el de la organización que lo creó: “See it, film it, change it” (“Observalo, filmalo, cambialo”).

En definitiva, el portal es un medio a contramano del mundo: donde los Estados pretenden ocultar violaciones a los derechos humanos con la ayuda de las grandes cadenas de noticias (las actuaciones de las norteamericanas CNN y Fox News en los conflictos de Medio Oriente son emblemáticas de ese accionar), The Hub se esfuerza por exponerlas. Y allí donde se llora por la falta de compromiso cívico, intenta inspirarlo. Witness (y por extensión, The Hub) es el resultado de las giras de Peter Gabriel junto a Amnistía Internacional. Según cuenta el artista en el prólogo del manual para videoactivistas de la organización, durante esos recitales tomó conciencia de la importancia del material audiovisual para evitar que las violaciones a los derechos humanos permanecieran impunes. La conclusión de ese prólogo es, a la vez, una declaración de principios de todo el trabajo de Witness: “Con cámaras en las manos de militantes y la significativa distribución de esas imágenes, seremos testigos de lo que en verdad sucede en el mundo y querremos cambiarlo”, escribe Gabriel.

Informe: Andrés Valenzuela.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Hacer reír, una herramienta con valor terapéutico

Hacer reír, una herramienta con valor terapéutico
Refuerza el vínculo médico-paciente
Sábado 24 de noviembre de 2007 | Publicado en la Edición impresa Noticias de Ciencia/Salud:

El humor es la llave. Con nariz de payasos atraviesan la solemnidad de las salas de internación y hacen reír. Pero su función va más allá: la risa es apenas el puente que lleva a rincones más oxigenados de la existencia en un momento traumático, cuando la cotidianidad es un despliegue ininterrumpido de médicos distantes, enfermeras desbordadas, dolor y un miedo sin válvulas de escape.

"Nuestras intervenciones constituyen una terapia alternativa", define el psiquiatra, clown, especialista en terapia intensiva y payamédico José Pelluchi, coordinador junto con Cristina Martí del Primer Congreso Internacional de Clowns y Payasos de Hospital, que se realizó en Buenos Aires.

Sobrevuela las presentaciones la sombra de Patch Adams, el "Doctor Risa", que en los setenta instaló la risaterapia en hospitales de los Estados Unidos y se convirtió en figura emblemática a partir de la película que protagonizó Robin Williams.

Su presencia se corporiza en la nariz roja que decora las esculturas de la sede en la que se desarrolla el encuentro: un aula de la Facultad de Medicina en la que circulan clowns, payamédicos, humoristas y estudiantes de medicina que entienden que la solemnidad no es una condición necesaria de su profesión y que una relación más igualitaria refuerza el vínculo terapéutico entre el médico y el paciente.

Aunque admite que no encontró las dificultades de Patch Adams para instalar el humor en distintos hospitales del país -hoy interviene en el de Clínicas, el Udaondo, el Alvarez, Muñiz, el Sor Ludovica de La Plata y el Bouquet Roldán de Neuquén-, Pelluchi dice que hay sectores que se resisten a admitir que la risa es cosa seria: que dispara endorfinas, ayuda a controlar la presión arterial, estimula el sistema inmunológico y permite transitar la enfermedad desde una conexión emocionalmente más saludable con la vida.

Así surge de estudios científicos que incluyen a la risa como una herramienta terapéutica. Entre ellos, el realizado por la División de Hematología y Oncología del Hospital General de Massachussets, que concluyó que el humor y la risa ayudan a reducir el dolor y a mostrar el lado humano del equipo médico, además de facilitar el diagnóstico y el tratamiento oncológico.

La risa es salud

No se trata de representar una obra de teatro ni de despertar el espíritu lúdico en un espectador que observa pasivamente desde su cama de internación. Las intervenciones de payamédicos -mitad médicos, psicólogos o psiquiatras, mitad actores, psicodramatistas o clowns- son terapéuticas; crean estrategias personalizadas a partir de un pedido del equipo médico.

Una vez designado el paciente que requiere apoyo terapéutico, llega la pareja de payamédicos a relevar la situación problemática que intentarán revertir con una o varias sesiones que adquieren un formato teatral.

"No se trata de hacer reír solamente, sino de dar potencia, de conectar a la persona con sus aspectos positivos y sanos, de sacarlo del encierro en lo corporal e instalarlo en un estado optimista sostenido", confía Pelluchi y explica su metodología a través de una historia que todavía lo emociona.

Cuando lo llamaron de una sala de internación pediátrica del hospital Muñiz, partió con su maletín "buenetín" con jeringas gigantes y disfraces, dispuesto a revertir la resistencia de un chiquito de cinco años que se negaba a tomar la medicación antirretroviral.

La primera estrategia fue la negociación. "¿Qué me pedía para aceptar la medicación? Jugar con mi nariz: se la puso, la tiró, la pisoteó, se descargó, pero al final nada, no cumplió con su parte. Nueva negociación: revisar mi maletín. Pero tampoco cumplió. Cuando pensé que había fracasado, se me ocurrió conseguir una jeringa como la que usaban en el hospital para que él tomara su medicación, la llené de leche y le propuse una carrera. Dale, aceptó A sus marcas, listos y ya misión cumplida. Desde entonces dejó de ver a la jeringa con los medicamentos como sus enemigos."

Con los adultos el proceso es menos lúdico, aunque una internación hospitalaria, con la infranqueable sensación de impotencia, empuja a casi todas las personas a una regresión que conduce a un estatus de niños dependientes. Descargar activamente sobre un muñeco lo que sufren como resultado del tratamiento es uno de los secretos del abordaje payamédico con adultos.

"La catarsis es un primer paso en la elaboración de una situación traumática, y nosotros facilitamos al paciente que descargue todo lo que le hicieron a él, pero siempre en tono de parodia y manteniendo el buen humor."

Los payamédicos no se internan en el conflicto. Ese será un trabajo de elaboración posterior que le corresponderá al equipo de salud mental, a partir de una intervención que instaló una nueva mirada sobre la persona, la enfermedad y el proceso terapéutico.

"Nosotros nos proponemos que cada persona se identifique con la mirada del clown, que ve belleza aun en donde no la hay, y rescata las partes sanas de cada uno", dice Wendy Ramos, una discípula peruana de Patch Adams, que llegó al congreso para contar la experiencia de los clowns hospitalarios en el Hospital del Niño de Lima.

"A veces mueves apenas una ficha y cambias todo el juego de dominó", define y ejemplifica: "Cada persona tiene un nombre, no es una cama con una enfermedad, y rescatar ese nombre puede ser terapéutico, como sucedió con una niñita que había perdido su cabello y yo le dije «qué bella eres y qué bonito tu nombre, yo quiero llamarme como tú, préstame tu nombre un ratito». Y así jugamos, y ella reía a pesar de su grave enfermedad. Desde entonces no dejó de verse bella, como había dicho la payasa."

Por Tesy De Biase
Para LA NACION

viernes, 23 de noviembre de 2007

España es el país europeo con el consumo más alto de marihuana y cocaína

España es el país europeo con el consumo más alto de marihuana y cocaína


16:01Surge de los datos aportados por el Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanía.

El estudio, que recaba datos de 2006 y 2007, asevera además que el consumo de estas drogas se da especialmente en los más jóvenes. Según un informe del Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanía (OEDT), España es el país de Europa en donde más se consume marihuana y cocaína. El elevado consumo de drogas afecta con especial fuerza a los jóvenes, quienes ingieren sobre todo anfetaminas y pastillas de éxtasis.

El informe reveló que cerca de un cuarto de la totalidad de los adultos de la Unión Europea (unos 70 millones de personas de entre 15 y 64 años) probaron el cannabis en algún momento de su vida.

Los porcentajes españoles varían entre 2% y 37%, con Bulgaria, Malta y Rumania entre los más bajos y Dinamarca (36,5%), Francia (30,6%), el Reino Unido (29,8%) e Italia (29,3%) entre los más altos.

Tomando en cuenta sólo 2006, el índice de consumo sigue siendo considerable: 23 millones de adultos, es decir el 7%. En el mismo periodo, 13% de los jóvenes europeos (de 15 a 34 años) consumieron cannabis. España (20%), República Checa (19,3%), Francia (16,7%) Italia (16,5%) y el Reino Unido (16,3%) encabezan la lista. Según el informe, tres millones de personas hacen uso casi diario de esta droga "blanda".

En cuanto al consumo de cocaína, el 9,4% de los varones españoles entre los 14 y 18 años ha consumido cocaína en el último año, el triple que hace una década (3,3%). Estas cifras están muy por encima de los países que siguen en el ranking: Italia (6%) y Países Bajos (5%). Los datos muestran grandes diferencias entre chicas y chicos, pues sólo el 5,1% de las jóvenes españolas ha probado la cocaína.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Se llama violencia, no pasión

Se llama violencia, no pasión



Por Marta Dillon

Según la Red solidaria, en un informe que se publicó en el portal del Canal 26 de noticias, una mujer es asesinada cada 36 horas en el país. El 40 por ciento de los crímenes, aseguran, son cometidos por sus parejas. Es decir que para las mujeres es más peligroso estar en casa que salir a la calle. El miedo anida dentro y no se puede nombrar porque la retórica del amor suele meter la cola y porque muy pocos y pocas quieren saber lo que sucede puertas adentro de cualquier casa o de cualquier relación.

Es fácil imaginar que estos hechos sin retorno son emergentes de un mar de violencia en el que nadar es sobrevivir apenas y pedir ayuda puede significar –si no se la recibe de inmediato– en hundirse definitivamente. En España, donde hace poco se modificó la ley de violencia de género convirtiéndola en un problema de Estado, la reacción inmediata fue un incremento de las denuncias y también de la violencia misma: haber modificado el estado de las cosas, desnaturalizar el lugar del varón y de la mujer en las parejas, trajo una especie de revancha que se cobraba en el cuerpo de las mujeres. Y lo que es más, buena parte de las muertes que se difundían en los medios –empujadas por esta categoría de cuestión de Estado que había adquirido la violencia de género– tenían que ver ya no con parejas sino con ex parejas que cumplían aquel rito de “será mía o de nadie”. Ahora mismo, pasados un par de años desde la primera reacción, aparece otra, no menos peligrosa: acusar a las mujeres de provocar a los varones, inventar una conspiración feminista que oculta que el 40 por ciento de las víctimas de violencia familiar son varones... en fin, basta revisar la revista Epoca de España, publicación de nostalgias franquistas, es cierto, pero portavoz de una tendencia que se da no sólo en la península sino en buena parte del mundo, tanto en lo que hace a la violencia de género como al abuso sexual infantil. La operación es simple, las mujeres mienten, los niños y niñas mienten influidos por sus madres y hay quienes han descripto este fenómeno con un nombre científico (Síndrome de Alienación Parental) que ahora mismo se esgrime en los juzgados de familia.

Es que hay veces en que ver, duele. Duele ver lo que sucede dentro y duele saber que dentro se replica más allá de las cuatro paredes de cualquier casa. Parece, a juzgar por el modo en que los medios seguimos tratando la violencia de género, que es más fácil pensar que se puede amar hasta la muerte (de la otra, en la inmensa mayoría de los casos), que la pasión ciega al punto de no diferenciar entre la vida y su contraste, que asumir que el amor propio, el ego machista, el odio hacia quienes eligen vivir la sexualidad a su manera puede ejercerce hasta llegar a matar. No se trata de crímenes pasionales, es algo que se ha dicho hasta el hartazgo, y sin embargo cada vez que se asesina a una mujer lo primero que se dice es que se trató de un crimen pasional. ¿Dónde estaría la pasión? ¿En la saña? ¿En la elección de las partes del cuerpo donde se lastima? ¿En el disciplinamiento que se aplica sobre otras mujeres que ahora mismo están siendo víctimas de violencias más sutiles pero no menos graves?

Pareciera que los y las periodistas –a no ser que trabajemos a diario pensando en las inequidades de género– no podemos encontrar otro relato para estos hechos ¿o es que no hay voluntad de buscar palabras?

Esta semana se difundió el parto por cesárea de una nena de 11 años y el embarazo de otra de la misma edad. Cada vez que se contó las historias de estas niñas se habló de la “presunta” violación o abuso. ¿Qué chances hay de que la nena haya querido tener relaciones sexuales? Ahí la palabra correcta según un diccionario helado que no ve más allá del expediente y se traga entera a la vida misma, a lo mismo que quienes escriben no ven, no quieren ver porque duele y obvian así que la violencia se reproduce en esas palabras supuestamente frías. El domingo es el día internacional contra la violencia contra las mujeres, el calendario fija su marca para que el tiempo se vuelva circular y nos obligue a pasar por la misma estación, a ver lo que otras veces no se quiere ver. Una oportunidad para abrir los ojos, aunque duela, para obligar a las palabras a nombrar en lugar de ocultar.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

En Auschwitz lo llamaban Pikolo

En Auschwitz lo llamaban Pikolo

Jean Samuel narra 63 años después las vivencias que compartió con Primo Levi
OCTAVI MARTÍ - París - 21/11/2007



En el campo de concentración de Auschwitz, el alsaciano Jean Samuel era Pikolo, el más joven -tenía 22 años- de los miembros del kommando de la química. Él y varios miembros de su familia -su padre, su madre, un hermano, una prima y tres tíos- fueron detenidos el 2 de marzo de 1944 en el sur de Francia. De los ocho, sólo Jean Samuel, su madre y su prima saldrán con vida de su paso por Auschwitz. "A mi madre le salvó Mengele", recuerda Samuel, hoy farmacéutico jubilado. "Ella, por dos veces, se había colocado en la hilera de quienes estaban destinados a ser asesinados inmediatamente y, por dos veces, Mengele le hizo salir para que fuera a la fila de los que estimaba válidos para el trabajo".

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Hasta hoy, su experiencia del horror le parecía incomunicable

Pikolo participó en la 'marcha de la muerte', comitiva dirigida por las SS
Durante 36 años, Jean Samuel sólo habló de su estancia en el infierno con otros dos supervivientes, uno de ellos, el escritor italiano Primo Levi. Decidió hacerlo en público a partir de 1981. ¿Por qué? Porque por esas fechas fue entrevistado en alemán en compañía de Levi, por una televisión germana. Y también porque ese año hubo en París un atentado importante contra una sinagoga. "De nuevo mataban judíos. Me pareció que era necesario salir de mi silencio", escribe Samuel.

En Si esto es un hombre, el gran libro de Levi, hay un capítulo -El canto de Ulises- en el que aparece Pikolo, que "suma a su astucia y fuerza física maneras afables y amistosas: al mismo tiempo que lleva su combate secreto y personal contra el campo y contra la muerte con valentía y tenacidad, no deja de mantener una relación humana con sus camaradas menos privilegiados". Y es ese Pikolo el que elige a Levi para que le ayude a llevar la marmita de sopa de 50 kilos de las cocinas hasta los prisioneros. Eso significa que durante dos horas, el tiempo del trayecto de ida y vuelta, ellos dos pueden hablar y gozan de una cierta autonomía, de una pizca de libertad en un lugar en el que ni tan sólo la palabra existe.

Esas dos horas -"no hay que perder tiempo"- Levi las dedica a enseñarle italiano a su amigo francés. Y lo hace rememorando a Dante, un episodio de la Divina comedia. Es un momento de gran emoción. Los versos les permiten saberse hombres, comprender que la maquinaria nazi, pensada para transformarles en números, en escoria numerada, ha fracasado. Los dos häftling (detenidos) discuten sobre la superioridad de la expresión misi me, por lo que comporta de manifestación de voluntad, respecto a la traducción francesa je me mis, que no redobla la idea de que es una decisión soberana del propio Ulises la de lanzarse al mar abierto.

Jean Samuel saldrá de Auschwitz para participar en la llamada marcha de la muerte, una comitiva dirigida por las SS y que llevaba los prisioneros hacia campos de concentración más alejados de la progresión de las tropas soviéticas. Levi, considerado enfermo irrecuperable, fue abandonado en Auschwitz, a la que se consideraba una muerte cierta.

Terminada la guerra, los dos amigos sabrán, el uno del otro, a través de terceros. Y primero se escriben para luego darse cita, el 15 de agosto de 1947, en la frontera, junto al mar. El mar de Ulises. "Ni él ni yo teníamos pasaporte. Hubo que discutir mucho para que los aduaneros de uno y otro lado nos dejaran pasar, encontrarnos entre los dos puestos mientras ellos se quedaban con nuestros documentos de identidad. Era la primera vez que veía a Primo como hombre normal, tal y como se había autocalificado en la foto que me había enviado poco antes. Nos abrazamos. Primo me había traído naranjas y chocolates. Hablamos durante largo rato, dos horas como mínimo, reunidos en esa frontera entre nuestros dos países".

Si Levi escribe a Samuel, ya en 1946, que "lo queramos o no, somos testigos y llevamos sobre nuestras espaldas ese peso", Samuel no ha podido testimoniar hasta muy tarde. Antes su experiencia del horror se le antojaba incomunicable. O no podía revivirla en público. O le angustiaba haber sobrevivido a una locura sistemática que había matado a tantos. Cuando lea por primera vez el capítulo que le retrata de Si esto es un hombre, manifestará su sorpresa: "Le dije a Primo que había inexactitudes flagrantes. Por ejemplo, nunca había estado antes de la guerra en Liguria, pues de hecho nunca había salido de Francia. Nunca había viajado por mar, en realidad, en esta época, nunca había visto el mar".

Jean Samuel se identifica sin embargo con el Pikolo de Levi. Durante años, de manera discreta, ayuda a su amigo suministrándole datos. Levi testimoniaba por todos. Ahora, en 2007, Jean Samuel, un anciano que recuerda que cuando regresó del campo sólo era sensible "al amor de unos pocos, a cierta música y al espectáculo de la naturaleza", nos deja el suyo escrito con la ayuda de Jean-Marc Dreyfus: Il m'appelait Pikolo, editado por Robert Laffont y que en España publicará en 2008 la editorial Plataforma.



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Primo Levi
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lunes, 19 de noviembre de 2007

“Ser escritor es también una manera de entender el mundo”

“Ser escritor es también una manera de entender el mundo”

El escritor portugués evoca la “inmensa emoción” que le produjo la reciente visita al Parque de la Memoria, en Buenos Aires, y se muestra sorprendido por el interés despertado en Europa por su propio pasado. Hasta le descubrieron una novela perdida.

Por Juan Cruz *
desde Madrid

A los 85 años, cumplidos el 16 de noviembre, a José Saramago le han descubierto otra vida. A él se le había olvidado, pero su mujer, Pilar del Río, la encontró en un montón de maletas que él había arrinconado, como un recuerdo cerrado, en su casa de Lisboa. Hasta ahora. El próximo viernes, en la Fundación César Manrique de Lanzarote, se podrá ver el contenido de esa vida desconocida del autor de El hombre duplicado. Ayer, en el Auditorio del Centro Cultural Conde Duque, en Madrid, recibió un homenaje al que el Premio Nobel asistió después de una convalecencia provocada por una gripe que incubó en Argentina y que estos días se le manifestó en Madrid. Ese homenaje se repetirá próximamente en Lisboa.

Volvió de Argentina la semana pasada. Lo que vio allí, en homenaje a los desaparecidos, le produjo “una inmensa emoción”. Más de un kilómetro de nombres y nombres de los desaparecidos, esculpidos en piedra. “No hay nada más. Sobriedad de la piedra. Ese color oscuro.” En ese parque lloró en silencio. “No vale la pena que lleves flores, simplemente mira. Cada una de esas piedras y cada nombre escrito en ellas es algo que se ha perdido para ser evocado. Junto al mar. Con una sobriedad intensa. Allí, donde está este Parque de la Memoria, fue descubierto el cuerpo de un chico de 14 años que había sido empalado. Ahora va a haber allí una escultura que va a representarlo; cuando sube la marea, la figura desaparece... Y luego vuelve, como una resurrección.”

Afectado aún por esa visión, Saramago afronta una semana en la que él mismo está asistiendo al reencuentro con quien fue. A los 85 años lo espera otro Saramago. “Y es curioso que ese hombre de mi juventud venga cuando cumplo 85 años”, explica. “Una edad a la que se llega con suerte... a veces las vidas largas significan soledad”, agrega. Pero en su caso, “con salud suficiente para estar haciendo cosas”, esa edad llega con una novela en camino (El viaje del elefante) y con una actividad que no cesa.

Esa vida desconocida sorprendió a Saramago “porque revela que en esos tiempos en que siempre pensé que no había hecho nada escribí como un verdadero loco”. La Fundación César Manrique muestra, bajo la dirección de Fernando Gómez Aguilera, “cantidad de papeles, cuentos, una novela no terminada... Han descubierto una vida mía que estaba soterrada y de la que yo no me acordaba”. La novela recuperada es Tierra del pecado; Saramago la dejó inconclusa, “y dejarla inacabada era una forma de autocrítica; pensé que no valía la pena y la dejé ahí, arrinconada. Fue una especie de acto de humildad. Yo pensaba: no puedo seguir escribiendo libros si yo mismo sé que no vale la pena hacerlos. Pero seguí escribiendo, vaya que sí seguí. Lo que ellos han encontrado es algo asombroso. No sé cuándo escribí todo eso; yo pensaba que después de Tierra del pecado me había detenido, y lo cierto es que continué y continué. Ahora se ve que el pasado que tengo no es el pasado que creí haber tenido”.

Eran textos de un chico de 19 años, que venía de una familia analfabeta. Saramago no les ve “tanta calidad”, pero sí la fuerza que ya en ese momento le hacía decir con toda tranquilidad “yo quiero ser un escritor”. Una convicción que acabó por convertirse en una especie de compromiso: “Estaba aquí para escribir, ésa era mi vocación. Lo tenía tan claro que escribía y ahí está esa novela incompleta”. No la leyó, no ha leído ninguno de esos papeles. “Me los enseñaron Pilar y Fernando, pero los dejo para verlos como los verá cualquiera, en la Fundación”, comenta. Pilar los encontró, dice ella, “en cajas que habían estado viajando por distintas mudanzas, desde su primer matrimonio. Cuando terminó su segundo matrimonio se quedaron en una buhardilla. Y en el tercero, que es nuestro caso, vinieron a Lanzarote, donde vivimos desde 1993. Pero eran cajas que jamás se habían revisado”.

–¿Y no tuvo curiosidad por saber qué había dentro?

–No.

–¿Por qué?

–Si yo no tuve curiosidad, ¿cómo voy a saber por qué no tenía curiosidad?

Saramago no espera encontrar allí “maravillas”. Son, dice, “divertimentos de un chico de 18 o 19 años, sin estudios académicos, sin universidad. Salvo las lecturas de las bibliotecas, yo no sabía nada más”. Pero había, desde entonces, dice él, “un hilo rojo” que se ha mantenido desde entonces en toda su obra. “Ese hilo rojo sería para mí un sentido de responsabilidad con respecto a la escritura. Escribiendo mejor o peor, yo sabía cuál era mi tarea. Sin ninguna reserva, era un escritor.” Escritor, ¿eso qué es? “Una manera de entender el mundo, una forma de asistir a un universo que entonces empezaba a manifestarse con una serie de cambios que requerían de mi coherencia de pensamiento y de acción. Y ahí he estado, uniendo esas convicciones con mi experiencia, aprendiendo con las equivocaciones.”

* De El País de Madrid. Especial para Página/12.

sábado, 17 de noviembre de 2007

ENTREVISTA A RAY BRADBURY

ENTREVISTA A RAY BRADBURY

El escritor que amó a Marte


Lúcido, escribiendo, con libros nuevos y obras en cartel, uno de los padres de la ciencia ficción, a los 87 años, confiesa desde un amor con Bo Derek hasta su visceral rechazo a la educación sistemática y su deseo de yacer en Marte. Optimista, el autor de las consagradas "Crónicas marcianas" no teme el desastre ecológico: dice que a lo sumo habrá que mudarse a otros planetas. Aquí, entrevista, nota del ensayista Pablo Capanna y un antiguo prólogo de Borges.






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CLAUDINE MOULARD . Especial para Ñ


«cA«C los 87 años, el autor de Fahrenheit 451 y de Crónicas marcianas mantiene un optimismo imbatible. En el peor de los casos, "si la vida desaparece en la Tierra, podemos encontrarla en otros planetas. Los viajes al espacio nos harán inmortales"

«p-¿Considera que su best-seller Fahrenheit 451 fue mal interpretado?

«r-Se me han acercado japoneses para ponerme un walkman en las orejas y decirme: "¡Con Fahrenheit 451, usted inventó esto, señor Bradbury!" Mi respuesta ha sido: No, gracias. Estamos rodeados de demasiados juguetes tecnológicos, con Internet, los iPod... La gente se equivocó. Yo no traté de prever, sino de prevenir el futuro. No quise hablar de la censura sino de la educación que el mundo tanto necesita. Podemos salvar a Estados Unidos, gracias a los niños, si les enseñamos a leer y a escribir a partir de los 3, 4, 5 años para que lleguen a la escuela primaria sabiendo leer. Después, es muy tarde. Cuando en realidad, ya desde muy pequeños, queremos leer las palabras de las historietas. Yo aprendí a leer a los tres años, para leer las caricaturas.

«p-En Fahrenheit 451, los humanos salvan los libros memorizándolos. ¿Las bibliotecas digitales pueden cumplir ese papel?

«r-La digitalización no es la solución propiamente dicha, la cuestión es cómo se la utiliza. Si es algo que alienta la lectura, perfecto, de lo contrario, ¿qué sentido tiene? Por otra parte, he rechazado ofertas de digitalización de mis libros. Me gusta tocar un libro, respirarlo, sentirlo, llevarlo... ¡Es algo que una computadora no ofrece!

«p-Este año publica dos nuevos libros y sus adaptaciones teatrales se representan regularmente en Los Angeles...

«r-Escribo todos los días, cada mañana, desde hace setenta años. ¡No paro! Y escribo para el teatro desde hace cuarenta y cinco años; me encanta... Mi último libro, Now and Forever, que salió en setiembre, incluye un homenaje a Katharine Hepburn, "Somewhere a Band is Playing", que escribí después de conocerla hace cuarenta años - ¡y yo estaba enamorado de ella!-. Habíamos hablado del proyecto con Katharine y George Cukor, con la esperanza de que ella fuera la protagonista...

«p-Cuando salió From the Dust Returned, en 2001, usted dijo que era Timothy, el personaje principal de ese libro. ¿Es también Douglas Spaulding, el héroe de Farewell Summer, la continuación del clásico Dandelion Wine, que acaba de publicarse en los Estados Unidos?

«r-¡Por supuesto que soy Douglas! Dicho sea de paso, recibí excelentes críticas, escritas por hombres de edad madura que tienen a ese niño oculto en su interior. Ese libro es una conversación entre un chico de doce años y un hombre de ochenta y siete. Y yo soy los dos, ¿no le parece? De todas maneras, soy un escritor híbrido que creció con los libros y el cine. Vi la película Notre Dame de Paris a los tres años, y esperaba ser jorobado. Vi El fantasma de la Opera a los seis años, me encantó. A la misma edad, vi el filme El mundo perdido, y gracias a ese amor por los dinosaurios John Huston me propuso escribir la adaptación de Moby Dick.

«p-¿El cine sigue adaptando su obra?

«r-Mi amigo Frank Darabont prepara una nueva adaptación de Fahrenheit 451, y escribió un guión muy bueno. He tenido experiencias diversas en Hollywood, muy malas cuando un agente inmobiliario de New Jersey robó el guión de The Illustrated Man. ¡Pero Warner acaba de comprarme de nuevo los derechos! Esta vez, el guión lo escribo yo, y Frank Darabont va a producirlo y, quizá, dirigirlo. La mejor adaptación de mi obra es The Wonderful Ice Cream Suit (El maravilloso traje de color vainilla), realizada por Disney en 1998 - con Joe Mantegna y Edward James Olmos. Ellos respetaron realmente mi guión, la historia de un hombre pobre que sueña con un traje blanco. Universal prepara una versión de Crónicas marcianas. Ya encargaron veinte guiones seguidos, entre ellos cinco míos... pero piensan que no sé escribir. ¡Para cuando terminen esa película, Marte ya va a estar colonizado! Kirk Douglas había financiado una adaptación televisiva, pero los canales de TV estadounidenses no la quisieron.

«p-Usted dedica tiempo a alentar a jóvenes escritores, ¿qué consejos les da?

«r-Lo que funda toda escritura es el amor, es hacer lo que amamos y amar lo que hacemos. Y olvidarse del dinero. En mis comienzos, yo ganaba 30 dólares por semana, y mi novia era rica, pero le pedí que hiciera voto de pobreza para casarse conmigo. No teníamos ni auto ni teléfono, vivíamos en un departamento pequeño en Venice, pero la estación de servicio de enfrente tenía una cabina telefónica. Iba corriendo a atender cuando sonaba y la gente creía que me llamaba a mi oficina. Yo les repito: "Rodéense de personas que los quieran, y si no los quieren, échenlos. No hay necesidad de ir a la Universidad, donde no se aprende a escribir. Vayan más bien a las bibliotecas". Yo escribí Fahrenheit 451 porque había oído hablar del incendio de la biblioteca de Alejandría y de los libros quemados por Hitler en Berlín.

«p-Para usted, Los Angeles es "treinta naranjas que no están obligadas a tener el mismo ombligo", ¿una ciudad no necesita un centro?

«r-No, puesto que ahora, no teniendo un epicentro en la ciudad, esa función la cumplen los centros comerciales. Yo trabajé en la creación de esos "malls" e intenté explicar a los promotores cómo hacerlos. Cuando se construyó el centro comercial de Century City, hace treinta años, cerca de los estudios de la 20th Century Fox, expliqué que no funcionaría pero no me escucharon. Más adelante, me consultaron, y yo detallé los errores: no había restaurantes, no había vida social. Les dije que agregaran 200 mesas con 500 sillas, y que abrieran por lo menos 20 restaurantes para que la gente pudiera comer adentro o afuera, y dar vueltas y mirar, como en París. Siguieron mis consejos, y funcionan, los restaurantes, los cines, una gran librería. Estoy ayudando a reconstruir Westwood, es necesario salvar a ese barrio muerto.

«p-¿Le preocupan los problemas ambientales?

«r-Contra la contaminación, tenemos que recurrir a los franceses, que ya vinieron a salvar nuestra revolución con Lafayette. Ustedes son el único país que depende de la energía nuclear, y pueden enseñarnos a construir centrales nucleares en todos los Estados de la Unión, menos contaminantes que nuestros recursos actuales, petróleo y carbón. De esa manera, salvan nuestras vidas y Estados Unidos y Francia pueden volver a enamorarse.

«p-¡La exploración espacial lo fascina, y Marte especialmente!

«r-Esa noche en que llegamos a la Luna fue una noche de éxtasis para mí. ¡Nunca tendríamos que haber parado! Sacar una foto, OK, pero eso no salva a la humanidad. Si la vida desaparece de la Tierra, podemos encontrarla en otros planetas. Los viajes al espacio nos harán inmortales. Hay que volver a la Luna y hacer allí una base, para partir a la conquista de Marte... en los próximos veinte o treinta años, pero ya no seré de este mundo y eso me entristece mucho. Pero me enterrarán en Marte, en el cráter Chicago Abyss. Dejé instrucciones para eso a mi familia. Seré el primer muerto en Marte, aunque no tengo ninguna intención de morir pronto. ¡Llegaré a los 100!

«p-¿Por qué candidato votará en las próximas elecciones presidenciales?

«r-Prefiero a Rudy Giuliani, que ya hizo sus pruebas como alcalde de Nueva York, contra la criminalidad. Si los demócratas estuvieran a favor de bajar los impuestos, votaría por ellos. Pero no me gusta Hillary Clinton. Cuando su marido era presidente, la reforma del sistema de salud que proponía habría sido una catástrofe para nuestro país. Lástima que Arnold Schwarzenegger no pueda presentarse, es un buen gobernador. Soy miembro de la Academia y cuando participé en el comité de documentales, apoyé Pumping Iron - la película de 1977 que lanzó a Schwarzenegger al estrellato-.

«p-¿Sigue siendo siempre igual de optimista?

«r-¿Por qué no? Mi vida marcha bien, sigo creciendo... it's wonderful! Si uno hace lo que ama, es feliz. Algunos psicoanalistas me han preguntado cómo hacía, pero no estoy nunca deprimido ni ansioso, salvo cuando muere un ser querido. Cuando murió mi mujer, Margherite, escribí un poema en su memoria... En un matrimonio pasan cosas misteriosas. Mi mujer quiso dejarme, porque teníamos demasiados bebés y ella pensaba que era mi culpa. Yo no quise divorciarme, para no alejarme de mis hijos, y seguimos juntos, como padre y madre. He tenido amantes, no es que sea mujeriego, pero cuando una mujer bella llama a mi puerta y me dice: "I love you", ¿cómo puedo resistirme? Bo Derek me propuso ir en tren al sur de Francia con ella y pasamos dos días juntos. La veo una vez al año. En la vida, todo es amor. Si uno ama está vivo, si crea amor, las cosas buenas forzosamente llegan.

(c) Le Monde y Clarín

Traducción de Cristina Sardoy

jueves, 15 de noviembre de 2007

Violencia sexual contra niños y niñas en las organizaciones familiares

Violencia sexual contra niños y niñas en las organizaciones familiares

“El modo de producción de lo simbólico en las familias actuales, cuando se trata de hijos niños y niñas, actualiza y perfecciona la capacidad destructiva de los adultos.”

Por Eva Giberti

Cada época y cada tiempo propone y realiza sus propias modalidades históricas: contamos con las caracterizaciones de las diversas épocas según sea su arte, su ciencia, su economía y sus avatares políticos.

De lo cual resulta el modo de producción de lo simbólico y los distintos modos de subjetivación que se construyen en cada época. O sea, por una parte las modalidades históricas y por otro, el carácter simbólico que define al sujeto. Ambas enlazadas.

¿Qué encontramos como simbólica estructural y estructurante en el principio de la vida? La familia en tanto soporte de la criatura que nace desvalida.

El modo de producción de lo simbólico en las familias actuales, cuando se trata de hijos niños y niñas actualiza y perfecciona la capacidad destructiva de los adultos, históricamente reconocidas en los textos que se ocupan de la historia de la niñez. Encontramos una concepción del hijo como criatura destinada a la satisfacción del adulto mediatizada hoy por la aparición de nuevas tecnologías que favorecen la aparición de una simbólica brutal (asesinatos de niños en tevé y otras).

La violencia antigua contra los chicos, omito enunciar épocas y países, se apoyaba en un significativo argumento: proteger a la sociedad de seres peligrosos y en paralelo se alentaba una educación que garantizase la disciplina como soporte de la ley y lo moral, tanto en casas de familia cuanto en las instituciones

Hoy podemos pensar que el maltrato es mero ataque y búsqueda de satisfacción narcisista. No encontramos argumento como lo había antaño para el goce logrado mediante las violencias, jugando la hipótesis de que los chicos merecían, por sus falencias, ser castigados para aprender.

Actualmente estamos mucho peor porque además de gozar maltratándolos sabemos cuánto importan los malos tratos en la subjetivación. Las violencias contra los chicos, ahora establecidas como parte de la cotidianidad sin argumentos salvadores, nos hablan de quiénes somos.

Se ha comenzado a estudiar, mediante hipótesis nuevas, cómo se compaginan las actuales formas de violencia contra los chicos.


Perspectiva clínica hoy

Se piensa en un tipo de lógica particular que recién comienza a ser aplicada para comprender estas formas de violencia. Es una perspectiva adosada a los actuales criterios de las lógicas de la inhumanidad ilustrada paradigmáticamente por la trata de niñas, los niños y niñas prostituidos, con frecuencia entregados por sus padres.

Los chicos víctimas de violencias sexuales en sus familias quedan posicionados en una interfase horrorosa: entre precisar de sus padres y por otra parte, si se produce la denuncia, enfrentarse con los jueces ante los cuales deben exponer sus narraciones. Entre dos autoridades máximas, entre dos montañas de poder, las criaturas instalan su propio valle de lágrimas y de silencios.

Este es el punto de inflexión entre la víctima y el victimario. Cuando la niña describe los hechos, por una parte se alivia, pero para los adultos, toda confesión asocia culpa. Por eso contar lo sucedido inevitablemente arrastra un pliegue de culpa en el ámbito del derecho de la víctima. Los chicos se tornan sospechosos porque sus palabras se convierten en denuncias que dejan al descubierto que los adultos son miserables, repugnantes y cobardes.

Cada narración de un niño víctima ilumina un modo de ser de sus padres, el que corresponde a la génesis del espanto que los adultos producen por acción u amenaza.

En los incestos los padres recurren al desconcierto de la víctima, gestado por la confianza que ese adulto despertó en la criatura. Se viola, seducción mediante recurriendo a la relación en estado hipnótico en que se sumerge la niña ante el padre y su estupor por lo que le sucede. Ese estado de inermidad es el que fogonea el deseo adulto ante la víctima subordinada.

Los niños elegidos para el maltrato parecerían mostrarse como incapaces de defenderse. Los adultos frente a esa falta de recurso se alteran (“se brotan”) frente a esos niños, o sea en contra de toda lógica convencional que debería promover su protección. No se piensa en psicosis sino reacción ante la pura situación de desvalimiento,

Avanzan contra el chico tratando de absorber la energía vital, una forma de la vampirización creyendo que poseyéndolo chupan la energía que a ellos les falta. Pero es al revés, la criatura lo contagia de su propia desvitalización cuando no logra escapar.

Las víctimas quedan impávidas, paralizadas, sin poder reaccionar. Los asaltantes violadores generan un estado flojedad creciente en niños y niñas, que no logran gritar, destronada su subjetividad. Una entrega pasiva por parte de la criatura intentando quizás aplacar al otro. Como si la violencia eliminase el sistema óseo de la víctima, la columna vertebral como organizadora del soporte corporal (David Maldavsky, 2007). Son adultos que responden al margen de toda lógica convencional, “sacados”, alterados ante la presencia desvalida.

A estos padres que “se sacan” ante la impavidez del hijo o de la hija ¿podremos entenderlos como descerebrados? Por lo menos fracasarían las funciones corticales. Con esa interpretación retrocedemos a un determinismo biologista.


La interpretación judicial

Tanto el enceguecimiento activo del adulto ante la inermidad de la víctima cuanto el otro modelo que en diversas circunstancias procede con la meditada decisión de violar y corromper, dependen de la curiosidad, la satisfacción por el abuso de poder y la desnudez del cuerpo infantil. En esos meridianos se crea la escena que con reiterada frecuencia omite la perspectiva judicial al desconocer que entre el cuerpo desnudo y la ley existe un juego de ficciones (Mari, E. 2002). Instituye el cuerpo de la niña o el niño como sujeto jurídico y por lo tanto, sujeto anónimo de la ley, ficcional. Las ficciones no son un error, ni falsedad, ni ilusión, ni mentira, “no están concebidas como objetos concretos en un espacio-tiempo real, no tienen relaciones causales con cosas que sí las tienen y son creadas escribiendo cierto tipo de enunciados de acuerdo con un conjunto dado de convenciones”.

Esas convenciones son las que diseñaron los adultos entre sí y para sí, algunas de las cuales sostienen que los niños y las niñas no son creíbles. Y que los padres siempre aman y protegen a sus hijos.

Pero no existe una convención concreta entre los derechos de los niños y los jueces, ni se ha gestado un contrato entre ellos acerca de la verosimilitud de lo que los chicos dicen. Un contrato en el cual una parte se comprometa a creer al mismo tiempo que reconoce la verosimilitud de lo que escucha.

Las palabras con las que el niño cuenta lo sucedido, narrativa de verosimilitud obligada y obligatoria, quedarán capturadas en el nivel de las que Vaihinger denominaba “tierra de las ficciones”.

La inclusión del cuerpo victimizado de la criatura en el circuito del derecho merced a las palabras del mismo niño además de los estudios anatomofisiológicos y psicológicos es el que lo transforma en sujeto de derechos, que será interpelado y mediatizado por la palabra y los dibujos del niño o niña que los colegas presenten.

Determinados magistrados se ciñen a un pensamiento que transforma en error o mentira la palabra de los niños que merced a sus presencia en los juzgados quedan entrampados en una situación ficcional que los aleja de la realidad que han vivido.

Es la inclusión del cuerpo desnudo del niño en el discurso jurídico lo que crea la ficción, inevitable porque es preciso escuchar a la víctima y preguntarle, pero el procedimiento no debería transformar en falsedad la narrativa del niño; solamente lo inscribe en una dimensión ficcional del discurso jurídico que se utiliza a veces como duda y aun certezas respecto de la verosimilitud del relato. Verosímil no es lo que sucedió, sino el modo de narrarlo por parte de la víctima. La confusión entre categorías conduce a que se torne falso aquello que dice esa criatura a la cual la práctica jurídica convirtió en sujeto ficcional. Su descripción proviene de un niño que por el solo hecho de estar declarando ante un juez es un sujeto de la ficción jurídica. Lo cual pertenece a otra categoría respecto de la verosimilitud de su relato y en relación con lo que padeció.

Lo que le hicieron está inscripto en el cuerpo de la criatura, en su anatomía y en las que fueron sus reacciones iniciales en el momento de la violencia, algunas ahora inexistentes como huella corporal pero bordadas en cada sensación mentalmente preservada.

La verosimilitud de lo que el niño cuenta puede resultar atropellada por la búsqueda de “la verdad”, sin categorizar las diferencias entre lo ficcional del Derecho, lo verosímil de la narración de niños y niñas y sin radicar la pregunta emergente: ¿por qué sucederá de este modo?


Las lógicas actuales

Quizá sí podemos pensar que la inhumanidad asociada a las lógicas del mercado, del consumismo, de las adicciones (a la tevé, al trabajo, al alcohol, es decir, a las lógicas de quedar atrapados por otras cosas ajenas a los sentimientos hacia el otro) intervienen en la construcción de las relaciones vitales y vinculares. Las lógicas están reguladas por lo orgánico brutal, por la necesidad de satisfacerse, si estoy nervioso no me aguanto y pego, si empecé a pegar sigo pegando como el adicto, no puedo detenerme, como no puedo dejar de comprar, es decir, no puedo dejar de.

Ajena a determinismos biológicos facilitadores de cualquier explicación, prefiero pensar en la actual presencia de mecanismos sociales que inhiben la compasión y la solidaridad al mismo tiempo que producen el daño y garantizan la indiferencia moral hacia la víctima. Provenientes de cualquiera de las dos montañas que presionan el horizonte de innumerables niños y niñas. Dinamitar montañas no es ecológicamente recomendable, además también es riesgoso. Con la colaboración de los niños y de las niñas tal vez podamos perforar túneles que permitan atravesarlas, hacia otros paisajes, donde la ficción se torne aliviante y entretenida y lo verosímil sea priorizado por el mundo de las artes.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Nueva York se apresta a ser la sede del arte latinoamericano

Nueva York se apresta a ser la sede del arte latinoamericano

La exhibición que muestra la vitalidad de América latina contará con 35 galerías
Miércoles 14 de noviembre de 2007



NUEVA YORK.- Dirigida por tres argentinos, esta semana se inaugurará la primera feria de arte latinoamericano contemporáneo en Nueva York, Pinta, que contará con la participación de 35 galerías de América latina, Estados Unidos y Europa.

"Hasta ahora no había en esta ciudad un evento que mostrara exclusivamente la vitalidad del arte latinoamericano. La idea de Pinta es llenar ese vacío, fortalecer el conocimiento que hay en Estados Unidos sobre el arte de la región y ampliar un mercado que todavía es chico para que nuestros artistas se valoricen más", destacó a LA NACION Diego Costa Peuser, editor de la revista Arte al Día.

Junto con sus dos compatriotas Mauro Herlitzka -ex director de arteBA- y Alejandro Zaia -presidente de la firma de relaciones públicas Conexión PR-, abrirá las puertas de la feria el viernes 16 en el Metropolitan Pavilion, en el barrio de Chelsea, hasta el 20 de este mes.

La selección de la fecha no es casual, resaltó Costa Peuser, organizador también de la feria arteamericas en Miami, desde 2003, y Buenos Aires Photo, desde hace dos años. Coincide en Manhattan con las ventas anuales de arte latinoamericano de las casas de subastas Christie s y Sotheby s, que convocan a los más selectos coleccionistas del mundo.

Además, este año, por esos días habrá otras seis exposiciones relacionadas con el arte de nuestra región en diversas instituciones de Nueva York que acentuarán el interés: el reconocido Museo de Arte Moderno (MoMA) inaugurará la muestra "Nuevas perspectivas en arte latinoamericano: 1930-2006"; la galería Cecilia de Torres presentará una retrospectiva dedicada al argentino León Ferrari, y el Museo del Barrio continuará con su Bienal de artistas latinoamericanos emergentes; la exposición "La geometría de la esperanza: arte abstracto latinoamericano" permanecerá en la Grey Art Gallery; la Hispanic Society seguirá con una muestra del belga-mexicano Francis Alÿs, y el Museo de Arte del Bronx mantendrá su exhibición de la cubano-dominicana Quisqueya Henríquez.

Figuras

"Queremos que haya mucho diálogo e interacción entre Pinta y todas estas exposiciones, que interactúen en una gran alianza a favor del arte latinoamericano", señaló Zaia, quien explicó que además, a modo de introducción, se planificó una conferencia especial del brasileño Waltercio Caldas, artista invitado de la feria, en The Americas Society.

Entre las galerías extranjeras que llegarán a aquí se encuentran siete argentinas: Ruth Benzacar, Van Eyck, Rubbers, Vasari, Wussmann, GC Estudio de Arte y Appetite. Con sus colegas de Nueva York, Miami, San Francisco, Chicago, Madrid, Ciudad de México, San Pablo, Caracas, Bogotá y Quito presentarán obras de los siglos XX y XXI que incluyen pinturas, esculturas, instalaciones, fotografías, video y arte digital de artistas reconocidos, como Wilfredo Lam, Roberto Matta, Gego, Helio Oiticica, Jesús Soto, Marta Minujin, Julio Le Parc, León Ferrari y Waltercio Caldas. Además de trabajos de artistas más contemporáneos, como Ana Mendieta, Guillermo Kuitca, Vik Muniz, Fabián Marcaccio, Arturo Herrera, Teresita Fernández, Oscar Muñoz y Juan Iribarren.

Para recibir a las 20.000 personas que espera convocar, Pinta intentará generar mucho tráfico entre la feria y las otras muestras y eventos, para lo cual se ha armado todo un programa de visitas que permitan conocer más el trabajo de los artistas latinoamericanos contemporáneos y así aumentar el valor de sus obras en el mercado.

"América latina se destaca por la calidad y cantidad de artistas, y a costos muy bajos si se lo compara con el arte europeo o el estadounidense -apuntó Costa Peuser-. Desgraciadamente, los latinoamericanos valen menos porque los coleccionistas latinoamericanos no invierten en sus artistas. Pero eso está cambiando."

Herlitzka indicó que con una inversión de más de un millón de dólares de Pinta más donaciones de grandes mecenas del arte latinoamericano en Estados Unidos, como Patricia Phelps de Cisneros, Estrellita Brodsky y Gonzalo Parodi, se creó un fondo que será repartido entre un programa de investigación sobre arte latinoamericano en la Universidad de Nueva York y para adquisiciones de obras latinoamericanas contemporáneas del MoMA, el Museo del Barrio, el Museo de Bellas Artes de Houston (Texas) y el Museo de Arte de Lima (Perú).

Por Alberto Armendáriz
Para LA NACION

martes, 13 de noviembre de 2007

Noam Chomsky

Entrevista con Noam Chomsky

Entrevista con Noam Chomsky

"América Latina es el hogar
de los movimientos populares
más significativos del mundo"

Chomsky abarca distintos temas relacionados con el papel de EE.UU. en Nuestra América, su hegemonía y asimismo, da su opinión sobre el futuro de los pueblos que hoy luchan por su verdadera independencia.

Fernando Bossi

Noam Chomsky, nuestro entrevistado para Correos para la Emancipación, nació en 1928 en Filadelfia, Pensilvania, EE.UU. En la Universidad de Pensilvania estudió filosofía y lingüística, donde se doctoró en 1955. Es doctor honoris causa de más de 30 universidades, entre ellas, las de Londres, Chicago, Georgetown, Buenos Aires, Columbia, Pisa, Harvard y Nacional de Colombia.

Su actividad como militante de la izquierda intelectual es reconocida internacionalmente. Durante la guerra de Vietnam se destacó como firme opositor a la misma, lo que fue el inicio de su trascendente postura crítica contra el sistema gubernamental estadounidense.

En su trabajo académico e intelectual se adentra en los terrenos de la lingüística, la comunicación, la política, la economía y la sociología. Su obra, la mar de prolífera, comprende más de treinta libros donde expone tanto su teoría lingüística (es reconocido como el padre de la gramática generativa transformacional) como su crítica al sistema, además de cientos de artículos de análisis político en los cuales analiza los mecanismos de censura y las debilidades del sistema democrático en el campo de la comunicación.

En nuestra entrevista con el director de Correos para la Emancipación, Fernando Bossi, Chomsky abarca distintos temas relacionados con el papel de Estados Unidos en Nuestra América, su hegemonía y asimismo, da su opinión sobre el futuro de los pueblos que hoy luchan por su verdadera independencia.



Fernando Bossi: La opinión pública mundial es un campo de batalla donde muchas veces, y en los últimos años principalmente, las políticas imperialistas de los Estados Unidos han sufrido severas derrotas. El caso de la invasión a Irak es un ejemplo. Ahora, ¿qué otros casos usted podría mencionar? y ¿cómo analiza usted el hecho que si bien la opinión pública internacional se manifestó adversa a la invasión estadounidense a Irak, ésta no pudo evitarla?

Noam Chomsky: La administración Bush ha sido sorprendente en su capacidad para antagonizar la opinión mundial, asunto tras asunto. Como muestran las encuestas internacionales habituales, el miedo y a menudo el odio hacia Estados Unidos se ha elevado paulatinamente durante los años de Bush, a alturas notables -aunque las encuestas más cuidadosas revelan que el miedo y el odio son dirigidos contra la política, no hacia la población o la sociedad-. Los casos más allá de Irak pueden ser seleccionados casi al azar. Tomemos Líbano, donde «hace un año las proporciones que vieron a Estados Unidos favorablemente (40 %) e infavorablemente (41 %) estaban casi niveladas» (Encuesta Gallup). Hacia septiembre-octubre de este año, Gallup encontró que «el doble de los libaneses está ahora inclinado a expresar probablemente una opinión negativa total contra Estados Unidos (59 %) como uno positivo (28 %). Casi la mitad de los libaneses (47 %) va tan allá como para decir que ellos tienen una ‘muy desfavorable’ opinión de Estados Unidos». La razón, desde luego, fue el ataque salvaje de verano que destruyó la mayor parte de Líbano una vez más, y que los libaneses, correctamente, lo consideran como una invasión Estados Unidos-Israelí.

La administración también ha tenido éxito en antagonizar la opinión de la élite en su propia casa. La crítica dentro de la corriente principal de la élite ha sido de una dureza sin precedentes. En los círculos más respetados dentro de la erudicción estadounidense y de análisis político, Bush ha sido condenado por seguir el curso del fascismo japonés (Arthur Schlesinger) y conducir al mundo hacia «el juicio final» o hasta «el pronto Apocalipsis» (John Steinbrunner, Robert McNamara). Un comentarista distinguido, que escribe en el diario más moderado y respetable del país, acusa a los asesores jurídicos de Bush por «la articulación, de parte de la administración Bush, de una visión de la autoridad presidencial que está del todo muy cercana al poder que Schmitt estaba dispuesto a conceder a su propio Führer», refiriéndose a «Carl Schmitt, el principal filósofo alemán en jurisprudencia durante el período Nazi y la verdadera eminencia gris de la administración» (Sanford Levinson, en el diario de la Academia Americana de Artes y Ciencias). Y es fácil seguir. Palabras como estas son escuchadas rara vez en el corazón del Establishment.

La oposición global por la invasión de Irak fue aplastante. En Europa, el apoyo llegó escasamente hasta el 10 %. Esta era también la primera vez en siglos de Imperialismo Occidental que una guerra fue protestada masivamente- en Estados Unidos también - antes de que hasta oficialmente fuera iniciada (aunque descubrimos de documentos británicos escapados a la luz pública, que estaba ya en camino, contrario a las mentiras piadosas de Blair y Bush). Si las protestas hubieran sido sostenidas, es dudoso que Washington pudiera haber procedido. Pero las protestas no continuaron, al menos en un nivel suficientemente visible y enérgico. El poder centralizado sistemáticamente desatiende la opinión pública cuando se incurre en poco coste. Es muy fácil de ilustrar, a través de la historia. Sólo para revisar algunos ejemplos actuales, 2/3 de los americanos favorecen las relaciones diplomáticas con Cuba, números que han sido bastante estables ya que la encuesta comenzó hace 30 años (Gallup). La organización principal que supervisa actitudes públicas sobre asuntos internacionales encontró en noviembre que «una gran mayoría (75 %) prefiere tratar ‘de construir mejores relaciones’ con Irán, antes que ‘presionarlo con amenazas implícitas como que Estados Unidos puede usar la fuerza militar contra ellos’ (22 %)» (Programa sobre Actitudes Internacionales de Política). Tales resultados, que son usuales, tienen poco efecto sobre la política a no ser que las opiniones sean manifestadas en una manera que genere costes para el poderoso. En gran parte de las sociedades despolitizadas, en las cuales el pueblo siente que no puede desempeñar ningún papel serio en asuntos políticos, los centros de poder tienden a concluir que pueden actuar como prefieran.

Fernando Bossi: ¿La actual hegemonía estadounidense a nivel planetario, será reemplazada por otra de características similares o existen posibilidades de avanzar hacia un mundo multipolar?

Noam Chomsky: Por ahora, la hegemonía americana descansa sobre bases inseguras. Al final de Segunda Guerra Mundial, los hechos fueron diferentes. Estados Unidos tenía literalmente la riqueza de la mitad del mundo y seguridad y poder incomparables. Los líderes políticos estaban bien conscientes de esto, y desarrollaron proyectos sofisticados para controlar la mayor parte del mundo bajo sus intereses – lo que significó, esencialmente, los intereses de grupos dominantes nacionales, principalmente el sector corporativo, para entonces moviéndose a su etapa multinacional. Como explicó más tarde el Departamento de Comercio de Reagan, el Plan Marshall «preparó el escenario para la inversión privada directa de grandes cantidades en Europa desde Estados Unidos», trazando el trabajo preliminar para las Corporaciones Transnacionales que cada vez más dominan la economía mundial. Esto era «la expresión económica» del «marco político» establecido por los planificadores de la posguerra, mientras «el negocio americano prosperó y se amplió bajo instrucciones de ultramar... abastecido al principio por los dólares del Plan Marshall» y protegido «de acontecimientos negativos» por «la sombrilla del poder americano» (Business Week, 1975).

Pero esa «edad de oro» de la intervención de Estado en la economía internacional fue desafiada según las economías industriales se recuperaron del desastre del tiempo de guerra, y la descolonización cambió el carácter del control global. Por los años 70, la participación de Estados Unidos en la riqueza global había declinado cerca de 25% — aproximadamente su nivel en la preguerra — y la economía internacional era «tripolar», con tres regiones aproximadamente comparables: Norteamérica, Europa, Asia, con Japón como base. En aquel tiempo las reglas neoliberales fueron impuestas donde fue posible, conduciendo sistemáticamente al desastre económico donde las reglas fueron seguidas (notablemente América Latina) mientras el crecimiento muy rápido ocurrió donde no hicieron caso de ellas (notablemente Asia Oriental). India y China están retornando lentamente a un papel importante en el mundo, aunque es poco probable que logren algo como su estado mundial antes de las conquistas europeas, cuando ambos países fueron los centros comerciales e industriales del mundo. Estados Unidos se mantiene como la economía más rica del mundo, con ventajas sin par, pero ya no reina en supremacía.

El bienestar a largo plazo de la economía también ha enfrentado serios embates por la administración Bush, que un desconcertado observador marciano pudiera concluir se dedica a perjudicar a la población de Estados Unidos tan seriamente como sea posible - aparte de los muy ricos, que están prosperando con enorme empuje. Para citar solamente un ejemplo actual, los interventores de la Oficina de la Responsabilidad del Gobierno acaban de divulgar que las responsabilidades totales y las comisiones flotantes del gobierno se elevaron a cerca de $50 trillones, por encima de $20 trillones cuando Bush tomó posesión del cargo. Es uno de los muchos severos legados dejados a las futuras generaciones.

En una dimensión, Estados Unidos reina soberano: Poder militar. Sus gastos militares son aproximadamente iguales a aquellos del resto del mundo combinado, y tecnológicamente es más avanzado, y ahora moviéndose adelante para militarizar el espacio con la oposición casi unánime en las Naciones Unidas, además de analistas estratégicos, que advierten que estos pasos aumentan considerablemente la amenaza «del juicio final».

Sin embargo, la capacidad para controlar por la violencia ha estado disminuyendo. Irak es un ejemplo. Si Estados Unidos falla en mantener el control de Irak, el asimiento de parte de Estados Unidos de los principales recursos de energía del mundo podría ser amenazado, un golpe contundente a los principios fundamentales de la política global. América Latina es otro ejemplo, en este caso uno de profunda preocupación para Estados Unidos no sólo por lo material, sino también por motivos ideológicos. Si Estados Unidos no pudiera controlar a América Latina, el Consejo Nacional de Seguridad determinó hace años que, no podría esperar «alcanzar un dominio exitoso en otra parte del mundo».

No hay ninguna perspectiva plausible de surgimiento de otro poder hegemónico, y hay al menos aperturas para la posibilidad que los pueblos del mundo sean capaces de tomar un control mucho más significativo de su propio destino.

Fernando Bossi: «Otro mundo es posible», es la consigna del Foro Social Mundial. ¿Cómo usted se imagina ese otro mundo posible y sobre qué ejes se podría construir?

Noam Chomsky: A través de la historia ha sido cierto que «otro mundo es posible», y la posibilidad ha sido llevada a cabo consecuentemente, al menos en parte. Es por eso que no vivimos conforme a las reglas de reyes o señores feudales, o toleramos la esclavitud y otras prácticas inhumanas, y por qué hubo, con el tiempo, éxitos sustanciales en la extensión de la justicia y la libertad. Voces de privilegiados han proclamado periódicamente «un final de la historia» en una utopía de los amos, y siempre han probado ser incorrectas. No hay ninguna razón de por qué este largo proceso histórico debiera llegar a un final. Constantemente hay nuevos desafíos, pero gracias a las luchas de nuestros precursores, éstos pueden ser enfrentados a un nivel más elevado que antes. ¿Cómo? Si hubiera alguna fórmula mágica, alguien seguramente nos habría dicho sobre ella. Los únicos caminos conocidos son aquellos que han sido usados en el pasado, a menudo con bastante eficacia. De manera consistente, la libertad y la justicia no han sido regalos concedidos desde arriba, sino más bien derechos ganados desde abajo, por la lucha popular y el compromiso, tomando muchas formas diferentes, como el cambio de las circunstancias y de objetivos, sin una fórmula fija.

Incluso, aunque muy a menudo no haya sido claramente articulado, podemos, pienso, discernir que un principio fundamental que ha motivado a los participantes en estas luchas es que la autoridad y dominación y la jerarquía no se «autojustifican». Llevan una carga pesada de prueba. Deben demostrar que son legítimos, y si fallan en hacerlo, que es generalmente el caso, deberían ser desmantelados, como se ha hecho en el pasado. Hay un largo camino por andar en esta búsqueda de una existencia humana digna, y la oportunidad amplia de llevarla hacia adelante.

Fernando Bossi: La agresiva política exterior de los Estados Unidos se sostiene también sobre un apoyo significativo de su propia ciudadanía ¿es correcta esta afirmación?, de ser así ¿es posible en estos momentos revertir esa tendencia? ¿Qué rol ocupará en un futuro, según su criterio, el bloque Latinoamericano Caribeño de Naciones? ¿Qué valor estratégico le otorga a la unidad de países de América Latina y el Caribe? ¿Se concretará en el siglo XXI el sueño de Simón Bolívar?

Noam Chomsky: El término «tolerancia» es generalmente más exacto que «apoyo». Ha habido épocas de verdadero apoyo a la política extranjera: por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial. Pero el apoyo es generalmente tibio, y tiene que ser despertado espantando a la población con las imágenes de demonios alrededor para destruirnos, alcanzando a veces proporciones que serían cómicas si los efectos no fueran tan trágicos. Por ejemplo, en 1985, cuando Reagan, temblando en sus botas de vaquero, declaró una Emergencia Nacional en el miedo por las hordas nicaragüenses que estaban solamente a dos días de viaje de Harlingen, Texas. Es bastante usual para el público oponerse a la política exterior, como en los casos que mencioné: Cuba e Irán. Y hay muchos otros. El abismo entre la opinión pública y la política pública es muy grande. Ambos partidos políticos están muy a la derecha de la población sobre una multitud de cuestiones primordiales, una razón de porqué las elecciones tienen que ser controladas de tal modo para evitar discusiones y enfocar en imágenes e ilusión. Las elecciones son controladas por las mismas instituciones que venden el dentífrico y automóviles con anuncios de TV, y mercadean a los candidatos de igual modo. Uno no espera aprender sobre una materia de un anuncio de TV, bien sea que lo que se esté mercadeado fuese un dentífrico o un candidato.

Hay poca duda que la tolerancia o el apoyo basado en el miedo fabricado pueden ser invertidos, como ha sucedido en el pasado. Pero tales acontecimientos no ocurren por sí solos. Requieren la acción concertada, y la solidaridad internacional - que, afortunadamente, en años recientes se ha elevado por entero a nuevos niveles, un desarrollo muy prometedor, simbolizado por los movimientos de solidaridad, los foros sociales, y mucho más.

Volviendo a América Latina, Centroamérica al menos temporalmente ha sido sometida por el terror Reaganita. México siempre ha sido sumamente volátil. En 1990, un Taller de Desarrollo de Estrategia de la América Latina en el Pentágono 1990 encontró que las relaciones estadounidenses con México eran «extraordinariamente positivas», aunque los participantes expresaran preocupaciones tales como que «una apertura democrática» en México podría poner a prueba la relación especial al llevar a la dirección un gobierno más interesado en «desafiar a Estados Unidos en los argumentos económicos y nacionalistas». Un objetivo primario del Tratado de Libre Comercio (NAFTA) era «encerrar a México» dentro de las reformas neoliberales de los años 1980, que tenían sus consecuencias habituales, de modo que incluso si una temida «apertura democrática» ocurriera, los esfuerzos populares para «desafiar a Estados Unidos sobre razones económicas y nacionalistas» serían impedidos según las obligaciones del tratado, y según las disposiciones económicas y sociales que NAFTA institucionalizaría. Pero aquella contienda está lejos de terminar.

Desde Venezuela a Argentina, América Latina ha estado sacudiéndose el control, y por primera vez desde las conquistas españolas está moviéndose hacia adelante en lo que podría ser la exitosa integración, un requisito previo para la independencia significativa. Ambos de los instrumentos tradicionales de predominio han estado perdiendo su eficacia: violencia y control económico. Y América Latina comienza a llegar a acuerdos en algunos de sus terribles problemas internos. Los siglos de predominio imperial dejaron las sociedades que en gran parte fueron separadas una de la otra, pero también bruscamente escindidas internamente, con una pequeña élite rica, típicamente blanca, orientados hacia el Oeste antes que a la región y con poco interés por la población nacional.

Los contrastes con el Asia Oriental en varias décadas pasadas son instructivos. América Latina es mucho más rica en recursos, pero se ha quedado muy atrás. Más bien generalmente, a partir de los años 1980 América Latina ha sido un estudiante fiel de las máximas neoliberales, y la vasta mayoría ha sufrido; Asia Oriental en gran parte no hizo caso de ellas, y se desarrolló. América Latina lidera al mundo en la desigualdad; Asia Oriental ha sido relativamente igualitaria. América Latina estaba más abierta a la inversión libre extranjera y a la importación de objetos de lujo para el rico, lo que algunos analistas han llamado «el encanto del extranjero». En Asia Oriental la inversión fue dirigida por la política nacional, que también insistió en la transferencia de tecnología, y las importaciones fueron enfocadas en bienes de capital para el desarrollo. El desarrollo económico latinoamericano permanece en gran parte concentrado en la exportación de bienes primarios, mientras Asia Oriental ha planificado su subida en la escala del desarrollo con la manufactura y avanzó en la tecnología en mucho mayor grado. Por estos y otros motivos el modelo de desarrollo ha sido drásticamente diferente.

Pero las cosas están cambiando. América Latina es el hogar de los movimientos populares más significativos del mundo. Hay un despertar de las poblaciones indígenas. Éstas son fuerzas poderosas para la democratización, justicia social, e independencia y progreso económicos. Por estos y muchos otros medios, Sudamérica se ha convertido en la región más apasionante del mundo. En parte como una consecuencia de su larga lucha contra la dominación extranjera, América Latina, en el pasado, ha conducido al mundo en el progreso hacia la justicia social y derechos humanos. El Nuevo Trato de Roosevelt estuvo inspirado en parte por la jurisprudencia latinoamericana liberal y la rebelión contra la autoridad impuesta. La Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas es un punto significativo de referencia para el progreso, lejos todavía de alcance, pero no menos relevante en articular y en guiar las aspiraciones. Su enfoque sobre derechos sociales, económicos y culturales debe mucho a iniciativas latinoamericanas en la formulación de la Declaración. Las palabras pueden adquirir un significado más rico por las nuevas fuerzas sociales que están emergiendo. Los pasos hacia la integración están vacilantes, pero son prometedores: dos ejemplos, sólo hace pocas semanas, la Conferencia de Líderes Sudamericanos en Cochabamba y los pasos adelantados hacia un Parlamento Mercosur en Brasilia un poco después.

Los asuntos humanos son notablemente difíciles de predecir — por una razón, porque los resultados dependen fuertemente de la voluntad y la elección. Podemos mirar esto como un pronóstico optimista.

FRANCO BERARDI, "BIFO"

LA FELICIDAD ES SUBERSIVA

ENTREVISTA AL FILOSOFO ITALIANO FRANCO BERARDI

“La felicidad es subversiva”

Dice que la “deserotización” de la vida cotidiana es el peor desastre que la humanidad pueda conocer. Es que se pierde –explica– la empatía, la comprensión erótica del otro. Franco Berardi, antiguo militante insurreccional en Italia, analiza aquí, como en su obra toda, la compleja relación entre procesos sociales y los cambios tecnológicos en curso.


Capitalismo y subjetividades

Por Verónica Gago

–Usted caracteriza el momento actual como “semiocapitalismo”. ¿Por qué?

–Semiocapitalismo es el modo de producción en el cual la acumulación de capital se hace esencialmente por medio de una producción y una acumulación de signos: bienes inmateriales que actúan sobre la mente colectiva, sobre la atención, la imaginación y el psiquismo social. Gracias a la tecnología electrónica, la producción deviene elaboración y circulación de signos. Esto supone dos consecuencias importantes: que las leyes de la economía terminan por influir el equilibrio afectivo y psíquico de la sociedad y, por otro lado, que el equilibrio psíquico y afectivo que se difunde en la sociedad termina por actuar a su vez sobre la economía.

–Precisamente usted habla de la economía actual como “una fábrica de la infelicidad”. ¿Podría especificar esta idea?

–Los efectos de la competencia, de la aceleración continua de los ritmos productivos, repercuten sobre la mente colectiva provocando una excitación patológica que se manifiesta como pánico o bien provocando depresión. La psicopatía está deviniendo una verdadera epidemia en las sociedades de alto desarrollo y, además, el culto a la competencia produce un sentimiento de agresividad generalizado que se manifiesta sobre todo en las nuevas generaciones. Recientemente la Durex, la mayor productora mundial de preservativos, encargó una investigación al Instituto Harris Interactive. Fueron elegidos veintiséis países de culturas diversas. Y en cada país fueron entrevistados miles de personas sobre una cuestión simple: qué satisfacciones experimentaban con el sexo. Sólo el 44 por ciento de los entrevistados respondió que experimentaba placer a través de la sexualidad. Esto significa que ya no somos capaces de prestarnos atención a nosotros mismos. Pero tampoco tenemos tiempo suficiente para prestar atención a aquellos que viven alrededor nuestro. Presos de la espiral de la competencia ya no somos capaces de entender nada del otro.

–Es lo que usted denuncia como “deserotización” de la vida cotidiana...

–La deserotización es el peor desastre que la humanidad pueda conocer, porque el fundamento de la ética no está en las normas universales de la razón práctica, sino en la percepción del cuerpo del otro como continuación sensible de mi cuerpo. Aquello que los budistas llaman la gran compasión, esto es: la conciencia del hecho de que tu placer es mi placer y que tu sufrimiento es mi sufrimiento. La empatía. Si nosotros perdemos esta percepción, la humanidad está terminada; la guerra y la violencia entran en cada espacio de nuestra existencia y la piedad desaparece. Justamente esto es lo que leemos cada día en los diarios: la piedad está muerta porque no somos capaces de empatía, es decir, de una comprensión erótica del otro.

–¿Cuál es la conexión entre estos fenómenos con la actual dinámica del capital?

–Creo que tenemos que tener en cuenta la relación entre ciberespacio –en constante ampliación y en constante aceleración– y cibertiempo, es decir, el tiempo de nuestra mente entendida en sus aspectos racionales y afectivos. El capitalismo empuja a la actividad humana hacia una aceleración continua: aumentar la productividad para aumentar los beneficios. Pero la actividad es hoy, sobre todo, actividad de la mente. Quien no logra seguir el ritmo es dejado de lado, mientras que para quienes buscan correr lo más velozmente posible para pagar su deuda con la sociedad competitiva, la deuda aumenta continuamente. El colapso es inevitable y de hecho un número cada vez más grande de personas cae en depresiones, o bien sufre de ataques de pánico, o bien decide tirarse debajo del tren, o bien asesina a su compañero de banco. En Inglaterra, la violencia homicida se está difundiendo en las escuelas, donde en los últimos meses ha habido una verdadera hecatombe: decenas se suicidaron con un tiro de revólver. La guerra por doquier: éste es el espíritu de nuestro tiempo. Pero esta guerra nace de la aceleración asesina que el capitalismo ha inyectado en nuestra mente.

–Ante este “diagnóstico”, ¿usted encuentra una relación entre política y acción terapéutica?

–Creo que la política no existe más, al menos en Europa y en Estados Unidos. El discurso es diferente tal vez para los países de América latina, donde se asiste a un retorno de la política que es muy interesante, pero es una contratendencia respecto del resto del mundo. Lo vemos muy bien en Italia, donde hay un gobierno de centroizquierda que hace exactamente la misma política que la derecha. ¿Por qué pasa esto? ¿Por qué los partidos que se proclaman socialistas o comunistas están constreñidos a aceptar una política económica hiperliberal? Porque la democracia representativa ya no cuenta más y las opciones fundamentales son impuestas desde los grandes grupos financieros, económicos y militares. El vacío de la política puede ser rellenado solamente por una práctica de tipo terapéutico, es decir, por una acción de relajación del organismo consciente colectivo. Se debe comunicar a la gente que no hay ninguna necesidad de respetar la ley, que no hay ninguna necesidad de ser productivo, que se puede vivir con menos dinero y con más amistad. Es necesaria una acción de relajamiento generalizado de la sociedad. Y es necesaria una acción psicoterapéutica que permita a las personas sentirse del todo extrañas respecto de la sociedad capitalista, que les permita sentir que la crisis económica puede ser el principio de una liberación, y que la riqueza económica no es en absoluto una vida rica. Más bien, la vida rica consiste en lo contrario: en abandonar la necesidad de tener, de acumular, de controlar. La felicidad está en reducir la necesidad.

–¿Qué significa la pregunta por la felicidad como desafío político?

–La cuestión de la felicidad no es sólo una cuestión individual, más bien es siempre una cuestión de lo más colectiva, social. Crear islas de placer, de relajación, de amistad, lugares en los cuales no esté en vigor la ley de la acumulación y del cambio. Esta es la premisa para una nueva política. La felicidad es subversiva cuando deviene un proceso colectivo.

–Ahora, ¿en qué consisten los movimientos de resistencia hoy? ¿Cuál es el papel de lo que usted llama “medioactivismo”?

–El medioactivismo es la acción autónoma de los productores semióticos liberados de las cadenas de la sumisión al trabajo. La nueva generación ha adquirido competencias de producción semiótica, técnica, informática, comunicativa, creativa, que el capital quiere someter a su dominio. Pero los productores semióticos pueden organizar sus competencias por fuera del circuito de la producción capitalista y pueden crear espacios de autonomía de la producción y también de la circulación cultural. Los centros sociales, las radios libres, los blogs alternativos, la televisión de calle (TV comunitaria) son esos espacios de autoorganización del trabajo semiótico.

–Usted declaró que los movimientos como los de Seattle, que se hacían “por los otros”, estaban destinados al fracaso. ¿Cuál es la crítica a ese modo de acción?

–El movimiento antiglobalización ha sido muy importante, pero no ha logrado transformar la vida cotidiana, no ha logrado crear autonomía en las relaciones sociales entre trabajo y capital. El sábado por la tarde éramos en una plaza miles de personas y al lunes siguiente todos regresábamos a trabajar en la fábrica o en la oficina y a someternos al comando del capital. Los movimientos logran producir efectos de verdadera transformación social cuando su energía deviene autonomía respecto de la explotación, cuando la energía que se acumula el sábado por la tarde en la manifestación se transfiere al lunes por la mañana en organización autónoma sobre el puesto de trabajo.

–¿Qué diferencia hay entre los nuevos espacios autónomos y los espacios autónomos creados en la década del ’70? ¿Se trata de diversas nociones de autonomía?

–Autonomía significa la capacidad de la sociedad para crear formas de vida independientes del dominio del capital. Sobre este punto hay una continuidad en la historia de los movimientos. Los movimientos son eficaces cuando no se limitan a protestar, a oponerse, y logran construir espacios liberados y, sobre todo, cuando logran hacer circular formas de pensamiento y de acción que sustraen la vida cotidiana al modo de la ganancia capitalista. En este sentido no veo diferencia entre aquello que la autonomía significaba en los años ’70 y lo que significa hoy. El problema es que hoy es mucho más difícil crear una autonomía del trabajo porque la precariedad obliga a los trabajadores a depender del despotismo del capital para poder sobrevivir. Sobre este punto es necesario afinar nuestros argumentos organizativos, para crear formas de vida y de acción que permitan a la comunidad obtener una renta sin deber pagar las ganancias del trabajo precario.

–Al mismo tiempo, usted dice que no tiene sentido oponerse al proceso de flexibilización del trabajo. ¿Por qué?

–La flexibilidad está implícita en la nueva organización tecnológica del trabajo. La red crea las condiciones para una fragmentación del trabajo, para una separación del trabajo respecto del trabajador. El capitalista ya no tiene necesidad del trabajo de una persona, pero necesita de los fragmentos temporales que la red puede recombinar. ¿Cómo se les puede impedir a los capitalistas que busquen el trabajo en las áreas pobres del mundo, donde los salarios son los más bajos? No hay ninguna posibilidad de controlar legislativamente esta precarización del trabajo. Hay un solo modo de oponerse a los efectos de la precariedad, para liberarse del miedo y de la sumisión: crear espacios de autonomía del trabajo y crear formas de vida en las cuales la propiedad esté administrada colectivamente. Los trabajadores precarios necesitan espacios colectivos y necesitan poder apropiarse de las cosas indispensables para la vida. El capitalismo obliga a aceptar trabajos según sus exigencias de flexibilidad, pero nosotros podemos sustraernos a su dominio si somos capaces de crear espacios autónomos que unan a los trabajadores y que permitan a los trabajadores precarios tener aquello que necesitan. ¿Los capitalistas no respetan el derecho de las personas a tener un ingreso? Nosotros debemos aprender a no respetar la propiedad de los capitalistas. Los trabajadores precarios tienen derecho a apropiarse de aquello que es necesario para su sobrevivencia. Si no tenemos salario debemos ir a tomar aquello que nos hace falta en el lugar donde eso esté.

–¿Usted cree que es posible una acción política desde el discurso de la precariedad?

–La acción política de organización de los trabajadores precarios es nuestra tarea principal. La derrota social que hace treinta años obliga a los trabajadores a la defensiva y permite al capital chantajear a los trabajadores depende propiamente del hecho de que el trabajo precario parece, hasta este momento, inorganizable. Pero verdaderamente aquí está el punto: ¿cómo es posible organizar el trabajo precario no obstante la falta de puntos de agregación estables? ¿Cómo es posible conquistar autonomía no obstante la dependencia que el precariado provoca en el comportamiento de los trabajadores? Hasta que no logremos responder a esta pregunta, hasta que no encontremos la vía de organización autónoma de los trabajadores precarios, el absolutismo del capital devastará la sociedad, el ambiente, la vida cotidiana.

–Usted considera que las nuevas generaciones son “post-alfabéticas”: es decir, que ya no tienen afinidad con la cultura crítica escrita. Entonces, ¿la politización tendría que valerse de otros medios?

–Marshall McLuhan, en un libro de 1964, Understanding media (Comprender los medios de comunicación, Paidós, Barcelona, 1996), había ya notado que la difusión de las tecnologías electrónicas habría de provocar una verdadera mutación. El pasaje de la tecnología de comunicación alfabética (la imprenta, lo escrito) a las tecnologías de comunicación electrónica habrían provocado un pasaje de las formas secuenciales a las instantáneas y una transición de un universo crítico a un universo neomítico. Hoy todo esto lo vemos bien en el comportamiento comunicativo y psíquico de la nueva generación, que se puede definir post-alfabética porque ha pasado de la dimensión secuencial de la comunicación escrita a la dimensión configuracional de la comunicación videoelectrónica y a la dimensión conectiva de la red.

–Pero, ante la “disneyficación del imaginario colectivo” que usted señala, ¿qué tipo de imaginarios cree que son movilizadores hoy en un sentido emancipatorio?

–No creo que haya imaginarios buenos e imaginarios malos. El imaginario es un magma en el cual nuestra mente se orienta gracias a selectores de tipo simbólico. La pregunta entonces debe ser reformulada en este sentido: ¿qué formas simbólicas tienen hoy la capacidad de orientar en sentido emancipatorio el imaginario social? La atención se vuelca así hacia la producción artística, literaria, cinematográfica. No intento, por cierto, reproponer la idea que sostiene que el arte se juzga sobre la base de criterios políticos. Intento solamente decir que el arte tiene a veces la capacidad de funcionar como factor de redefinición del campo imaginario. En la producción contemporánea existen autores que tienen esta capacidad, pienso en escritores come Jonathan Franzen o como Amos Oz, pienso en cineastas come Kim Ki duk o como el Ken Loach de It’s a free world (Este mundo es libre). Pero la relación entre factores de orientación simbólica e imaginario colectivo es una relación asimétrica, impredecible, irreductible a cualquier simplificación o a cualquier moralismo.