(COMO) EMPEZANDO DE NUEVO

"Si la libertad significa algo será,sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oir" George Orwell

lunes, 29 de junio de 2009

¿Un futuro berlusconiano?

¿Un futuro berlusconiano?

Con los resultados en caliente, queda en claro que estas nuevas figuras siguen un modelo sin raíces, surgido de los negocios y supuestamente “eficiente”. Y el gran símbolo de este estilo es un señor italiano llamado Berlusconi.


Por Osvaldo Bayer

Para los que hemos vivido tantas elecciones argentinas, la de ayer nos pareció más de lo mismo. Se eligieron personas y no programas, influencias y no conductas. Si Cobos, si Juez, si Schiaretti, si Michetti, si Scioli. Los programas, nada. Ausentes sin aviso. Se votan rostros, sonrisas, eslóganes. La mayor influencia las tienen por supuesto los que tienen más medios financieros para aparecer. Hay peronistas K, peronistas D, peronistas anti y peronistas pro. Hay radicales personalistas y antipersonalistas, como en la década del veinte. La gente supo el nombre de los candidatos, pero no el del partido que representan. ¿Y después? Alguna vez se conocerá el 2009 como el año del atolladero. ¿Y ahora qué? El primer título a las 18 menos un minuto que largó radio Mitre fue: “El kirchnerismo perdió la mayoría en el Senado de la Nación y en Diputados”. Y luego comenzaron los tira y afloja de los porcentajes. El macrismo volvió a ganar en la Capital Federal, tal vez con menos votos, pero ganó. (Me cabe la misma reflexión de hace dos años: 1902, la Capital eligió a Alfredo L. Palacios primer diputado socialista de América, un siglo y cinco años después, al macrismo. Nos pusimos a nivel berlusconiano.) Justamente cuando el sistema económico mundial deja al desnudo sus crisis, sus injusticias y su pésima administración de los bienes del mundo y avanza cada vez más rápido en la destrucción de la naturaleza.

Si se confirma lo anunciado por esa radio un minuto antes del cierre de los comicios, nos esperan dos años difíciles. La indefinición, otra vez las tácticas y estrategias de los arreglos. ¿Los llamaremos nuevamente a Cavallo y a María Julia? ¿O las organizaciones obreras sabrán interpretar el futuro poniendo el cuerpo a los problemas y se sentirán protagonistas de la vida pública? Un gobierno debilitado en el Congreso puede traer como consecuencia otra vez la inflación. (Que como siempre la pagan los que tiene que vivir con lo justo.) Y en política exterior la Argentina, con estos resultados, muestra una trayectoria contraria al ritmo de los últimos años latinoamericanos. El grito de alarma se oyó justamente ayer en Honduras. ¿La Argentina con ese nuevo Parlamento se convertiría en una imitadora de Colombia o del Perú de Alan García? ¿O tal vez los resultados de ayer sacudan a los dormidos y haya un panorama más claro de los que quieren un verdadero cambio?

Veremos. Esperaremos ver las nuevas estadísticas después del cambio, o no, de ayer. Estará bien en claro si nuestros niños desnutridos aumentan o disminuyen y las villas miseria se agrandan o se achican, para medir la responsabilidad de los responsables. En los titulares de los diarios de hoy ya sabremos lo que nos espera. Pero, sin ninguna duda, la responsabilidad de todos ante la sociedad no aconseja ni la melancolía ni lavarse las manos. En el horizonte puede ir asomándose la amenaza del berlusconismo. Y por eso, reiniciar el debate público, la movilización, el protagonismo que vale más que el conformismo aquel de cada dos años limitarse a poner el papelito en la hendija de la cajita.

Tratar de caminar por los anchos caminos de las alamedas y no permitir que se nos encauce a andar a contramano de la historia que se imaginaron aquellos que alguna vez adivinaron que sí es posible llegar a niños sin hambre, al fin de las villas de emergencia, y que todos los habitantes salgan a las 7 de la mañana de sus casas rumbo al trabajo del salario digno. Los próximos días nos dirán claramente qué futuro nos espera y cuáles serán nuestras próximas responsabilidades para llegar a la sociedad de la dignidad solidaria.

sábado, 27 de junio de 2009

“No hay ninguna placa que recuerde a los represores”

“No hay ninguna placa que recuerde a los represores”

La colección, que arranca con el primer tomo de La Patagonia rebelde, incluye once libros que se podrán adquirir cada dos semanas, de aquí hasta noviembre. En esta entrevista, el historiador, ensayista y narrador habla de la lucha en favor de los “humillados y ofendidos”.

Por Silvina Friera

La puerta de “El tugurio” se abre despacio con un chirriar estremecido y leve. En cámara lenta asoman los traviesos ojos de Osvaldo Bayer, rodeados por unas cejas alborotadas, siempre alertas para continuar dando batalla, y su cara enmarcada por el pelo y la barba blancos como el algodón. Cuando invita a pasar por el estrecho pasillo de esa casa del barrio de Belgrano, cada vez más angosto por el exceso de libros y carpetas que acumula el escritor, el precario equilibrio de esas pilas parece a punto de desmoronarse. “Sería una muerte soñada, moriría sepultado por los libros”, bromea Osvaldo mientras se dirige a la cocina en busca de su ineludible botella de Campari. Al verlo caminar a los 82 años, con una agilidad que esquiva con elegancia cualquier síntoma de vejez, es imposible no recordar lo que ha dicho Osvaldo Soriano: “Bayer es un hueso duro de roer. Sin él sería más fácil olvidar”. Nadie como él para desenmascarar a los asesinos, a los verdugos que han actuado desde el poder. Sólo este viejo pícaro y entrañable ha reivindicado, con una pasión que sigue intacta, a los humillados y ofendidos, a quienes en todas las épocas pusieron el cuerpo en las calles y fueron masacrados, tratados como delincuentes, torturados, robados y tirados en fosas comunes. Nadie como él desnudó la saña practicada especialmente contra los anarquistas, las mentiras y demonizaciones que se construyeron desde los medios de comunicación. Página/12 publicará a partir de mañana sus Obras completas, once libros que se podrán adquirir cada dos semanas, siempre los domingos, hasta noviembre (ver recuadro). Comenzará con el primer tomo de La Patagonia rebelde (1972), minuciosa investigación sobre la virulenta represión y matanza del Ejército durante las huelgas de los trabajadores en la provincia de Santa Cruz en 1921. “De pronto que te publiquen todos tus libros en un país que te persiguió tanto es como llegar al paraíso en vida”, dice Bayer alzando su copa de Campari.

“Es increíble las fantasías que tiene la realidad; pensar que estuve en las listas de la Triple A, mis libros fueron prohibidos, estuve ocho en el exilio y de pronto se editan todas mis obras. Me gusta que estén a un precio muy barato, entre 10 y 18 pesos, ahora que los libros están tan caros”, subraya el escritor. “Agradezco mucho al destino, dado que quienes merecerían algo así son los queridos amigos muertos Rodolfo Walsh, Paco Urondo y Haroldo Conti.”

–¿Cómo fue la investigación que lo llevó a escribir el primer tomo de La Patagonia rebelde?

–Fue muy difícil, pero a la vez apasionante. Tuve la suerte que tiene que tener un investigador: vivían absolutamente todos, menos los fusilados y el teniente coronel Varela. Vivían los soldados fusiladores, que eran clase 1900, y yo empecé en 1969, así que tenían 69 años. Vivían los suboficiales, los oficiales, los estancieros; vivían los políticos radicales, como el senador Bartolomé Pérez, que tenía 84 años. Y vivían muchos testigos de esos hechos. De manera que empecé con la idea de escribir un libro en un tomo y terminé haciéndolo en cuatro. Además, el general Guglialmelli, que era director del Centro de Altos Estudios del Ejército, me dio todo el material que había en el Ejército. Es cierto que también me encontré con mucha gente que no quería hablar, que me decía “para qué se mete en eso”; vi el ambiente de temor que se vivía en la sociedad. Los soldados, en cambio, querían contar todo porque durante cuarenta años no habían podido hablar. Las familias se los impedían, les decían que nunca dijeran que fusilaron porque la gente los iba a odiar. De pronto apareció un historiador que quería saber y muchos se desbocaron y dijeron todo lo que habían querido decir durante tantos años.

–¿De dónde venía ese interés por las huelgas patagónicas? ¿Acaso de su actividad periodística?

–Me venía de mi niñez. Mis padres habían estado justamente en esos años en Río Gallegos. Mi padre nunca había podido superar los fusilamientos, cómo nunca nadie había dicho nada, así que el interés empezó ahí. Ya había publicado mi primer libro, Severino Di Giovanni, que había sido un éxito, muy comentado y muy vendido, y me lancé a investigar los hechos de la Patagonia. No lo había empezado antes porque tenía que viajar hasta Santa Cruz y era difícil porque yo trabajaba. Entonces me iba en las vacaciones y me quedaba tres meses. Lo más hermoso es que hoy están marcadas todas las tumbas masivas; al final la ética ha triunfado. Los sindicalistas que fueron fusilados, los que pusieron la cara para hablar por los obreros, todos tienen un monumento en Santa Cruz, empezando por don José Font, conocido como “Facón Grande”, que tiene un monumento precioso al llegar a Jaramillo, el lugar donde fue fusilado. La escuela secundaria de Gobernador Gregores se llama José Font por el voto de los alumnos, los padres y los docentes, ¿querés algo más democrático que eso? En cambio, no hay ninguna placa que recuerde a los represores.

La chispa indomable de la mirada de Osvaldo cruza por el living como la luz de un relámpago, como si estuviera sacando fotos a sus propios recuerdos, a esas pulseadas en las que siempre supo que no había que darse por vencido. “Mis libros fueron quemados, los tres primeros tomos de La Patagonia... por el teniente coronel Gorleri ‘por Dios, patria y hogar’. Jamás se hizo nada contra los quemadores de libros; no se hizo una reivindicación de los escritores cuyos libros fueron quemados, jamás se indemnizó a las editoriales –plantea el escritor–. La Alemania Democrática lo primero que hizo con los escritores perseguidos fue editarles los libros quemados, pagarles el regreso y darles un cargo en la cultura o en la docencia, como ellos prefirieran, y se indemnizó a las editoriales. Pero acá no pasó nada, como si ‘por algo será’ nos quemaron los libros. Hubo un absoluto desprecio por los exiliados y Alfonsín no hablaba de los exiliados sino de los que se ‘escaparon’.”

–¿En qué momento se dio cuenta de que su obra se dirigía a reivindicar a los anarquistas, a reparar sus vidas y darles dignidad?

–Cuando me fui metiendo en la investigación, principalmente en el caso de Severino Di Giovanni, comprendí que era mentira lo que sostenían los diarios o los intelectuales como Ernesto Sabato y Beatriz Guido sobre él. Yo tuve una diatriba con el señor Sabato porque en el prólogo de Sobre héroes y tumbas decía que Severino se la pasaba en clubes nocturnos y usaba camisas de seda, que en aquel tiempo era lo más caro pero también lo más varonil. Yo le escribí para aclararle que Severino vivió siempre pobremente, como un obrero, y que lo de las camisas de seda era porque cuatro anarquistas hicieron una expropiación en Gath & Chaves y se llevaron veinticinco cajas de camisas. Y todas eran de seda. Así que de pronto los anarquistas usaron camisas de seda. Y también le aclaré que no era cierto lo que decía de los clubes nocturnos. Beatriz Guido decía que Severino escondía sus bombas “en su piano de cola”. Yo le dije que era un disparate absoluto porque jamás tuvo un piano ni sabía tocarlo. Guido me llamó por teléfono y como era muy incisiva me dijo: “Los escritores tenemos todas las libertades de la imaginación, ¿no te das cuenta de que es una figura imaginativa lo que yo he escrito?”. Yo le decía que sí, pero que entonces le tendría que haber cambiado el nombre, por lo menos, por los hijos de Severino. Entonces ella me dijo: “¿Sabés lo que sos vos? Un burro”. Y me colgó (risas).

–¿Por qué generaban tanto miedo los anarquistas?

–Los anarquistas hacían expropiaciones, cosa que no hacían ni los socialistas ni los comunistas. Ellos expropiaban para publicar libros, diarios, folletos y principalmente (esto está probado históricamente y lo he escrito en Los anarquistas expropiadores) para mantener a las familias de los expulsados por la ley 4144, la Ley de Residencia. Todas esas familias quedaban acá sin ninguna ayuda, con chicos, y lo hacían también para ayudar a las familias de los presos. Los anarquistas se definían como “socialistas libertarios” y los socialistas, muy aburguesados, los repudiaban planteando que nunca había que caer en el delito. Los comunistas también los criticaban abiertamente porque decían que esos asaltos y expropiaciones le ocasionaban mala fama al movimiento revolucionario de los pueblos.

Alguien golpea la puerta en vez de tocar el timbre. Se escucha el murmullo de unas voces aflautadas por la adolescencia. “Ahora les voy a pedir perdón, ya vas a ver”, dice como un abuelo anarquista y pacifista a ultranza que comprende las travesuras infanto-juveniles. “Por supuesto que salieron rajando”, cuenta al regresar. “El otro día me tocaron el timbre dos muchachos de unos veinte años. ‘Escúcheme, don, ¿acá hay minas?’, me preguntaron al ver el cartel que dice ‘El tugurio’. Yo les contesté con cara de tonto: ‘Acá sólo hay libros’. ¡Pobres, qué decepción!”, recuerda Bayer.

Cuando su nombre apareció en las listas de la Triple A, Bayer mandó a su familia a Alemania y se quedó un tiempo viviendo en la clandestinidad, en una quinta de Quilmes del anarquista Domingo García. El hombre que lo hospedó no compraba diarios, no tenía televisión ni radio. Bayer imita el acento español de García y reproduce lo que ese hueso duro de roer, como Osvaldo, decía: “‘Acá no entra ningún producto de la burguesía, ¿me entiendes?’. Pero yo necesitaba estar informado para saber manejarme. Me iba hasta la estación, compraba el diario, lo leía y después lo dejaba en un canasto. Ese tipo las sabía todas, cada vez que volvía me preguntaba. ‘¿Tú tienes miedo? ¿Sales para averiguar?’ Entonces se abrió el saco, me mostró un pistolón y me dijo: ‘Aquí no entra nadie, ¿entiendes?’. Si venía un comando con veinticinco tipos, ¡qué podía hacer don Domingo con el pistolón!”. Finalmente, Bayer decidió irse en febrero de 1975, pero regresó un año después porque Isabel Perón había llamado a elecciones y pensó que habría “más libertades”. Cuatro semanas después llegó la dictadura y ya era imposible salir. “Me sacó en junio del ’76 la embajada alemana como refugiado. Lo hicieron porque era un escritor conocido de apellido alemán. El brigadier Santuchone, en ese momento a cargo de Ezeiza, le dijo al agregado cultural alemán: ‘Usted sabe que los militares argentinos somos admiradores del pueblo alemán por su disciplina y por su historia’. Pero a mí me miró con gran asco y me dijo: ‘Con respecto a usted, va a salir ahora porque lo pide un país amigo, pero acuérdese lo que le digo. Usted jamás, jamás, va a volver a pisar el suelo de la patria’.” Cuando el avión comenzaba a ascender, Osvaldo pensó: “A lo mejor este miserable tiene razón y es la última vez que estoy en Buenos Aires”. Pero el miserable se equivocó y Osvaldo regresó en 1983. Antes, durante su exilio, se dedicó a denunciar en las universidades de Alemania, Holanda, Dinamarca, Suecia y Noruega la desaparición de personas; publicó el cuarto tomo de La Patagonia rebelde en Alemania y escribió la que sería su primera y única novela, Rainer y Minou.

–¿Le hubiera gustado ser un anarquista como Severino?

–Sí, me hubiera gustado, pero no tengo ninguna capacidad. Cuando trabajé en la redacción de Clarín a mí me escribía la gente de La Protesta, que todavía salía. Yo escribía los artículos sin firmar y venían los compañeros a retirar los originales. Si se hubiera enterado Noble, ¿te imaginás?

–¿En qué anda ahora, está escribiendo algo?

–Sí, estoy escribiendo mis memorias, pero me está llevando mucho tiempo. Estoy en la dictadura del “general estreñido”, como le digo a Onganía. Esa palabra ya no se usa más, ¿no?, es de mi época, ¡uy cómo ha cambiado el idioma! ¿Sabés lo que pasa? Uno ha vivido tanto tiempo, catorce dictaduras militares, imaginate. Tengo 82, mamita, cómo pesan... pero Marlene (Dietrich) me viene a visitar todas las noches, me da un besito y yo me duermo en paz.

viernes, 26 de junio de 2009

A 7 años, se recuerda el asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán

A 7 años, se recuerda el asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán

Más de 7 mil personas cortaron parcialmente este mediodía el Puente Pueyrredón, donde está previsto un acto en conmemoración del séptimo aniversario de los asesinatos de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, durante una sangrienta represión policial.


Los manifestantes, de agrupaciones variadas como Aníbal Verón, MTD, 8 de Ocutbre, Quebracho y otras, se ubicaron en el centro del puente, donde a escasos metros se posicionaron cientos de uniformados, con chalecos naranjas y de la Guardia de Infantería.

El tránsito es reducido y los automovilistas que bajan por Pavón deben hacer un rodeo, ya que esa arteria está muy congestionada por la presencia de otros manifestantes a la altura de la estación Avellaneda.

La medida se inició ayer al mediodía, cuando manifestantes del Frente Popular Darío Santillán iniciaron una vigilia en la estación de trenes de Avellaneda, que denominaron "Jornada Cultural", con recitales musicales, muestras plásticas y fotográficas, poesía, murga, murales, teatro, proyecciones, gigantografías, animaciones, sombras y transmisión de TV.

Anoche, asimismo, grupos piqueteros realizaron una marcha de antorchas desde la estación ferroviaria hasta el puente Pueyrredón, escenario de la represión policial.

Por el homicidio de Kosteki y Santillán, un tribunal oral de Lomas de Zamora condenó a principios de 2008 al ex comisario inspector Alfredo Franchiotti y al ex cabo primero Alejandro Acosta a prisión perpetua.

miércoles, 24 de junio de 2009

"Los cambios en Sudamérica son inspiradores"

"Los cambios en Sudamérica son inspiradores"


BBC Mundo


"Por primera vez en 500 años los países sudamericanos han comenzado a integrarse en forma significativa".
Noam Chomsky respondió a los lectores de BBC Mundo en una entrevista en la que destacó que lo mejor que le pudo pasar a América Latina fue que la administración de George W. Bush no le prestara demasiada atención.

Lingüista, activista, filósofo, Chomsky ha sido durante cuatro décadas uno de los más feroces críticos de la política exterior de su país.

Chomsky respondió desde la ciudad de Boston, donde enseña desde hace más de medio siglo en el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachussetts. La entrevista fue conducida por Dalia Ventura.

Publicaremos esta entrevista en tres partes. Esta segunda reúne sus respuestas a las inquietudes de los lectores sobre los gobiernos de izquierda en Sudamérica y su relación con EE.UU.

LOS CAMBIOS EN BOLIVIA
Usted se ha referido en el pasado en forma muy positiva a algunos cambios en América del Sur. ¿Podría darnos algunos ejemplos?

En Sudamérica se han dado cambios muy interesantes. Por primera vez en 500 años los países sudamericanos han comenzado a integrarse en forma significativa, tras haber estado separados a lo largo de su historia.

También están comenzando a encarar algunos de sus grandes problemas internos y en este sentido pienso que algunos de los cambios que se están dando son inspiradores.

Tomemos, por ejemplo, el caso de Bolivia, el país más pobre de Sudamérica, donde hay un movimiento popular que ha sido bastante espectacular, si lo comparamos con otros.

Se trata de la población más oprimida del Hemisferio, la población indígena, que ha estado luchando por años sobre asuntos muy importantes.

Hace una década lograron correr de Bolivia a la Corporación Bechtel cuando se trató de privatizar el agua, lo que significó que mucha gente no podía tener acceso a la misma. Fue una victoria sangrienta y grande. Siguieron adelante y finalmente en el 2005 entraron al campo político y eligieron a alguien de sus mismas filas, un campesino pobre, en una elección en la que se habló de temas muy serios sobre los que la gente estaba informada.

No era como en Estados Unidos, donde las campañas se conducen con base en imágenes y brillo, pero se dejan en segundo plano los problemas que hay que resolver.

En Bolivia los temas principales estaban en primer plano y venían del movimiento popular. Eran temas importantes como el control de los recursos, los derechos culturales en una sociedad multiétnica y multilingüe. Eso es democracia verdadera, que puede conducir a algo.

Claro que a las élites de la zona este del país esto no les gusta y por eso están tratando de minar el proceso, y naturalmente, EE.UU. los está apoyando.

El presidente Lula en Brasil es ahora de alguna manera el favorito de Washington, pero esto es así porque casi toda la región se ha movido tanto a la izquierda que Lula es su única esperanza. Y el de Lula es el tipo de gobierno que EE.UU. habría derrocado hace 40 años.

LA INFLUENCIA DE HUGO CHÁVEZ
Muchos lectores apuntan que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, habla mucho sobre usted. ¿Qué piensa usted de él?

Muchos de los programas que ha iniciado me parecen bastante prometedores, como las misiones (programas sociales), los esfuerzos para reducir la pobreza.

Ha impulsado los esfuerzos de integración en Sudamérica, como el Banco del Sur, o Petrocaribe. Todas estas cosas son muy positivas.

Creo que también hay grandes problemas en el país, como el alto nivel de crimen, enorme corrupción, elementos de caudillismo -la tradicional plaga latinoamericana.

Pero pienso que hay buenas señales de que puede ser una influencia positiva.

En realidad, lo que es importante no es mi opinión. Eso no importa, lo que realmente es importante es la opinión de los venezolanos y sobre eso sabemos bastante, aunque la información no se publique en EE.UU.

Cada año, la consultora chilena Latinobarómetro hace encuestas de opinión en América Latina sobre diferentes asuntos. Y desde que Chávez fue electo, Venezuela siempre ha estado en los primeros lugares junto a países como Uruguay en los temas de apoyo popular a la democracia, optimismo sobre el futuro, etc., y esto es mucho más importante que mi opinión.

OBAMA Y AMÉRICA LATINA
Otro tema que preocupa a los lectores es la relación del presidente Obama con América Latina. Elgui Palomino, de Colombia, pregunta cuál es el futuro de América Latina con Obama en el poder.

Hay un comentario frecuente en los círculos de análisis político de que George Bush no le prestó atención a América Latina y que debemos superar esto para beneficio de Latinoamérica.

Yo siento que una de las mejores cosas que le han pasado a América Latina es justamente que Bush no le prestó demasiada atención.

De hecho, esto fue bien formulado por Evo Morales. En septiembre, en el este de su país, hubo un intento bastante violento de socavar la autoridad del gobierno, muchos campesinos murieron, y Unasur, la recién creada unión de repúblicas sudamericanas que es parte de este proceso de integración, celebró una conferencia en Santiago de Chile.

Los participantes emitieron una declaración fuerte en apoyo del gobierno y criticaron la violencia y los levantamientos. Morales respondió agradeciéndoles el apoyo, pero también dijo algo interesante y correcto.

Dijo que por primera vez en 500 años América Latina está tomando el control de sus propios asuntos, sin estar bajo el control de una potencia extranjera. Y al hablar de potencia extranjera pensamos principalmente en Estados Unidos. Esto es muy importante y una señal de su importancia es que no se informó sobre el encuentro en Estados Unidos, se lo consideró una amenaza.

WASHINGTON Y CUBA
Hasta ahora, en relación con Obama, no se puede detectar ninguna posición sobre América Latina. Ha dejado sin efecto algunas de las medidas más extremas de Bush. Por ejemplo, Bush había impuesto restricciones en las relaciones con Cuba que eran muy impopulares incluso entre la comunidad de origen cubano en EE. UU. y Obama relajó esas restricciones.

Pero en cuanto al asunto crucial del embargo, es interesante que en 1962, EE.UU. era lo suficientemente poderoso para torcerle el brazo a los gobiernos de América Latina y forzar a la Organización de Estados Americanos, OEA, a aislar a Cuba. Ahora se da la situación contraria, EE.UU. está aislado dentro de la OEA.

En la última reunión hace unas semanas, EE.UU. apenas logró que se incluyeran algunas condiciones en el llamado relacionado con poner fin al embargo a Cuba.

En EE.UU. por décadas, desde que se han realizado encuestas, la mayoría de la población estadounidense está a favor de la normalización de relaciones con Cuba.

Muchos sectores económicos en EE.UU., en agricultura, industria farmacéutica, energía, también están a favor de esa normalización.

Típicamente, la población está marginalizada y no sorprende que el gobierno no esté de acuerdo con la opinión popular. En general, el gobierno tiende a seguir políticas que sean favorecidas por grandes sectores del sector corporativo, pero en el caso de Cuba esto no se da.

Es uno de los pocos casos en que el poder del Estado, que está en general determinado por las grandes empresas, toma una posición que las contradice.

Hay una especie de interés estatal en castigar a Cuba, que va más allá de los intereses usuales de ganancias y poder. Y es muy claro en qué consiste ese interés estatal. EE.UU. es un país muy libre y tenemos acceso a archivos internos y sabemos que a inicios de los 60 las administraciones de Kennedy y Lyndon Johnson estaban absolutamente furiosas porque Cuba no estaba sucumbiendo al poder de EE.UU. Esto fue descrito como una especie de insulto.

Los servicios de inteligencia identificaron el principal problema de Cuba como "el exitoso desafío a las políticas de EE.UU. durante 150 años", desde la doctrina Monroe, según la cual la intención de EE.UU. era dominar el hemisferio. Y no se podía tolerar un desafío exitoso así que el pueblo cubano "debía ser castigado".

Cuando uno ve el embargo, las medidas económicas y las guerras terroristas de aquel tiempo, estaban dirigidas explícitamente a castigar lo suficientemente al pueblo para que derrocara a su líder si lograba desafiar a EE.UU.

Es algo así como un complejo de la mafia, el Padrino no acepta desobediencia.

LA FIGURA DE CHÁVEZ EN EE.UU.
Algunos lectores como José Ávila se preguntan si debe cambiar la relación con Venezuela. Después de todo, tienen buenas relaciones en lo que más importa a EE.UU. que es el tema comercial.

Hay buenas relaciones comerciales, pero la imagen que se pinta de Chávez en EE.UU. es la de una especie de demonio imposible o monstruo. La imagen que se presenta de Chávez en la prensa es distorsionada y tendenciosa.

Les doy un ejemplo de la ciudad en la que vivo, Boston. El diario The Boston Globe, tal vez el más liberal de EE.UU., publicó la usual batería de ataques contra Chávez pero sí permitieron la publicación de una carta, corta, de un estadounidense que vive en Venezuela, en respuesta a uno de sus editoriales.

La carta decía "yo vivo aquí y las cosas no son como ustedes las describen", así que publicaron la carta, pero al lado colocaron una foto de Chávez en uniforme militar con la mano en el pecho como Mussolini.

¿Por qué hicieron esto? El objetivo es asegurarse de que el público no desvíe su atención y empiece a prestar atención a los hechos. Asegurarse de que el público crea que Chávez es un demonio que está tratando de destruirnos y al que nosotros tenemos que destruir.

Esto no es inusual, es la forma en que se suele presentar a los enemigos, pero en este caso es un ejemplo un poco extremo. Creo que ello se debe a que, al igual que en el caso de Castro, no logran encontrar la forma para librarse de él.

Después de todo, EE.UU. sí apoyó el golpe que brevemente derrocó al gobierno de Chávez hace siete años, pero esto no funcionó y entonces apoyaron una huelga para socavar a la economía y la industria petrolera. Esto tampoco funcionó, así que están buscando algo diferente.

¿Cree entonces que la relación con Venezuela cambiará o permanecerá igual?

Ciertamente me gustaría ver un cambio, pero no veo muchas señales de esto.

Podría decirse que en cierta forma es mutuamente conveniente para ambas partes mantener la relación como está.

En un sentido, pero no es sano ni bueno para ninguno de los dos países.

http://www.bbc.co.uk/mundo/participe/2009/06/090618_participe_chomsky_amlatina_2.shtml

martes, 23 de junio de 2009

NOAM CHOMSKY

Chomsky pone en duda cambios al sistema financiero

Chomsky pone en duda cambios al sistema financiero


BBC Mundo


"Hay críticos que señalan que Obama ha puesto a la Casa Blanca en el bolsillo de Wall Street, los que toman las decisiones en gran medida vienen de este círculo".

Noam Chomsky respondió a los lectores de BBC Mundo en una entrevista en la que criticó el empeño de la administración Obama por rescatar a las grandes instituciones financieras, mientras se desmantela parcialmente al sector productivo.

Lingüista, activista, filósofo, Chomsky ha sido durante cuatro décadas uno de los más feroces críticos de la política exterior de su país.

Con 80 años, el académico estadounidense advierte contra los peligros de repetir términos sin preguntarnos realmente qué significan. ¿Qué dijo en realidad Adam Smith sobre "la mano invisible"?

Chomsky respondió desde la ciudad de Boston, donde enseña desde hace más de medio siglo en el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachussetts. La entrevista fue conducida por Dalia Ventura.

Publicaremos esta entrevista en tres partes. Esta la primera, que reúne sus respuestas a las inquietudes de los lectores sobre las posibles salidas de la crisis financiera. Puede hacer clic en los títulos abajo si desea ir directamente a los temas de su interés.

LA CRISIS FINANCIERA
Algunos lectores, como Alejandro Rodríguez, quieren saber si emergerá un nuevo mundo de esta crisis.

Bueno, será algo diferente. La crisis financiera surgió de lo que fue un raro ejemplo de experimento en libre mercado en los 70.

En las economías de EE.UU. y de otros países creció enormemente el papel de las instituciones financieras y declinó el rol del sector productivo. Y en el sector financiero prácticamente se eliminó toda regulación, aunque esto puede llevarnos a engaño.
Las grandes instituciones financieras, los bancos como Citigroup, tienen un seguro estatal, llamado "demasiado grande para permitir que colapse". O sea que si están en problemas el sector público los rescata como sucedió ahora.

Pero de forma inusual para los países ricos en ese momento siguieron las leyes del mercado y había un mito detrás de esto, el mito de la eficiencia de los mercados y de que todo estará bien si el Estado no interviene. Esto no tenía base ni teórica ni empírica y ahora esta teoría ha colapsado totalmente en forma vergonzosa.

Así que un cambio que tendrá lugar es que la ideología, la doctrina, debe ser revisada, era demasiado desastrosa.

Pero la estructura de las instituciones financieras no cambiará mucho probablemente y de hecho Obama está comprometido con esta visión. Hay críticos que señalan que ha puesto a la Casa Blanca en el bolsillo de Wall Street, los que toman las decisiones en gran medida vienen de este círculo.

CITIGROUP Y LA DEUDA LATINOAMERICANA
Las economías avanzadas tienen sectores estatales dinámicos que operan en diferentes formas en diferentes países y lo vemos ahora en el sector financiero.

Cuando las empresas están en problemas el público las rescata. Ahora esto se está dando en una gran escala, pero ya había sucedido antes, incluso con las mismas instituciones.

Por ejemplo, es el caso de Citigroup que está recibiendo enormes cantidades de fondos públicos para rescatarlo.
No es la primera vez. Lo mismo sucedió en el período de Reagan. Y en la década del 70, cuando el Banco Mundial estaba presionando muy fuerte a los países latinoamericanos para tomar enormes préstamos y endeudarse, asegurándoles que todo estaría bien. También estaban presionando a Citibank, que es ahora Citigroup, a que prestara grandes cantidades de dinero a gobiernos latinoamericanos diciendo que no habría problema.

Cuando Paul Volcker llegó a la Reserva Federal aumentó significativamente las tasas de interés y puesto que la deuda latinoamericana estaba atada a estos intereses, de repente los países latinoamericanos no podían pagar sus deudas.

En 1982, México incumplió sus pagos, lo que hubiera significado que Citigroup perdiera enormes cantidades de dinero. Su deuda era mayor que su capital y fue rescatado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que es esencialmente un brazo de la Tesorería estadounidense.

El FMI intervino, imponiendo programas de ajuste y restructuración en México y otros países, lo que significaba que primero debían pagar sus deudas, subir las tasas de interés para ralentizar la economía, cortar beneficios sociales. Pero había que pagar la deuda y así fue que Citigroup no colapsó gracias a una forma indirecta de intervención estatal. Y esto sucede una y otra vez.

TRENES ESPAÑOLES PARA EE.UU.
El enfoque cuando se trata del sector productivo, por ejemplo de la industria automotriz, es diferente. Ahí sí quieren demantelar parcialmente. Lo que están haciendo a la industria automotriz es un gran golpe a los trabajadores, a los sindicatos. Lo que está sucediendo ahora es casi surrealista.

Hay una tremenda crisis en lo que tiene que ver con el medio ambiente, lo que significa que EE.UU. simplemente va a tener que pasar de ser una economía basada en un muy alto consumo de combustibles fósiles (autos, camiones, aviones) a una economía con sistemas eficientes de transporte, o de lo contrario nuestros nietos no tendrán un mundo en el que vivir. Esto debe hacerse y de alguna forma es reconocido. El paquete de estímulo a la economía incluye fondos para una red ferroviaria de alta velocidad.

En el Wall Street Journal hace unos días había un artículo diciendo que el jefe del equipo de Obama a cargo de esta red de alta velocidad estaba visitando España porque las compañías españolas que saben cómo producir estos trenes de alta velocidad están muy contentas de poder recibir algo de este dinero del paquete de estímulo.

Así que le damos dinero del paquete de estímulo a España para producir transporte de alta velocidad y al mismo tiempo desmantelamos las industrias aquí, que podrían hacer lo mismo si eso fuera parte de una política.

Se podría reconvertir a General Motors para que produjera trenes de alta velocidad. Es de alguna forma lo que se hizo en la Segunda Guerra Mundial cuando hubo una especie de economía semidirigida. El Estado intervino y simplemente reconstruyó radicalmente la industria y eso fue un gran éxito, fue el período de mayor crecimiento en la historia económica y algo así podría hacerse ahora.

Pero por el interés en las ganancias particularmente de las instituciones financieras es mejor gastar fondos públicos en España para que produzcan trenes de alta velocidad para nosotros. Un observador desde el espacio se reiría a carcajadas de lo que está viendo.

ADAM SMITH Y LA MANO INVISIBLE
Romel en Nueva York se pregunta por qué nadie puede crear un sistema diferente al capitalismo, socialismo o comunismo. ¿Por qué no hay más genios como Adam Smith o Karl Marx?

Adam Smith es alguien a quien se supone debemos idolatrar, pero no muchos lo han leido. Por ejemplo, todo el mundo conoce la frase "la mano invisible", ¿pero saben de donde viene?

La frase aparece una sola vez en su famoso libro "La riqueza de las naciones" y aparece en una crítica a lo que ahora llamamos neoliberalismo. Él está hablando de Inglaterra, es lo que le preocupa, y dice que si los mercaderes y fabricantes fueran al extranjero a invertir o importar puede ser que sea bueno para ellos, pero Inglaterra se vería perjudicada.

Y luego continúa diciendo que no cree que eso vaya a suceder porque los mercaderes y fabricantes ingleses preferirán invertir en su país y por lo tanto, como si fuera por obra de una mano invisible, Inglaterra estará a salvo de los estragos del neoliberalismo.

Su famoso sucesor, David Ricardo, dice prácticamente lo mismo.

LOS ARQUITECTOS DEL PODER
Y en cuanto al poder estatal, de administraciones como por ejemplo la de Obama, Adam Smith tenía algo que decir. Hablaba de Inglaterra y por supuesto que el siglo XVIII no es lo mismo que la actualidad, pero algunos principios son vigentes.

Smith dijo que en Inglaterra, lo que llamó los principales arquitectos de las políticas estatales son los mercaderes y los fabricantes y ellos se aseguran de que sus propios intereses sean satisfechos sin importar cuán serias puedan ser las consecuencias para otros, incluyendo los propios habitantes de Inglaterra.

Bueno, ése es uno de los principios guia en materia de poder estatal también en los llamados países capitalistas y se mantiene hasta hoy.
Si uno mira a las políticas económicas de Obama, hoy no se tratará de mercaderes y fabricantes, sino de bancos, instituciones financieras y megacorporaciones, pero el principio es el mismo.

No debemos olvidar que Smith no creó ningún sistema. La Inglaterra de sus tiempos no siguió sus reglas, Inglaterra era un Estado muy poderoso e intervencionista y así es como logró industrializarse, no siguiendo los principios de Adam Smith.

Lo mismo sucedió con EE.UU. Adam Smith asesoró a las recién liberadas colonias en Norteamérica y les aconsejó que se concentraran en su ventaja comparativa, la producción de alimentos, pieles, pesca etc y que importaran bienes manufacturados desde Inglaterra, lo que era mucho más eficiente.

Pero no hicieron eso, eran libres, no tenían por qué seguir las reglas, y EE.UU. introdujo tarifas extremadamente altas para bloquear los bienes de Inglaterra, que eran de calidad superior, y como dije anteriormente, esa política continuó hasta la década de 1950.

O sea que como dijo Smith, los arquitectos de las políticas estatales siguen sus propios principios y aún lo hacen. A lo largo de los siglos, el pueblo ha logrado que se le reconozcan muchos derechos, pero esto es el resultado de una lucha popular, no de un regalo desde arriba, y lo mismo se ve en la actualidad. Bolivia es un ejemplo dramático de esto.

Sin tono para pedir ayuda

Sin tono para pedir ayuda


Por Mariana Carbajal

El futuro incierto de la histórica línea gratuita de atención a víctimas de violencia machista de la ciudad de Buenos Aires generó la reacción de voces de distintos ámbitos, que rechazan que sea absorbida por el número 147, el nuevo call center porteño que unifica otros números para realizar denuncias y múltiples reclamos administrativos. El 147 tiene varias limitaciones para brindar asesoramiento y contención a mujeres golpeadas. No sólo diluye la especificidad de la problemática de género en un laberinto de trámites. Funciona en un horario reducido y no las 24 horas del día. Además, la llamada no es gratuita: si una mujer en una situación de crisis, encerrada en el baño de su casa tras una paliza, intenta comunicarse desde un celular y no tiene saldo en su tarjeta, no podrá pedir ayuda. Tampoco quienes llamen desde una localidad vecina a la ciudad: el 147 sólo recibe comunicaciones realizadas desde domicilios porteños.

“El Estado debe dar un mensaje claro de que la violencia contra las mujeres le preocupa. Ese mensaje de claridad es importante para que la mujer tenga confianza y se anime a denunciar. Por eso debe haber un servicio telefónico especial. Quien atienda el teléfono y dice ‘hola’ tiene que estar preparado, no puede haber confusión. El momento de la llamada es único, si no, puede ser una oportunidad perdida y sabemos qué consecuencias puede tener cuando se trata de una víctima de violencia de género”, advirtió Rafael Barca, director ejecutivo de Amnistía Internacional, al ser consultado por Página/12.

La Dirección de la Mujer informó internamente que el próximo jueves se realizará la mudanza de las operadoras telefónicas que atienden el 0-800-666-8537 (MUJER) en el edificio de Carlos Pellegrini 211 al nuevo call center, ubicado en Estados Unidos 36. Una semana atrás, a través de un comunicado de prensa y ante una consulta de este diario, esa dependencia informó que se podría ingresar a ese 0-800 a través del 147, pero que la línea gratuita seguiría vigente. A los empleados se les comunicó que sería así pero por un tiempo, hasta que la gente se acostumbre y memorice el número de la nueva central telefónica que unificó más de una veintena de 0-800. Ahora, a través del 147 se pueden hacer denuncias varias –sobre la existencia de ñoquis hasta por el mal estado de una plaza–, reclamos y consultas impositivas, solicitar turno para el Registro Civil y pedir información sobre multas y trámites para obtener la licencia para conducir, entre una amplio abanico de alternativas. Todavía no se incorporó una opción para acceder a información y ayuda en casos de violencia machista. Y tampoco se informa en el 147 sobre el 0-800-666-8537 como sí se precisa a dónde hay que llamar en caso de tener una “emergencia” y querer contactarse con la Policía Federal (911), el SAME (107) o Defensa Civil (103).

Hoy a las 13.30, las operadoras telefónicas acompañadas por el gremio municipal realizarán una manifestación “en defensa de la central de llamadas”. La Línea Mujer cumplirá el mes próximo veinte años. Atiende las 24 horas del día, los 365 días del año. El personal tiene capacitación especial para asistir a mujeres golpeadas. No es lo mismo contener a quien acaba de recibir una golpiza, tiene la cara ensangrentada y un brazo dolorido, se quiere suicidar, está deprimida o atemorizada por un cuadro de violencia familiar que brindar información sobre el vencimiento de la tasa de ABL.

“El contexto de atención de la violencia de género no puede ser el mismo que el de trámites y reclamos, ya que esto desvirtúa el marco teórico desde el cual se conceptualiza el problema de lo que es la violencia, así como el ámbito desde el cual debe ser abordada. No se trata en ningún caso de un trámite administrativo, sino de la escucha a una víctima de violencia de género a la cual hay que contener, orientar, asesorar y derivar. En este tránsito del 0-800 al 147 se pierde la especificidad en cuanto a la asistencia a las víctimas”, señalaron en un comunicado de prensa las trabajadoras de la Línea Mujer. Página/12 habló con algunas de ellas. Prefieren no identificarse: la mayoría tiene contratos flexibles y teme por la continuidad laboral.

El diputado porteño Raúl Fernández, de Encuentro Progresista, presentó un pedido de informes en la Legislatura. “No está claro qué va a pasar con el 0-800. La idea de pasar de un número largo a uno de tres cifras no está mal, siempre y cuando se respete la agilidad y la especialización de la temática. No se puede perder la importancia y la criticidad de la problemática de la violencia doméstica en una línea de trámites administrativos”, señaló Fernández. El tema será tratado en la reunión de mañana de la Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud que encabeza Gabriela Alegre. La diputada Diana Maffía, vicepresidenta de la comisión, cuestionó la “improvisación” del gobierno macrista en esta cuestión y consideró una “irracionalidad” que la línea gratuita de atención a casos de violencia sea absorbida por una central telefónica que funciona en horario de oficina y a la cual no se puede acceder desde un celular si no se tiene saldo. “En las villas de la ciudad no hay líneas fijas. La gente tiene mayoritariamente celulares. Cómo se va a cobrar la llamada para pedir ayuda”, objetó, en diálogo con Página/12. Maffía propuso que se avance en la unificación de la atención telefónica con la línea 137, que depende del programa Las Víctimas contra las Violencias del Ministerio de Justicia de la Nación.

La candidata a diputada porteña de Diálogo por la Ciudad y ex titular del Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, María Elena Naddeo, también expresó su preocupación por la “incertidumbre” de la Línea Mujer. “Desde una mala conceptualización del eficientismo cada tanto aparece la idea de unificar las líneas. La primera recepción de una víctima de violencia es muy importante. Si la mujer llama, tiene un primer filtro y tiene que esperar una derivación, ya tiene un obstáculo. Esta fusión de la línea telefónica debilita a la Dirección de la Mujer”, señaló Naddeo.

El 0-800 depende de la Dirección de la Mujer y brinda contención, asesoramiento y derivación en casos de violencia machista y de delitos sexuales. A través de la Línea Mujer se puede acceder a la Línea Te Ayudo (102), que asesora y deriva aquellas consultas o denuncias sobre maltrato y abuso sexual infantil. Tiene una tercera opción que da información referida a los derechos a la salud de la mujer y turnos para realizarse un Papanicolaou y exámenes mamarios en hospitales públicos de la ciudad. El 147 depende de la Subsecretaría de Atención Ciudadana.

domingo, 21 de junio de 2009

Todavía viendo a Tencha

Todavía viendo a Tencha

Por Ariel Dorfman *

La primera vez que vi a Tencha Bussi de Allende –la primera vez de veras, que de veras la vi, que verdaderamente comprendí quién era ella– fue en Roma, un día incierto de marzo de 1974. Por cierto que mis ojos la habían divisado antes, en múltiples ocasiones: en su casa en Santiago, ya que era amigo de juventud de sus hijas Isabel y Taty; en la Moneda, cuando trabajaba yo con Allende y ella llevaba a cabo las funciones oficiales de primera dama; y durante las marchas y los mítines y las luchas de la revolución chilena. Pero ésa era otra Tencha, la de Chile en democracia, la de un Chile pacífico, la de un Chile donde su marido estaba vivo y su país avanzaba hacia la justicia y la libertad.

La Tencha que conocí en Roma, en el Tribunal Russell que había organizado Lelio Basso seis meses después del golpe de septiembre de 1973, era una persona enteramente diferente. El dolor y la pérdida, lejos de haberla destruido, la habían agigantado. No sé en qué momento ocurrió la transformación. Tal vez fue el instante en que tuvo que enterrar a su esposo sin que la dejaran ver su rostro. Tal vez fue el instante en que se subió a un avión enviado por el presidente de México, partiendo a un exilio del que no volvería en muchos años y juró que no retornaría derrotada. Tal vez fue cuando se dio cuenta de que, ante la ausencia de Allende, era ella la que encarnaría para tantos la esperanza de un Chile ultrajado por Pinochet, era ella la que iba a tener que constituirse en el sitio de la unidad de la dispersa resistencia chilena, era ella la que iba a tener que representar ante el mundo un pueblo violado.

Estaba por cumplir ella los sesenta y se le podría haber perdonado que quisiera dedicar las próximas décadas de su existencia a los nietos, que optara por alguna tranquilidad ante tanta muerte y tanta noticia trágica y tanta vesanía. Pero digamos las cosas como son, como fueron: el país se encontraba huérfano, el país estaba de duelo, el país podía desaparecer como si fuera un secuestrado en la noche. Y ella no lo iba a permitir.

Habló esa tarde en Roma con una voz que casi no reconocí. No era tan sólo la sencillez, el pragmatismo, la clarividencia. Era sobre todo su enorme dignidad la que me llamó la atención, la certeza de que adentro de su garganta y desde adentro de sus labios eran millones los que hablaban, como serían millones quienes la escucharían.

Me atrevo a decir que nos hicimos amigos. La volví a ver y a trabajar con ella en Ciudad de México, en París, en Amsterdam, en Londres, una y otra vez, y nunca la vi cejar, y nunca la vi vacilar, y nunca la vi olvidar, y nunca la vi dejar de buscar la justicia para los más necesitados, y finalmente llegó ese día en 1988, cuando pudimos darle la bienvenida a un Chile donde se llevaba a cabo el plebiscito y ella retornó para integrarse a la campaña por el No a Pinochet que iba a terminar eventualmente con la dictadura, y de nuevo estaba la Tencha ahí, una y otra vez, en la lenta búsqueda de la democracia, y llegó el día en que pudo ella, con el pueblo resurrecto, por fin enterrar a Salvador Allende, y ahí estaba Tencha cuando hacía falta una voz de cordura y hacía falta una voz de paciencia y hacía falta también una voz de absoluta convicción de que era posible un mundo diferente, siempre, siempre estaba nuestra Tencha durante estos años tan difíciles y complicados de nuestra transición eterna.

¿Con qué quedarme, entonces, de los múltiples recuerdos y sonrisas y epopeyas y lágrimas y viajes, con qué quedarme, ahora que me cuenta Julio Scherer desde México que Tencha ha fallecido? Con esto: cada vez que nos encontrábamos, lo primero que hacía Tencha –fuera cual fuese la ocasión, aunque el mundo se venía abajo y había que preparar un discurso o enfrentar alguna emergencia impostergable–, en cada oportunidad, lo primero que hacía era preguntarme por Angélica y mis hijos. No era tan sólo, creo yo, porque le importaba de veras, no sólo porque había visto a mi Rodrigo ir creciendo en cada visita a cada ciudad, no sólo porque estuvo con Angélica cuando mi mujer hizo huelga de hambre por los desaparecidos, no sólo porque Tencha conoció a nuestro pequeño Joaquín a los dos meses de haber nacido en una noche fría en el destierro de Holanda. Detrás de esa pregunta había, creo yo, algo más profundo. Ella, que había perdido a su esposo y su patria y hasta la paz de su vejez, estaba, creo yo, enviando un mensaje secreto, detrás de esa pregunta se me ocurre que me estaba contando, como se lo fue susurrando a todos los otros exiliados y todos los que sufrían y luchaban en Chile, nos estaba asegurando que éramos todos una sola gran familia, es lo que quiero recordar ahora que se ha ido esa mujer prodigiosa, ella nos estaba contando que en este mundo desolado, tan lleno de distancias y pérdidas, siempre tendríamos a la Tencha, la madre y hermana y abuela de un Chile que no ha muerto.

* El último libro de Ariel Dorfman es Americanos. Los pasos de Murieta.

jueves, 18 de junio de 2009

DE 42 MILLONES DE PERSONAS DESARRAIGADAS

DE 42 MILLONES DE PERSONAS DESARRAIGADAS

La mitad de los refugiados son chicos

Lo reveló un estudio de Unicef. Teme que ante la crisis el dolor de los niños "caiga en el olvido" y alerta por la situación "catastrófica" en el Congo.

A dos días del Día Mundial del Refugiado, el estudio de Unicef reveló que la mitad de los 42 millones de refugiados que se calcula que hay en el mundo son niños o adolescentes. (AFP)

A dos días del Día Mundial del Refugiado, el estudio de Unicef reveló que la mitad de los 42 millones de refugiados que se calcula que hay en el mundo son niños o adolescentes. (AFP)


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Luego de conocer que en el mundo hay 218 millones de niños que trabajan, un estudio de Unicef volvió a cachetear a la comunidad global: la mitad de los 42 millones de refugiados son niños o adolescentes.

Con motivo del Día Mundial del Refugiado, que se conmemora el próximo sábado, la división alemana de Unicef presentó su informe anual de 2008 y denunció la "situación catastrófica" que se vive en el este de la República Democrática del Congo, donde el conflicto armado ha obligado a abandonar su hogar a un millón de personas.

"Mientras la atención de la opinión pública se centra principalmente en la crisis financiera, existe el peligro de que el dolor de los niños que viven en países en crisis como la República Democrática del Congo, Sudán, Pakistán o Sri Lanka caiga en el olvido", afirmó el presidente de Unicef Alemania, Jargen Heraeus.

Respecto a la situación del este congoleño, la organización denunció que en el conflicto participan más de 8.000 niños soldados en una región asolada por "el hambre, los secuestros, las violaciones sexuales, el trabajo forzoso y los atracos a escuelas y hospitales".

En esa zona en conflicto, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia prestó material sanitario a 3,5 millones de personas y proporcionó utensilios escolares a 600.000 niños.

Según estimaciones de Unicef, todavía existen 56 ejércitos y milicias en todo el mundo que vulneran la prohibición de reclutar a menores de 18 años para la lucha armada.

Unicef Alemania recabó el año pasado 72,5 millones de euros en donaciones, un 23,5 por ciento menos que en 2007, un montante que le sitúa en el segundo puesto de la lista de los 36 comités nacionales de la organización, sólo por detrás de Japón.

Según el informe anual de ACNUR Tendencias Globales, de las 42 millones personas desarraigadas a la fuerza por los conflictos y la persecución en todo el mundo, hay 16 millones refugiadas y solicitantes de asilo y 26 millones de desplazadas internas, desarraigadas dentro de sus propios países.

DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD MENTAL

DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD MENTAL

“Lo iban a dormir un rato”
El capítulo sobre salud mental del reciente Informe sobre Derechos Humanos del CELS ofrece una radiografía –con fundamentación y ejemplos– de la situación de las personas usuarias de los servicios de salud mental en la Argentina.


Por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) *

La ratificación, efectuada en 2008 por la Argentina, de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, se presenta como una oportunidad inmejorable para llevar adelante las reformas que fortalezcan el acceso a la Justicia de este grupo. En particular, la Convención establece la obligatoriedad de que los Estados reconozcan la titularidad de derechos y garanticen su ejercicio pleno y en igualdad de condiciones para todas las personas con discapacidad. La dignidad como valor ha sido un factor crucial en el pasaje hacia una perspectiva de la discapacidad basada en los derechos humanos. Debido a su invisibilidad, estas personas frecuentemente han sido tratadas como objetos a los que había que proteger o compadecer. El cambio fundamental se produjo cuando comenzaron a verse a sí mismas y fueron vistas por otros, como sujetos.

Para avanzar en este cambio de paradigma será fundamental que se reformen, entre otros, el Código Civil, el Código Procesal Civil y Comercial y la Ley Orgánica del Ministerio Público, así como adaptar gran parte de la normativa provincial. La ratificación de la Convención genera la obligación de implementar una serie de medidas, ya que la realidad local se encuentra alejada de los estándares fijados por el nuevo modelo. En este sentido, mientras que el sistema judicial argentino se basa en un modelo tutelar de incapacitación que sustituye a las personas con discapacidad mental en la toma de sus decisiones, el modelo social propone un sistema de “toma de decisiones con apoyo”. Así, en lugar de privar al individuo de su capacidad legal e instalar un tutor o curador para que cuide sus intereses, reforzando su pasividad, deben crearse condiciones que ayuden a que la persona pueda obrar con impulsos propios. Uno de los principios que guían esta metodología supone asumir la dignidad del riesgo y del derecho a transitar por el mundo con todos sus peligros y posibilidades.

En el marco de este nuevo paradigma, las personas con discapacidad mental, en tanto sujetos de derecho, pueden y deben ser protegidas también del accionar del Estado protector. Por ejemplo, el derecho a la defensa técnica implica que, durante el proceso judicial, la persona cuya capacidad se esté cuestionando cuente con la posibilidad de ser asistida por el defensor que elija, o que el Estado le proporcione uno sin cargo. Los profesionales que lleven adelante esta tarea deben estar capacitados y especializados y, de ser necesario, contar con el apoyo de un equipo interdisciplinario (integrado por profesionales en psicología, trabajo social, intérpretes de lenguaje de señas, asistentes personales, etc.), que los ayuden a comprender y cumplir más fielmente la voluntad de su representado, y a traducir sus inquietudes en peticiones concretas dentro del ámbito judicial.

Para que esto se logre, es evidente que no debe haber conflicto de intereses entre la persona y su asistente legal, por lo que el defensor sólo podrá representarla a ella en el juicio, y no a sus familiares, o al personal de la institución psiquiátrica, o a otras dependencias del Estado. Por su parte, el derecho a ser oído consiste en la posibilidad de la persona de participar en el proceso, de tener audiencias personales con el juez y de presentar pruebas y dictámenes médicos independientes sobre su salud mental.

El paradigma aún vigente en la Argentina es el sistema tutelar de protección de los denominados incapaces. En función de esto, es entendible que las instituciones estatales actúen partiendo del supuesto de que la persona sometida a un proceso judicial por cuestiones de salud mental en realidad está siendo resguardada de los peligros de la “vida en sociedad” y, por ende, no tiene por qué preocuparse por el trámite del juicio en cuestión, ya que está motivado sólo por el afán puro de protección.

El sistema tradicional de abordaje judicial de los problemas de salud mental se basa en la idea de que el presunto enfermo mental necesita la protección estatal, es decir, un aparato tutelar que vele desde afuera y desde arriba por los intereses de un objeto de protección que debe ser sustituido en la toma de sus decisiones; en consecuencia, se restringe su capacidad de ejercer derechos, para evitarle así los males mayores que puede traer aparejados su interrelación con el mundo exterior.

La norma pilar de este paradigma resulta ser el Código Civil, que define a las personas declaradas incapaces como “menores de edad”. Por eso sustituye su voluntad por el criterio del curador y aplica para el manejo de sus bienes y de su persona reglas de tutela propias del viejo sistema asistencial que consideraba a los niños como objeto de protección y no como sujetos de derecho. Así, el tutor (o curador del incapaz) termina siendo el representante “en todos los actos de la vida civil” del afectado y, además, “gestiona y administra solo”, “sin el concurso del menor y prescindiendo de su voluntad”. Su figura termina de moldearse cuando el Código le impone el deber de administrar los intereses del menor como “un buen padre de familia” (arts. 377, 411, 413 y 475 del Código Civil).


“Insania”

En 2007 y 2008 se iniciaron en la ciudad de Buenos Aires más de 16.152 procesos judiciales por cuestiones de salud mental (internaciones forzosas, control de internaciones inicialmente voluntarias, insanias e inhabilitaciones). Sin embargo, en el mismo período se obtuvo sentencia o resolución definitiva en sólo 256 casos.

Del total de causas iniciadas, casi el 90 por ciento corresponde a casos generados a raíz de internaciones psiquiátricas. En efecto, durante 2007 y 2008, y sólo en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, se iniciaron más de 14.500 casos judiciales derivados de internaciones por cuestiones de salud mental. Estos datos confirman que las internaciones psiquiátricas siguen constituyendo la principal política de salud mental en el país. Estas internaciones, instrumentadas en la práctica sin el respeto estricto de las garantías procesales y los derechos básicos de las personas usuarias de los servicios de salud mental, pueden implicar auténticas detenciones arbitrarias.

El segundo grupo de casos corresponde a las causas por interdicción: en esencia, consiste en un procedimiento por el cual se limita la capacidad jurídica de una persona nombrando a un representante para que la supla en todas o algunas decisiones de su vida. En nuestro país los tipos de interdicción son la insania, que determina la incapacitación total de la persona y su sustitución casi absoluta en la toma de la mayor parte de sus decisiones, y la inhabilitación, que es una incapacitación parcial. Las insanias casi triplican el número de inhabilitaciones, pese a implicar una restricción mayor de la capacidad de la persona afectada. En 2007 y 2008 se iniciaron, en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, más de 1217 nuevos procesos de insanias, contra algo más de 436 nuevos procesos de inhabilitación.

Estos procesos se caracterizan por ser tutelares, es decir, se desarrollan bajo el paradigma de la necesidad de protección de un objeto de derecho (el presunto insano). Son procesos involuntarios, iniciados ante la petición de un tercero (no de la persona denunciada) y en los que se discute judicialmente sobre el estado y la presunción de capacidad mental y legal de una persona y la consecuente futura restricción en el ejercicio de algunos de sus derechos, o sobre la necesidad de una internación coactiva.

Asimismo, una vez iniciados tampoco son contenciosos, o sea, no hay una real bilateralidad en las actuaciones y no juega el principio contradictorio entre las partes, no hay “igualdad de armas” entre el Estado y el “objeto de protección”, y ni siquiera el juez mantiene una función de imparcialidad clásica, sino que su participación en el proceso responde a criterios tutelares y paternalistas.


Electroshock

En 2008, el CELS recibió una denuncia sobre la aplicación de TEC (“terapia electroconvulsiva”; electroshock) a una persona institucionalizada (en adelante, “L”) en el Hospital Psicoasistencial Interdisciplinario José Tiburcio Borda, práctica extremadamente invasiva que iba a llevarse a cabo sin consentimiento del afectado y sin que el juzgado civil a cargo del control de la internación hubiese dado autorización para realizarla. Además, se informó que el hospital carecía de las condiciones materiales necesarias para llevar adelante este tipo de intervención (infraestructura, tecnología, seguridad, anestesia, monitoreo), con el consiguiente riesgo para la integridad personal y la vida de la persona. Según los profesionales que tratan a L en el Borda, en la historia clínica estaba prevista la aplicación de ocho sesiones de TEC, avaladas por las autoridades del hospital debido al “riesgo suicida” del “paciente”. Pese a esto, no se había pedido su consentimiento informado por entender que “no era conveniente”, pues no sabían “cómo podía reaccionar ante la pregunta por la conformidad”. Así, decidieron comunicarle simplemente que “lo iban a dormir un rato” para hacerle “un mapeo cerebral”. Además, reconocieron no haber requerido autorización judicial ni supervisión del curador y defensor de incapaces, e incluso admitieron que la TEC hubiese sido aplicada en esas condiciones unos días antes de la denuncia, de no ser porque L había interrumpido el ayuno necesario para la técnica al ingerir accidentalmente un alimento.

Este caso ilustra una política generalizada en la Argentina, en la que el paradigma aún vigente en salud mental es el sistema tutelar de protección de los considerados incapaces, personas que no son reconocidas como sujetos de derecho, con capacidad para tomar sus propias decisiones sobre las cuestiones que las afectan. Esto al margen de la discusión en torno de la validez médica de la práctica en sí, que, de admitirse, sólo podría ser aplicada en situaciones excepcionales, siempre como último recurso terapéutico, y tomando numerosos recaudos médicos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay controversias alrededor de la legitimidad médica del uso de la TEC.

Agotadas las instancias de incidencia (entre ellas, comunicaciones con miembros de la Comisión de Seguimiento del Tratamiento Institucional Neuropsiquiátrico de la Defensoría General de la Nación. La curadora oficial no interpuso recurso alguno para frenar la medida), se interpuso un hábeas corpus correctivo a favor de L, por tratarse de la única vía judicial prevista por el ordenamiento normativo local que con tanta celeridad podía ser efectiva para impedir el acto denunciado. Otro objetivo de esa acción fue generar un control judicial activo de la situación de L, quien, en las condiciones descriptas, corría el peligro cierto e inminente de ser víctima de un posible trato cruel, inhumano o degradante.

A pesar de haber constatado cada uno de los puntos denunciados, el juzgado penal rechazó formalmente el hábeas corpus, sin realizar la audiencia prevista por la ley con los afectados por la denuncia y mediante una decisión con graves problemas de fundamentación. Sin embargo, la actividad desplegada luego de la presentación y la cobertura periodística del caso provocaron la reacción de los distintos actores involucrados y la aplicación de la TEC fue suspendida. Hubo una audiencia en el Hospital Borda entre los médicos de L, la curadora pública y el defensor de incapaces, en la que se acordó sustituir la práctica de electroshoks por un tratamiento farmacológico alternativo. Así, y pese a que se había prescripto la TEC sobre la base de presunción de “riesgo suicida” y “peligro de vida”, L evolucionó favorablemente y sólo dos meses después obtuvo el alta médica y continuó su tratamiento en forma ambulatoria.

Después de la resolución de este caso testigo, el CELS envió notas a distintas autoridades para comunicar lo sucedido y expresar su preocupación frente a la aplicación de electroshock en instituciones psiquiátricas (públicas y privadas) de la ciudad de Buenos Aires. También consultaba la posición oficial sobre el tema y solicitaba información acerca de las medidas que se iban a adoptar para garantizar el pleno ejercicio de la capacidad legal de las personas usuarias de los servicios de salud mental y para evitar que se repitan nuevos tratamientos involuntarios extremos.

La reacción de las instituciones interpeladas fue muy diversa y, en el caso de las distintas dependencias del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCABA), incluso contradictoria. Aunque el Ministerio de Salud de la ciudad no planteó la posición oficial, remitió informes producidos por el Hospital Borda y por la Dirección de Salud Mental del GCABA. En efecto, el director del Hospital Borda, Dr. Juan A. Garralda, sin referirse al caso puntual denunciado, señaló genéricamente que en la actualidad la práctica de la TEC “es de uso infrecuente”, si bien admitió que se la sigue utilizando. También sostuvo que se efectúa en “quirófanos con anestesia y con monitoreo cardíaco”. Asimismo, y pese a que los hechos constatados judicialmente muestran lo contrario, indicó que “se efectúa, siempre, previo consentimiento informado”. Finalmente, aclaró que “es de conocimiento que este tratamiento se realiza en todos los países modernos del mundo”, pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la ONU sostienen exactamente lo contrario.

Con una posición distinta, el Comité de Bioética del Hospital Borda sostuvo que “se deben tener en cuenta los efectos negativos a nivel institucional y social de una práctica que, por razones históricas, se encuentra asociada en el imaginario social a métodos de carácter represivo”, aunque reconoció que las disposiciones internas del hospital permiten que se aplique cuando se alega “necesidad clínica, de acuerdo con criterios médicos y jurídicos aceptados”. En este sentido, sugirió que era necesario modificar tales disposiciones a futuro y exigir que se requiera “autorización específica de la familia, representante legal y/o del juez interviniente”. No obstante, el control del comité no fue efectivo a la hora de impedir la realización de la práctica en las condiciones denunciadas.

* Extractado de Derechos humanos en la Argentina. Informe 2009. Capítulo redactado por Roxana Amendolaro, del Equipo de Salud Mental del CELS, y Mariano Laufer Cabrera, del Area de Litigio y Defensa Legal de la entidad. Colaboraron Paula Litvachky, del Programa Justicia Democrática del CELS; Diego Morales, del Area Litigio y Defensa Legal, y Alison Hillman, de Mental Disability Rights International (MDRI).

martes, 16 de junio de 2009

Según Noam Chomsky el neoliberalismo es la raíz común de las crisis actuales

Según Noam Chomsky el neoliberalismo es la raíz común de las crisis actuales


David Brooks
La Jornada


Deplora que casi todos se refieran a los problemas financieros y pocos a la hambruna mundial. ¿Por qué no ocupar una planta para producir transporte masivo?, cuestiona en referencia a GM.

Cuando se habla de la crisis, casi todos se refieren a la financiera, ya que afecta directamente a los ricos, pero la crisis de los mil millones de seres humanos que enfrentan hambruna –entre ellos unos 40 millones en Estados Unidos– no es la de mayor prioridad, porque todos los aquejados son pobres, afirmó Noam Chomsky.

Con voz tranquila, Chomsky cuidadosamente devastó los mitos del llamado libre mercado, y documentó de manera sintética las múltiples crisis –la financiera y económica, la del militarismo, la del medio ambiente y la alimentaria, entre otras– y sus hilos en común, construyendo una radiografía de un sistema que se enmascara como democracia, pero que al fin tiene el objetivo de socializar costos y privatizar ganancias y defender el privilegio de la cada vez más reducida minoría rica, con consecuencias cada vez más siniestras para las mayorías y el propio planeta.

Es necesario desmantelar el edificio de ilusiones que se vende como democracia de libre mercado para que el ser humano sobreviva, y para hacerlo se requiere un enfrentamiento con el modelo que busca proteger los intereses de la minoría de la opulencia contra las mayorías, aseveró.

El pueblo paga los costos

Chomsky habló el pasado viernes, ante unas mil 500 personas, desde el podio famoso de la iglesia Riverside –el mismo en que Martin Luther King Jr ofreció su histórico discurso de 1967 contra la guerra de Vietnam y el sistema imperial estadunidense, donde también se ha escuchado a Nelson Mandela, y más recientemente a Arundhati Roy–, en un acto organizado por el Brecht Forum, centro independiente de estudios de izquierda.

Las crisis de hoy están entretejidas de varias maneras, dijo, y algunas son de mayor prioridad que otras, por la simple razón expresada por Adam Smith de que los principales arquitectos de las políticas aseguran que sus propios intereses son los que imperan, sin importar los costos.

Y Chomsky, como siempre, ofreció ejemplo tras ejemplo, documentando la historia. Habló de la historia de Haití, desde los franceses y la invasión estadunidense de Woodrow Wilson, hasta el manejo que hizo Washimgton del desafío de Jean Bertrand Aristide, tanto por el republicano George Bush (padre) como por el demócrata Bill Clinton, imponiendo el modelo neoliberal, con el resultado inevitable de destruir la soberanía económica de ese país, el cual ahora está en las primeras filas de la crisis alimentaria.

Esa historia es muy parecida por todo el mundo, agregó, señalando a Bangladesh y decenas de ejemplos más.

La raíz común de las crisis de hoy en el Sur y el Norte es el giro hacia el neoliberalismo que se da en los años setenta, declaró. Eso marcó el fin del crecimiento sostenido de la era de posguerra, conocido como la edad de oro del capitalismo, con su estado de bienestar y sus incrementos en niveles de ingreso y derechos, lo que fue un capitalismo de Estado.

Hoy día, el libre flujo del capital crea un Senado virtual que realiza un referendo instantáneo que vota en contra de intentos de beneficiar a las mayorías a costa de sus intereses.

Ahora, con la crisis actual que afecta a los ricos, se adopta la misma estrategia de siempre: la población paga los costos y asume el riesgo, mientras las ganancias son privatizadas.

Desde el púlpito de la iglesia Riverside de Nueva York, Noam Chomsky dijo el fin de semana que ante las crisis existentes el sistema neoliberal protege a las minorías opulentas en detrimento de las mayorías Foto Elizabeth Coll
También se enfocó en el plano de la política exterior, indicando que Washington no desea abandonar tan rápidamente su presencia en Irak, y advirtió que el nuevo enfoque sobre Pakistán y Afganistán es un juego muy peligroso, ya que amenaza la paz mundial y la supervivencia humana, por las armas nucleares que están ahí.

Añadió que es alarmante que un asesino miembro de las fuerzas especiales de ojos enloquecidos, el general Stanley McChrystal, haya sido nombrado comandante de las fuerzas estadunidenses en Afganistán.

Por otro lado, señaló que ahora es momento clave para definir la sobrevivencia humana ante la crisis climática.

Tenemos que enfrentar tal vez lo más importante: cómo revertir el modelo corporativo-estatal establecido durante la posguerra, promovido por las empresas automotrices, petroleras y llanteras, entre otras, que ha llevado a esta crisis ambiental y otras.

En su repaso de las crisis del mundo, expresó que para imponer políticas que no reflejan el interés de las mayorías en Estados Unidos y en otros países, se recurrió menos a la fuerza que al control de la opinión pública a través de la industria de relaciones públicas, con el fin de crear la manufactura del consenso.

Pero siempre impera, desde los inicios de esta república, la noción de proteger los intereses de la minoría opulenta contra todos los demás, con conceptos de que una minoría inteligente tiene que gobernar a una mayoría ignorante y metiche. Ahora eso es manejado por una elite tecnocrática, pero con la misma doctrina.

Resaltó la resistencia popular para enfrentar el proyecto de la elite, y subrayó que las rebeliones de los años sesenta tuvieron un efecto civilizador. Agregó que siempre se han lanzado ataques de la elite contra la democracia y que el modelo de libre mercado corporativo permanece como el obstáculo a la eficiencia y la toma racional de decisiones.

No hay razón para permanecer pasivos, comentó a su público de izquierda. ¿Por qué no ocupar una planta (en referencia a los recortes de General Motors) para convertirla en centro de producción de transporte masivo? No es un planteamiento exótico. Que los trabajadores controlen sus plantas es tan típicamente estadunidense como la tarta de manzana.

De hecho, abundó, parte del objetivo de los administradores del sistema actual es borrar toda memoria de las luchas sociales, pero advirtió que sospecha que estas tendencias siguen latentes en los de abajo y pueden ser despertadas. Éste es un momento propicio para hacerlo.

La tarea, añadió, es superar el déficit democrático y promover una sociedad democrática que funcione en realidad. Entre las claves para lograrlo identificó la renovación de los sindicatos, la lucha educativa y cultural y lo necesario para desmantelar el edificio de ilusiones por la minoría que gobierna en las llamadas democracias formales.

La crisis fundamental hoy día, resumió, es tal vez la del déficit democrático, esa brecha que existe entre los intereses de las grandes mayorías y las políticas de los gobernantes.

domingo, 14 de junio de 2009

Un milagro judicial le cayó del cielo al cura pedófilo

Un milagro judicial le cayó del cielo al cura pedófilo

Grassi fue condenado a 15 años de cárcel por un caso de abuso, de los 17 de los que estaba acusado.

14-06-2009 / Las repercusiones luego de la polémica condena a Julio César Grassi.
Por Sebastián Hacher

delitosypesquisas@miradasalsur.com


Quienes el miércoles entraron por primera vez a la sala del tribunal que juzgó a Julio César Grassi se sorprendieron. La mayoría nunca había presenciado en vivo la frialdad del acusado, que no expresó emoción alguna ni siquiera cuando lo declaraban pedófilo. Si entre sus allegados y detractores hubo suspiros y alguna lágrima de alivio o tristeza, el rostro del cura parecía bañado en cera. El único cambio visible, aseguran sus conocidos, es que Grassi ya no puede sostener la mirada. Pocos meses atrás utilizaba ese recurso para intimidar a sus contrincantes, pero ahora sucede lo contrario: cada vez que sus ojos se encuentran con los de otra persona, baja la vista o la fija en el vacío.

Julio Cesar Grassi estaba acusado por 17 hechos de abuso sexual y corrupción de menores. Once de esos abusos correspondían a la víctima identificada como Luis, tres a Ezequiel y los dos restantes a Gabriel. El Tribunal Oral 1 de Morón lo declaró culpable por los hechos correspondientes a este último, y lo absolvió por todos los demás. “Pero el fallo –explicó Juan Pablo Gallego, abogado de la querella– es muy contradictorio. Comienza con un análisis de los hechos de Gabriel y reconstruye cómo va siendo llevado en un juego perverso de menor a mayor, hasta llegar al abuso más delicado que es el sexo oral. Habla de la credibilidad que le dieron los peritos y condena a Grassi por esos hechos. A partir de ahí, transita un camino inverso: empieza a atacar la prueba de cargo, no valora las pericias psiquiátricas de Grassi y de los otros chicos, y reproduce los argumentos de la defensa para descartar la acusación. Lo que era válido para un caso, no se considera así para los demás. Y se omiten todas las pruebas que demuestran que Grassi es un pederastra serial: muestran el abuso contra Gabriel como un hecho aislado en la vida del cura.”

Unos minutos después de escuchar la sentencia, y cuando ya habían salido al hall la mayoría de los que llenaron la sala, el condenado apareció entre la gente. Se detuvo en la puerta del salón de audiencias y enseguida un movilero de Radio 10 se paró frente a él, esperando el enlace para sacarlo al aire. Luego de una pequeña disputa –C5N también quería la primicia– el cura habló. Sus primeras palabras como convicto en libertad fueron trasmitidas en vivo y en directo. Lo que dijo sorprendió a todos: la justicia acababa de dictaminar que era culpable, pero Grassi intentaba ver el vaso medio lleno de su situación. “O soy bueno o soy malo –señaló a los periodistas– y acá se declaró un empate. Pero el empate no va. Si yo puedo salir a la calle y hasta tener contacto con los chicos es porque soy una persona de bien. Se trató de hacer algo salomónico, pero no lo es. Una persona mala que se dedica a este tipo de cosas tiene que ser serial, una persona que tiene cantidad de problemas, y en eso se apoyaba toda la acusación. Pero me condenaron por un solo caso”.

Como no había cámaras –los jueces sólo autorizaron la transmisión de audio– no quedó registro del pequeño temblor involuntario del labio inferior de Grassi al enfrentarse a los medios en su nueva condición. Un tic que desapareció al comprobar que estaba entre periodistas amigos que le preguntaban si se sentía bien. Ninguno de esos periodistas, por cierto, se preguntó por el ánimo de las víctimas, que lloraban en un rincón de la sala. Si alguien no tuvo voz en la cobertura de este juicio fueron ellos: una situación que, por repetida, es casi un cliché en casos de abuso.

“Contentriste”. El argumento del empate, como si se tratara de un evento deportivo y no de un juicio por corrupción de menores, era repetido por el cómico Raúl Portal, que llamaba al festejo asegurando haber “ganado dos a uno”, cosa que lo ponía “contentriste” y que lo dejaba en condiciones, según dijo más tarde en el programa de Jorge Rial, de retar a duelo a uno de los abogados querellantes. “No se dieron el gusto –repetía el cómico a quien quisiera escucharlo– de ver a Julio esposado. Y ahora puede entrar a la fundación, cosa que antes no podía. Empezamos con 30, quedaron 7 en la denuncia y ahora lo condenan por uno. ¡Por uno solo! Le pegamos en el poste, pero ahora vamos por ese”.

En la calle, mientras tanto, quienes se habían concentrado a favor y en contra del cura se trenzaban en la última pelea del día. Durante toda la jornada habían intercambiado consignas y gestos. Quienes estaban contra Grassi pedían cárcel para los violadores y, cada tanto, hacían gestos como si tocaran un violín. Del otro lado, los seguidores del cura respondían con insultos de distinto calibre. “Boliviana de mierda –gritaba una mujer con una remera a favor de Grassi– vení que te compro un paquete de fideos.”

Al conocerse el fallo hubo algunos forcejeos e intercambio de golpes, pero los seguidores de Grassi se pusieron violentos de verdad cuando llegó un grupo del Foro de los Derechos de la Niñez de Hurlingham. Al frente de esa delegación estaba la mujer que había dado cobijo a Ezequiel, uno de los denunciantes de la causa. Alguien la reconoció, y del lado de la gente de Grassi se desprendió un grupo que quiso arrebatarle la bandera. Como la mujer no la soltaba, la tiraron al piso y la golpearon. Entre los agresores se destacaba un joven que tenía un micrófono con un cubo de decía Tvdoc y que ya había intentado golpear a varios camarógrafos. El joven, que más tarde se defendería diciendo que trabajaba para Portal, fue detenido por la policía junto a otros dos seguidores de Grassi.

Pocos minutos antes, Estela de Carlotto, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, había dicho: “Grassi es una persona peligrosa. Le dan demasiadas oportunidades sin entender que lo va a repetir, porque es un depravado nato. Es terrible que se lo haya dejado en libertad”. Al respecto, el abogado Gallego opinó que, en ese punto, el fallo también es contradictorio. “Al momento de resolver la libertad –explicó– los jueces dicen que no desconocen el episodio de octubre del 2002, en el que Grassi eludió a la policía, pero consideran que ahora no hay peligro de fuga porque la pena es menor a la que reclamaba la querella. Para otorgar la libertad a un condenado, el código habla de dos cuestiones: el peligro de fuga y la peligrosidad del condenado. En este caso se presume su peligrosidad ya que se trata de un pedófilo, y tiene antecedentes de evadir a la justicia.”

Antes de pedir licencia por vacaciones junto al resto de los miembros del tribunal, el juez Luis María Aldueza habló en Radio Continental y justificó su decisión. “Grassi –explicó allí– es un procesado y no un condenado firme. Continuamos con las medidas que había determinado la jueza de Garantías. No tenemos motivo para cambiarlas. Entendimos que la única que podíamos agregar era la prohibición de salir del país”. Cuando la periodista la preguntó por qué lo dejaban volver a la fundación donde cometió el abuso, Aldueza alegó que lo iba a tener que hacer acompañado por una persona designada por el propio Grassi. “Tampoco –argumentó el juez– podíamos fijarle una persona que lo controle permanentemente.”

El doctor Enio Linares, decano de la criminología argentina y perito en esta causa, opinó que la libertad de Grassi es un insulto a la sociedad. “Lo grave –dijo– en este tipo de situaciones es que el ignorante tiene iniciativa. Cuando el tribunal dice que lo deja libre porque que no va a reincidir, es casi una injuria. Están poniendo en la calle a una persona peligrosa para la sociedad. Grassi no se va a liberar de todo esto que tiene. Va a repetir las mismas cosas, porque tiene una estructura personal irreversible. Es un psicópata, pero es imputable porque es racional y consciente de sus actos. La única solución es el encierro.”

Santos culpables. Mientras se desarrollaba este debate, Grassi volvía a su rutina televisiva, ahora con una condena a cuestas. En una de sus primeras apariciones televisivas habló de la “mediatización de la causa”. El hombre que hizo de que la exposición una forma de vida, se quejaba de que las próximas instancias del juicio no tendrán tanto rating como esta. “No tiene tanta difusión –dijo en una de las entrevistas– un juicio ganado en Casación o en la Corte Suprema que ganado en primera instancia. Y aquellos que manejan medios saben que lo fuerte fue esto.”

También retomó un discurso que muchos consideran mesiánico. En C5N, el periodista Eduardo Feinman le preguntó si sentía que Dios le había fallado. “Acá –respondió el cura– lo que veo es un silencio de Dios. A veces hay que cargar un poco más de cruz, pero estoy seguro que algún día voy a resucitar.” Al salir del tribunal, había dicho que, a pesar de seguir en libertad, tenía “una carga interior” que “no sabía cómo superar”. En el diálogo con Feinman declaró: “El tiempo es lo que me pesa. No estoy libre, porque por más que pueda entrar a la fundación, pesa sobre mí una condena. Esto limita mi vida y mi ser”.

El discurso llamó la atención por ser contrario a la épica cristiana que el propio Grassi quiso construir alrededor suyo. En la tradición católica, el perseguido puede ser encerrado físicamente, pero mantiene la libertad del alma: el viejo adagio de la paz del espíritu de la que gozan los mártires. Al respecto, Linares explica que esa contradicción en su discurso mesiánico podría desnudar la verdadera naturaleza de Grassi, y cumplir su pronóstico de que cuando más habla, más vende. “Me dicen que está libre –explicó Linares–pero no es así. Grassi está aprisionado dentro de su interior. Siempre estuvo así. Nunca pudo satisfacer las exigencias de su impulso sexual. Tiene un transtorno obsesivo compulsivo y es un narcisista crónico. Es potencialmente suicida, pero no va a cometer esto porque es cobarde. Cuando dice que Dios no lo ayudó, está mostrando su propia cobardía.”

El martes próximo, los abogados de las víctimas van a presentar una apelación a la Cámara de Apelaciones y otra a la Cámara de Garantías. En el primer escrito pedirán que se revise la condena, a la que creen insuficiente. En el segundo, atentos a la peligrosidad de Grassi, solicitarán su detención inmediata. El primer trámite puede durar hasta nueve meses. El otro, se espera, podría resolverse en un mes. Después de ese plazo, esperan que Grassi cumpla la pena que le dieron. Como cualquier mortal.

jueves, 11 de junio de 2009

Perú suspende la ley que motivó los disturbios en los que murieron 34 personas

Perú suspende la ley que motivó los disturbios en los que murieron 34 personas

La oposición al Gobierno de Alan García exige la derogación definitiva de la norma
EFE / ELPAÍS.com - Lima / Madrid - 10/06/2009



El Congreso de Perú ha suspendido el decreto conocido como Ley de la selva, tras los violentos enfrentamientos del pasado fin de semana en la Amazonia en los que perdieron la vida 34 personas. Esta ley, que había sido rechazada por las comunidades indígenas de la selva peruana, permanecerá suspendida durante 90 días con el objetivo de estudiar posibles modificaciones y encontrar una salida a los problemas con los pueblos nativos amazónicos, que piden que se respeten sus derechos sobre la tierra.


Al menos 34 muertos por las protestas indígenas en Perú
Matanza de policías en una protesta indígena en Perú

Alan García

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Nacimiento: 23-05-1949 Lugar: (Lima)
Ver cobertura completa

Perú
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Capital: Lima. Gobierno: República. Población: 29,180,899 (est. 2008)


La suspensión, acordada tras un debate de cinco horas, recibió el apoyo de Partido Aprista, en el Gobierno, la Alizanza por el Futuro, partido de Fujimori, los conservadores Unidad Nacional y la independiente Alianza Nacional. La oposición al Gobierno peruano, integrada por el Partido Nacionalista Peruano junto con otros grupos minoritarios, rechazó la iniciativa y exigió la derogación definitiva del decreto.

El decreto legislativo 1090, conocido como ley de la selva, que modifica la Ley Forestal del año 2000, fue aprobado el 28 de junio de 2008 como parte de un grupo de leyes propuestas por el Ejecutivo peruano para adecuarse a las condiciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. El Gobierno sostiene que la norma pretende regular y supervisar la gestión y aprovechamiento sostenible de los recursos forestales, incluyendo concesiones de ecoturismo y de conservación, a través de una autoridad dependiente del Ministerio de Agricultura.

Protestas indígenas

Sin embargo, los indígenas de la Amazonia peruana temen que los decretos abran la puerta a una descontrolada inversión privada y denuncian que la norma fue aprobada sin el consentmiento de los pueblos nativos, contra lo establecido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Desde hace dos meses, unas 5.000 personas de más de 60 tribus peruanas, aglutinadas en la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), se han pronunciado en contra de dichos decretos y han bloqueado carreteras y vías fluviales, y han obstaculizado las operaciones petroleras y gasíferas de la región, lo que ha causado que varias ciudades sufran desabastecimiento de alimentos y, en los últimos días, cortes de energía.

El episodio más violento se produjo el pasado fin de semana, cuando 34 personas murieron en los choques entre los nativos y la policía , que intentaba romper los bloqueos en las carreteras y oleoductos que estaban asfixiando a varias ciudades de la selva peruana. Los peores enfrentamientos ocurrieron cerca de la localidad de Bagua Chica, a unos 700 kilómetros al norte de Lima.

Alan García pide una solución pacífica para el conflicto

Por su parte, el presidente de Perú, Alan García, ha declarado que el Congreso está dispuesto a hacer las "variaciones necesarias" a las leyes propuestas por el Ejecutivo. García ha recordado que el Parlamento modificó la mitad de los artículos de las leyes propuestas por el Gobierno para "defender la selva de los depredadores y cocaleros" y ha agregado que si el Tribunal Constitucional decide que hay una infracción será "en buena hora" porque esa es una solución pacífica al conflicto.

Alan García ha condenado los sucesos del pasado viernes en Bagua y ha dicho que la solución "no pasa por matar a 24 policías. Eso es un crimen que no puede quedar impune". El jefe de Estado dijo que los policías tuvieron "voluntad democrática y de diálogo" con los nativos pero que murieron "de una manera salvaje y bárbara".

ENRIQUE STOLA, EL PSIQUIATRA QUE ATENDIO A LA VICTIMA DE GRASSI

ENRIQUE STOLA, EL PSIQUIATRA QUE ATENDIO A LA VICTIMA DE GRASSI

“Es aberrante que quede libre”
Fue el terapeuta de “Gabriel”, el joven por cuyo caso fue condenado el sacerdote. Por su trabajo profesional fue amenazado y atacado en varias oportunidades. Aquí, evalúa el impacto de la sentencia sobre los denunciantes.


Por Mariana Carbajal

“Yo sé de la veracidad de los hechos denunciados por ‘Gabriel’. Para su buena evolución psíquica es necesaria la condena de Grassi”, señaló a Página/12 el médico psiquiatra, especializado en psicología clínica, Enrique Stola, minutos después de escuchar la sentencia a 15 años de prisión que recayó ayer sobre el sacerdote y cabeza de la Fundación Felices los Niños por abuso sexual en dos hechos y corrupción de menores agravada por su condición de guardador en perjuicio del joven.

Stola fue el terapeuta de “Gabriel” después de que el muchacho apareció en Telenoche Investiga denunciando al religioso. Lo contuvo y fortaleció psicológicamente durante los cinco años que siguieron luego de que el caso estallara mediáticamente y lo acompañó en cada una de las pericias a las que fue sometido. Su trabajo profesional con uno de los tres denunciantes del religioso –por cuyo testimonio fue ayer condenado– le costó caro a Stola: recibió tres violentas visitas en su hogar, en una de las cuales recibió una paliza brutal y uno de sus agresores le advirtió: “Dejate de joder, no hagas más quilombo, no jodas más al cura”. Lo contó por primera vez en el juicio, cuando declaró como testigo de la fiscalía, a mediados de octubre. Ese ataque le dejó un cuadro de estrés postraumático, con secuelas por dos años. Fue, además, blanco de hostigamiento y campañas de desprestigio a través de Internet. Grassi lo amenazó con un iniciarle un juicio civil por injurias y calumnias. Estuvo durante un tiempo con guardaespaldas, bajo el programa de protección de testigos de la provincia de Buenos Aires. Ayer, siguió la lectura de la sentencia en su casa, rodeado por su mujer y su hija menor y esta cronista como testigo. “Estoy aliviado”, dijo, con emoción contenida, cuando escuchó el fallo condenatorio.

Una vez que se terminó de leer la sentencia, la sensación de triunfo dejó paso a cierta desilusión porque el Tribunal Nº 1 de Morón desestimó las denuncias de los otros dos jóvenes, “Ezequiel” y “Luis”, comentó Stola. “Es una aberración que los jueces dejen en libertad a Grassi cuando lo condenaron porque creen que es un abusador sexual. Hoy mismo puede abusar de otro chico. Están poniendo en riesgo a otros menores. Es como dejar libre a un violador”, analizó el médico psiquiatra.

No quiso estar en la sala de audiencias. Por cuestiones de seguridad, dijo. Todavía siente cierto temor por las situaciones de violencia y amedrentamiento que vivió en los últimos años y que él relaciona directamente con su participación en el caso. Stola denunció penalmente al fiscal Juan Pablo Galarza por haber manipulado a “Gabriel” para que renunciara como particular damnificado en la causa. Aquella maniobra, finalmente desarmada, beneficiaba a Grassi –sin acusación, la absolución podía estar a la vuelta de la esquina– y le costó a Galarza la separación del caso. Por ese episodio, a fines de 2005 –recuerda– decidió cortar la relación terapéutica con “Gabriel”. No estaba de acuerdo con que desistiera como particular damnificado.

Al muchacho lo conoció días después de que saliera su testimonio en la televisión. “Había estado en un programa anterior en el que se denunciaban a unos workshops, donde se hacía psicodrama para dominar a los participantes. Me habían entrevistado porque soy psicodramatista, para que explicara cómo funcionaba esa técnica. Cuando veo la denuncia contra Grassi y me imagino la repercusión que tendría y las presiones que iban a recibir los periodistas del equipo de Telenoche Investiga, le dejo un mensaje a Miriam Lewin para ofrecerme por si necesitaban algún tipo de acompañamiento terapéutico. Al lunes siguiente recibo un e-mail donde me dice que acepta el ofrecimiento”, señaló. Pero a la cita acordada no fue ningún periodista, sino el joven denunciante, en ese entonces de 18 años, junto a su guardadora legal. “Casi me caigo de espaldas”, recordó.

Stola contó que a Lewin la había conocido en organismos de derechos humanos en la década del ’80. El psiquiatra –recordó– había trabajado terapéuticamente durante la última dictadura militar con detenidos que habían estado desaparecidos, que habían sido torturados, que se iban al exilio. Y al recuperarse la democracia, con los perseguidos políticos que volvían del exilio. “Después empecé a trabajar con mujeres que sufrían violencia de género y con algunos hombres violentos”, siguió Stola.

La primera entrevista a solas con “Gabriel” –señaló– se extendió por dos horas. “Hubo algo que me impactó bastante. Me preguntó por qué yo lo ayudaría. ‘Te creo y estoy dispuesto a atenderte’, le respondí. Estaba muy angustiado, tenía mucho temor por la repercusión que el tema tenía.”

Stola aceptó ser su terapeuta, y tuvo el aval de la jueza que tenía la tutela del adolescente. Durante dos meses también asistió a “Ezequiel”, otro de los denunciantes.

En marzo de 2004, unos meses después de que “Gabriel” sufriera una de las tantas palizas que recibió desde el inicio de la causa contra el cura, dos extraños entraron en el departamento de Barrio Norte de Stola –donde ayer siguió la lectura de la sentencia por TV–. El no estaba. Ataron a su hija menor, entonces de 13 años, y a la mucama. Revolvieron las habitaciones, robaron dinero y otros objetos de valor y lo esperaron. Cuando llegó el psiquiatra, también lo amarraron y luego se fueron. Para Stola el hecho tuvo que ver con las maniobras de amedrentamiento que recibió en estos años del entorno de Grassi. Sufrió en total tres ataques en su casa. En el segundo, hacía poco que también a “Gabriel” le habían dado una paliza. “Fueron dos tipos, uno tenía la experiencia de las fuerzas de seguridad. Me pegaron, me tiraron al suelo. Uno me dijo: ‘Dejate de joder, no hagas más quilombo, no jodas más al cura’.” Stola relató el episodio en el juicio. Declaró a mediados de octubre como testigo de la fiscalía. “A partir de ahí estuve con un cuadro de estrés postraumático, con trastorno del sueño, vivía con miedo, me sentía abatido, se me representaba la escena violenta una y otra vez. Estuve dos años para poder recuperarme. Pasé por momentos de desaliento. Me afectó económicamente: hubo pacientes que dejaron de venir por miedo. Colegas y amigos también tuvieron miedo y dejaron de invitarme a sus casas. Mi pareja ha tenido que bancarme mucho.”

–¿Se arrepintió alguna vez de haberse involucrado en el caso? –le pregunto este diario.

–No me arrepiento de luchar por causas que considero justas. Recibí sugerencias de colegas de que me apartara del caso. Pero no había ninguno que quisiera tomarlo.

–¿Tuvo dudas alguna vez de la veracidad de los dichos de “Gabriel” y de “Ezequiel”?

–Después de haberlos evaluado psiquiátrica y psicológicamente a los dos, no tuve dudas. Una vez uno de los chicos me dijo: “Si hubiera callado, no hubiera pasado por todo esto”. Ahí estuvo la duda: estos pibes estuvieron ofreciendo su cuerpo, su psiquismo a una sociedad que no les daba pelota, que no les da pelota.

Ayer se sentó frente al televisor un poco antes de las 14. Ansioso, nervioso. Tras conocerse el veredicto contra Grassi, el teléfono no dejó de sonar: eran allegados, amigos, que lo querían saludar.

miércoles, 10 de junio de 2009

La voz indígena de Estados Unidos

La voz indígena de Estados Unidos

Un programa radiofónico de California transmite en mixteco y castellano
VERÓNICA CALDERÓN - Madrid - 10/06/2009

Hace ya casi tres decenios que Filemón López, de 52 años, llegó a Estados Unidos. Mexicano de origen mixteco, emprendió la búsqueda de un trabajo. En su periplo recorrió el sur del territorio estadounidense hasta establecerse en Fresno (California). Desde ahí conduce La hora mixteca, un programa radiofónico bilingüe en la lengua indígena y en castellano, que se transmite a una veintena de ciudades a los dos lados de la frontera. "La radio sirve para unir a las familias, para enlazar a México con Estados Unidos", comenta en entrevista telefónica con EL PAÍS.


México
A FONDO
Capital: Ciudad de México. Gobierno: República Federal. Población: 109,955,400 (est. 2008)

La transmisión une a los inmigrantes que han dejado su país con los familiares que les añoran en casa. A través de mensajes, los inmigrantes avisan de que han llegado a salvo al otro lado de la frontera o saludan a su madre en el día de su cumpleaños. "El programa sirve para que los paisanos avisen de que están bien. Hay familias que no saben de sus hijos en años o en décadas", explica. El espacio también sirve para difundir la música folclórica de la región, las llamadas chilenas mixtecas. "Los inmigrantes buscan sus raíces, su música y su cultura para no sentirse lejos de casa", comenta.

Los mixtecos son el mayor grupo indígena de origen latinoamericano en Estados Unidos. Sólo en California, viven unos 150.000, una cuarta parte del total de mixtecos que viven en México. La comunidad es originaria de Oaxaca (sur del país), uno de los Estados más pobres del país latinoamericano. "La discriminación contra nosotros viene tanto de mexicanos como de estadounidenses", resalta López, quien es además fundador de la Asociación

Civil Benito Juárez, que protege los derechos de la comunidad indígena asentada en el territorio estadounidense. "La mayoría de los indígenas no conocen sus derechos. Trabajan en campos y son víctimas de abusos, la gente se aprovecha de ellos. A través de la organización, intentamos difundir las garantías legales con las que cuentan", explica.

La hora mixteca se transmite los domingos a través de Radio Bilingüe, la mayor radiodifusora pública en castellano. A lo largo de cuatro horas, cuenta con enlaces en directo con los Estados de Baja California, Guerrero y Oaxaca. La señal es captada por una docena de emisoras y se transmite además por Internet a través del sitio web www.radiobilingue.org. "Hay pueblos donde no llega otra cosa que no sea la radio, ahí es un medio de comunicación muy importante", subraya López, que participa en la emisión desde hace 12 años. La programación de Radio Bilingüe, además, ofrece programas culturales y educativos para los inmigrantes. Desde recorridos por la música folclórica de Latinoamérica, hasta programas dirigidos a un público joven donde se les advierte de problemas sociales como la violencia de las pandillas.

López explica que la popularidad de su programa responde a la necesidad por mantener un vínculo con las raíces, indemne a la influencia anglosajona. "Uno puede adaptarse a vivir en otro sitio, pero no puede dejar atrás su identidad. Soy el primer mixteco en conducir un programa de radio", afirma en un castellano que no delata el menor acento chicano. Su voz se ha convertido en una de las más reconocidas para los inmigrantes de su comunidad. López afirma que la satisfacción es compartida. "Es una reivindicación de nuestra identidad. En cada programa es como si nos reuniéramos en torno al quiosco del pueblo".