El femicidio tiene dictamen
Dos comisiones de la Cámara alta dieron el visto
bueno
a la creación del femicidio como figura autónoma en el Código Penal.
Modificaron así el proyecto con media sanción de la Cámara de Diputados,
que considera la violencia de
género como agravante.
Por Mariana Carbajal
El
Senado avanza con la tipificación del femicidio como figura autónoma del
Código Penal, para castigar el asesinato de una mujer –u otra persona
que se autoperciba con identidad femenina– como consecuencia de la
violencia de género. El delito tendrá la pena máxima de prisión
perpetua, y los jueces no podrán reducirla aplicando la figura de la
“emoción violenta u otras circunstancias extraordinarias de atenuación”.
“Queremos dar un mensaje a la sociedad de que no se trata de un delito
más. Todos sabemos cómo se va construyendo la violencia de género, que
tiene que ver con la dominación masculina y la idea de que la mujer es
parte de las posesiones del hombre. El femicidio es la expresión más
extrema de la violencia machista. No podemos seguir invisibilizándolo.
Sabemos que con esta reforma no se van a terminar pero esperamos que
tenga un carácter disuasivo”, explicó a Página/12 la senadora sanjuanina
del Frente para la Victoria Marina Riofrío, presidenta de la Comisión
de la Banca de la Mujer e integrante de la Comisión de Justicia y
Asuntos Penales. Ocho países en Latinoamérica ya aprobaron leyes de
femicidio ante el crecimiento de ese tipo de crimen en la región (ver
aparte).
El miércoles, senadores y senadoras de ambas comisiones aprobaron un
dictamen que incorpora el femicidio como nuevo tipo penal –aunque sin
nombrarlo con esa palabra– y ese mismo día, durante la sesión, el cuerpo
votó por unanimidad la “preferencia de tratamiento” en el recinto para
el próximo 3 de octubre. El dictamen lleva la firma de 21 de las 28
integrantes de la Banca de la Mujer y de nueve senadores de Justicia y
Asuntos Penales, entre ellos el presidente de la comisión, Pedro
Guastavino; Rolando Bermejo y Marcelo Fuentes, del FpV; Luis Juez, del
bloque Frente Cívico-Córdoba. También lo suscribieron pero en
disidencia, los radicales Petcoff Naidenoff (presidente de la bancada) y
Ernesto Sanz. El dictamen modifica el texto con media sanción que
aprobó en abril la Cámara de Diputados y que básicamente consideraba
como agravante el homicidio de una mujer por parte de un varón que se
comete en razón de género y también si el autor mantenía o hubiera
mantenido una relación de pareja con la víctima –independientemente de
que hayan convivido– y si el crimen fue cometido por “odio de género o a
la orientación sexual, identidad de género o su expresión”. Una vez que
se apruebe en el Senado, deberá volver a Diputados.La propuesta que debatirá el Senado crea una figura nueva en el Código Penal, en el artículo 80 bis, que dice así: “Se impondrá prisión perpetua al hombre que matare a una mujer o a una persona que se autoperciba con identidad de género femenino y mediare violencia de género”. Según explicó la senadora Riofrío, no hubo acuerdo en el debate en el interior de las comisiones para incluir la palabra “femicidio” como forma de nombrar a este tipo de crimen, como se hizo en otros países latinoamericanos.
En línea con la reforma que proponía Diputados, el dictamen del Senado amplía el espectro de sujetos comprendidos en el agravante por el vínculo en el caso del homicidio (artículo 80 del Código Penal): además del ascendiente, descendiente y cónyuge, agrega al “ex cónyuge, al conviviente y al ex conviviente”. También considera agravante cuando el homicidio se comete por odio “a la orientación sexual, a la identidad de género o a su expresión”, o “con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o se ha mantenido una relación”. Estarían aquí comprendidos los casos de aquellos hombres que matan a los hijos de su pareja cuando ella decide separarse, por ejemplo.
En los casos de “homicidio agravado por el vínculo”, se elimina la posibilidad de que un juez beneficie al asesino con una reducción de la pena con la aplicación de figuras como la emoción violenta, “si anteriormente hubiera realizado actos de violencia contra la mujer víctima, otra mujer u otra persona que se autoperciba con identidad de género femenino”.
Los senadores de las comisiones de Justicia y Asuntos Penales y de la Banca de la Mujer tuvieron en cuenta, además del proyecto que llegó de Diputados, otras 16 iniciativas presentadas sobre el tema por legisladores y legisladoras de distintos bloques. También, la propuesta de ley que elaboró la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (Consavig) creada en febrero de 2011 en el ámbito del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, que encabeza la abogada Perla Prigoshin y que integran los jueces Carlos Rozanski, de la Cámara Federal de La Plata; Fernando Ramírez, del TOC Nº 9, y María Laura Garrigos de Rébori, del TOF Nº 2 de la ciudad de Buenos Aires, y la activista Fabiana Túñez, coordinadora de la Asociación Civil La Casa del Encuentro, entre otros especialistas en la temática. La Consavig recomendó crear la figura autónoma del femicidio, con la máxima pena que prevé el Código Penal, y eliminar los atenuantes en esos casos.
Varias ONG que trabajan sobre la problemática de la violencia machista vienen reclamando hace tiempo la tipificación del femicidio, igual que organizaciones de mujeres en otros países de Latinoamérica, como una respuesta al crecimiento de los femicidios (ver aparte).
La Banca de la Mujer se constituyó como comisión permanente este año. A través de una modificación del reglamento del Senado, se la habilitó a dictaminar en temas vinculados con las temáticas de género, porque no tenía esa facultad. El de femicidio es el primer proyecto sobre el que se expiden sus integrantes, que son todas las senadoras del cuerpo. El dictamen fue firmado por kirchneristas como la presidenta provisional de la cámara alta, Beatriz Rojkés de Alperovich, junto con Laura Leguizamón, Teresita Luna, Liliana Fellner, Nanci Parrilli, Sandra Giménez, Elena Corregido, Ana María Beltrán y María de los Angeles Higonet, entre otras integrantes de la bancada oficialista. Además, lo suscribieron Laura Montero, de la UCR; Blanca Monllau, del Frente Cívico y Social de Catamarca; Norma Morandini, del Frente CívicoCórdoba, y Sonia Escudero, del Bloque Justicialista, entre otras senadoras de la oposición.

La
cadena del desánimo y el temor, que es ilegal, tiene fecha de
vencimiento, el 7 de diciembre. Yo creo sinceramente que este despliegue
mediático sin precedente tiene que ver con esta fecha en la cual, luego
de tres años de que el Congreso sancionara la Ley de Servicios
Audiovisuales, finalmente la Corte dispuso la desinversión", analizó
anoche la presidenta Cristina Fernández. Durante un acto en la Casa
Rosada en el que se anunciaron obras de infraestructura e inversiones y
se entregaron órdenes de pago a 15 municipios del interior por 34
millones de pesos para la gestión integral de residuos sólidos urbanos,
la mandataria defendió la Ley de Medios y habló sobre la fecha clave
para el proceso de desinversión. "Vamos a tener que prepararnos para
cosas muy estrambóticas. Yo estoy preparada", vaticinó. Además, apuntó
contra el presidente de Techint, Paolo Rocca, quien había criticado la
falta de competitividad de la economía argentina: "Quieren discutir de
competitividad, vamos a hacerlo, pero tenemos que discutir cuál es el
nivel de ganancia que se puede tener con semejante posición dominante."
Eran
las 21:15 del martes cuando el enfermero Walter Navarro, del Hospital
Materno Infantil María Eva de Perón, de Malvinas Argentinas, llegaba a
su casa en su camioneta Chevrolet Meriva. Todo parecía normal en la
cuadra de Estomba 1984. Pero no. Una banda de al menos cuatro hombres
armados a bordo de un Citröen C4 lo interceptó y lo mató de un balazo en
la axila. El grupo no robó absolutamente nada. Ni el dinero ni el coche
de la víctima. Al rato Navarro, de 42 años, murió desangrado antes de
que pudieran llevarlo en su propio vehículo rumbo al hospital. Los
vecinos aseguran que sólo escucharon el sonido seco de una bala en la
noche y el ruido de un motor a toda velocidad. Aunque según fuentes
cercanas a la investigación, el móvil del homicidio tendría relación con
las preguntas incómodas que estaba realizando en el centro de salud
donde trabajaba todos los días. "Mi papá estaba tratando de sacar los
nombres de las personas vinculadas con el sistema de salud del
municipio", contó Gerónimo Moyano, a quien Navarro había criado desde
los ocho años. "Estamos destrozados, era el mejor, un excelente amigo.
Para nosotros se trata de una venganza por los datos que estaba buscando
dentro del hospital", denunció Gerónimo, parado a 20 metros de la
habitación donde su madre, inmersa en la tragedia, intentaba dormir un
rato.
El
intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, admitió ayer que es
posible que los integrantes de la patota que agredieron a familiares de
víctimas de mala praxis y periodistas durante una manifestación a
principios de junio sean allegados suyos. "Puede ser, yo nací en
Malvinas y todas las personas de Malvinas son allegados de una forma u
otra", argumentó tras interrumpir ayer el procedimiento judicial que
pretendía reconstruir los hechos, y agredir a los familiares de
pacientes que perdieron la vida en el Hospital zonal Claudio Zin. El
intendente increpó inclusive a quienes participaban del operativo
judicial para pedirles que se apuraran.